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IZQUIERDISTAS DE MODA.
Avalos

Por Pedro Vargas Avalos

Ya sabemos que en tratándose de pensamiento, ideología o política, a quienes se declaren o ubique como conservadores, se les conoce como de “derecha”; por el contrario, a quien se le identifica como progresista o de avanzada, suele calificársele de “izquierda”.

Es claro, como lo ha dicho el notable pensador italiano Norberto Bobbio, que lo que llamamos izquierda tiene a la promoción de la igualdad como una de sus ideas prioritarias, aunque no la única: Punto irrenunciable de la izquierda es, por consiguiente, la búsqueda de la igualdad, pero sin excluir las garantías individuales y la participación ciudadana.  En consecuencia, como señala el filósofo Adolfo Sánchez Vázquez, el actuar progresista no puede excluir la libertad, la democracia y la moral. De allí que, el pensamiento de izquierda debe ser democrático y crítico de la centralización del poder, así como de la concentración de la riqueza en pocas manos, promoviendo preceptos de justicia distributiva.

El creador de “Si por México”, Claudio X González, e impulsor del “Va por México”, declaró en días recientes, que era de centro progresista: “Yo soy de izquierda, AMLO es populista”, dice y tacha al presidente de inepto y mentiroso. Y como su padre -de igual nombre- quien fue colaborador de Carlos Salinas “El héroe de Agua Leguas”, es un riquísimo empresario, a su entrevistador le confesó, como queriéndose exculpar: “No soy empresario ni conozco a Salinas”, enfatizando que el exmandatario neoliberal, “No está atrás de nosotros: soy demócrata, lucho por los derechos sociales”. Lo anterior lo declaró ante el furibundo impugnador de López Obrador, Carlos Loret de Mola, cumpliéndose el refrán popular que reza: Dios los hace y ellos se juntan. (twitter, 19 de nov. 21.)

Ante esas manifestaciones del opulento junior, que según él solo es “filántropo” (con ingresos mensuales, de $300 mil pesos mensuales solo por dirigir una ONG gestada debido a su generosidad, la famosa Movimiento contra la Corrupción y la Impunidad -MCCI-) vinieron reacciones de todo tipo. Poor ejemplo, Simón Levy, un auténtico empresario expuso: “Claudio es rentista de turno, de los seudo empresarios que tanto daño han hecho a México” (25 oct. 21, programa Los Periodistas). Con su MCCI busca hacer justicia en los bueyes del compadre, ya que solo acomete a los que no piensan como él y sus patronos (Leche Lala, Eduardo Tricio y un club de empresarios), a los que desde luego no tiene en su mente investigar. Y concluye este inversionista y exfuncionario público, que el personaje de la X -equis-: “Forma parte del contubernio con la política”.

Doña Ifigenia Martínez, la galardonada economista y política mexicana admirada en todo el país, manifestó el 11 de octubre, el recibir la medalla Belisario Domínguez: “Con López Obrador, hoy contamos con un gobierno democrático de izquierda transformadora”. Es decir, que a pesar de lo que digan los detractores, y uno que otro envidioso, el primer mandatario si profesa y practica los principios de la izquierda. Y quien los asuma no debe ser dubitativo al aplicarlos: “no hay, en épocas de transformación, justo medio, son tiempos de definiciones” (AMLO, discurso por su tercer año de gobierno, 1-dic-2021).

Una artificial periodista y evidente seudo política (Lily Téllez), que  confesó haberse equivocado tanto en la izquierda (con motivo de que para llegar al Senado, se apoyó en el presidente) como con la derecha (pues firmó declaraciones reaccionarias con Santiago Abascal, el español intransigente de Vox), quien de la bancada de MORENA desertó y pasó  a la panista, no se dijo de izquierda, pero una concolega suya, la senadora Antares Vázquez, prontamente la calificó al hacer uso de la tribuna de la Cámara Alta: la señora que me antecedió, es “traidora al pueblo de Sonora y al presidente de México, …que la trajo a este Senado”. Así es que muy difícilmente podrá esa escandalosa tránsfuga, declararse de izquierda.

En nuestra patria, fueron izquierdistas muchos personajes, aunque no lo hayan manifestado. Es más, por su trayectoria e ideales, Morelos “el siervo de la nación” sería un precursor de esta corriente. Y Prisciliano Sánchez, el padre del federalismo, también hubiese militado en tal sector. Y así podríamos enumerar muchísimos próceres nacionales, desde Juárez hasta los Flores Magón. Hasta llegar la época del priáto (1929-2018), iniciada con su antecesor el Partido Nacional Revolucionario (PNR) y continuada por el Partido de la Revolución Mexicana (PRM), para finalmente culminar con el Revolucionario Institucional (PRI). Hubo un lapsus interruptus -tramo fallido- en este priáto, en que gobernó el panismo, pero por la afinidad de unos y otros se le llama del PRIAN.

  En la historia del PRI, hubo una etapa izquierdista (Lázaro Cárdenas) que el mismo entonces mandatario no quiso mantener, pues el más puro socialista que lo debería hacer sucedido (Francisco J. Mújica) no recibió su apoyo. Recordemos que en el priáto, el presidente en turno designaba al heredero, por lo cual el maestro Daniel Cosío Villegas, escribió que, esa era la principal ley no escrita del sistema, común al PNR-PRM-PRI, o sea, una “monarquía absoluta sexenal hereditaria en línea transversa” (Daniel Cosío, 1974). Resultado de tal situación, fue una competencia electoral ficticia, y por lo tanto los izquierdistas realmente estaban marginados. El escritor peruano, Mario Vargas Llosa, de tendencias centro-derechistas, aseveró que en México había una “dictadura perfecta”. El neoliberalismo significaba la posibilidad real de terminar el desmantelamiento de los principios sociales construidos tras la Revolución, algo que, conforme vemos los hechos, parece que fue desde siempre la intención oculta del PRI, con algunos lapsos brillantes como cuando Adolfo López Mateos nacionalizó la electricidad. Entonces el priáto se enunció de centro-izquierda, dentro de la Constitución.

En 1981, el Partido Comunista (PC) y algunos organismos que se unieron, forjaron el Partido Socialista Unificado de México (PSUM), en tanto que otro organismo de izquierda, el Partido Mexicano de los Trabajadores (PMT) se mantuvo al margen de dicho proceso, logrando también registro legal y lograr diputaciones en 1985. Al año siguiente, (1986) surgió la Corriente Democrática dentro del tricolor; la encabezaron Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo e Ifigenia Martínez y así, dentro del partido del gobierno manifestaron su oposición a la política neoliberal instrumentada por el entonces presidente Miguel de la Madrid (1982-1986). Podríamos decir que ese movimiento tenía principios de izquierda social. Pero fracasó y en 1988 se transformó en el Frente Democrático Nacional (FDN).

Ese Frente, con Cuauhtémoc Cárdenas como candidato, tuvo un poder de convocatoria insólito, comparable sólo a la que tuvo Madero en 1910 y mayor a la del Gral. Juan A. Almazán en 1940; eso no obstante que dicho aspirante, decía Carlos Monsiváis, “su único carisma era ser anticarismático”. Había en ese momento (1988) un auténtico izquierdista, Heberto Castillo, quien fungió como secretario particular del general Cárdenas, y por tanto se le consideraba su heredero político: habiendo sido nominado candidato presidencial del PMS (Partido Mexicano Socialista, surgido un año antes por la unificación de los partidos de izquierda), tuvo la grandeza de declinar en mayo de 88 en favor del hijo de su maestro. Desde antes de las elecciones -que serían el 6 de julio-, la población identificada con la izquierda parecía haber elegido a Cuauhtémoc Cárdenas como su caudillo: fue seguido masivamente, porque evocaba los principios propios del nacionalismo revolucionario que habían sido falsificados o truncados durante décadas por el PRI (Mario Ruiz Sotelo: Morena, la izquierda y la consolidación de la democracia, Argumentos, núm.32, UAM, Xochimilco, 2018). 

 Anota el escritor antes aludido, que la corriente progresista del nacionalismo revolucionario aliada a la surgida de organizaciones socialistas típicamente de izquierda, no logró el poder no solo porque el sistema se “calló”, es decir, del mero fraude electoral, sino 

porque “En realidad, lo que hizo posible que se consumara el triunfo de Carlos Salinas fue la alianza PRI-PAN, aceptada abiertamente  por los entonces líderes visibles del panismo, Luis H. Álvarez y Diego Fernández de Cevallos”. Al gobierno surgido, Heberto Castillo lo describió con la fórmula: “El PAN propone y el PRI dispone”.

Fue en ese ambiente que se manifestó, al inicio de 1994, el EZLN, significando una gran reanimación de las ideas de la izquierda, pero ahora con ecos externos. En 1996, con un IFE autónomo, Cuauhtémoc Cárdenas consiguió conquistar la Ciudad de México (1997); lastimosamente, la Presidencia en 2000, quedó en manos del panista Vicente Fox, quien trivial y aturdido, solapó la alianza con el PRI y evitó la cristalización de la izquierda cuando sobrevino la sucesión de 2006, en las cuales imperaron campañas que fomentaban el miedo y la intolerancia hacia la opción izquierdista, teniendo como  corolario resultados tildados de fraude: especialmente por la sospechosa actitud del Tribunal Federal Electoral, a) denegó el recuento total de votos, siendo que la diferencia entre el primer y segundo lugar era poco más de medio punto, y b) admitió que hubo infracciones a la ley, pero no suficientes para anular la elección: eran delitos electorales pequeños (¿?). Solo así, la alianza de facto PRI-PAN triunfó nuevamente, “haiga sido, como haiga sido”. El pueblo guardaría esos agravios.

Tras el oscuro sexenio de Calderón, el PRI y sus compañeros de viaje (empresarios, medios, membretes a modo, etc.) perfiló a Enrique Peña Nieto como candidato a la Presidencia, enfrentando a López Obrador, quien, aunque inició mal, vino de menos a más, pero no pudo vencer. Peña Nieto renovó la consabida alianza con el PAN, al que se uniría parcialmente el PRD, con lo cual virtualmente quedó fuera del poder la izquierda partidaria: entonces, López Obrador con gran visión activó la organización de Morena, organismo representativo de los principios del nacionalismo revolucionario que el cogobierno PRI-PAN pretendieron sepultar.

Están de acuerdo los observadores de la política y comentaristas de la vida pública nacional, que el período de Peña Nieto, ha sido el más corrupto de todos los de la etapa neoliberal; la mayoría de los ciudadanos también así opinan. En 2018, los comicios presidenciales dieron un contundente triunfo a la izquierda abanderada por López Obrador, reconociendo que este se condujo conforme su ideal: “el noble oficio de la política exige autenticidad, y definiciones; ser de izquierda es anclarnos en nuestros ideales y principios, no desdibujarnos no zigzaguear; si somos auténticos, si hablamos con la verdad y nos pronunciamos por los pobres y la justicia, mantendremos identidad y ello puede significar simpatía, no sólo de los de abajo, sino también de la gente lúcida y humana de la clase media y alta, y con eso basta para enfrentar a las fuerzas conservadoras, a los reaccionarios”. (Discurso a tres años de gobierno, 1 dic.2021).

Recientemente se llevó a cabo la 23 Asamblea Nacional del PRI, en la cual los tricolores aprobaron definirse como un partido socialdemócrata y se deslindaron del neoliberalismo de las administraciones pasadas. Así lo dio a conocer Rubén Moreira, coordinador del grupo parlamentario del tricolor en San Lázaro: “México necesita un partido de centro izquierda: el PRI es la opción”. Mediante su cuenta de Twitter, Moreira, también exsecretario general cuyo cargo ahora ocupa su esposa -Carolina Viggiano- detalló que por mandato su institución es un partido de centro izquierda y definió a los integrantes de éste como “feministas, ambientalistas, enemigos de la discriminación, progresistas y aliados de las causas populares”. Concluyendo con una categórica locución: “Le dimos una patada al neoliberalismo que nos impusieron desde el poder”. (Rubén Moreira, 11 dic.2021).

Alito, el priista, declaró el 11 de diciembre, al final de la Asamblea priísta: “claro que estamos listos, yo tengo 46 años, pero he sido nada más 3 veces diputado federal, senador, gobernador, presidente nacional del PRI, todos estamos listos, al final del camino lo que se necesita es un buen cuadro, un buen liderazgo para enderezar el camino del país”. “Reconocemos nuestros errores, pero tenemos propuesta, tenemos proyecto, vamos a construir, no tengan duda”.

A lo anterior, lo del priísmo de centro izquierda, Juan Ignacio Zavala (hermano de Margarita Zavala) de inmediato esclareció: En los “90 tardíos, cuando se hablaba de la ideología del PRI, algunos en el PAN decíamos que era de “extrema ambigua”, pues lo mismo le daba, por ejemplo, nacionalizar la banca que privatizarla”, es decir, ser de izquierda que de derecha.

Para ultimar esta revisión del izquierdismo mexicano, diremos que el decaído PRD (Partido de la Revolución Democrática) está dirigido por el líder de su corriente o tribu “Nueva Izquierda”, el señor Jesús Zambrano (uno de los chuchos, junto a Jesús Ortega), quien el 4 de diciembre reciente, tras su Asamblea Nacional, aseveró que: “uno de sus objetivos es enfrentar a ´esa versión de la izquierda radical que no tiene nada de izquierda ni de democrática´ y que hoy está instalada en la conducción del país”. El primer mandatario, a lo dicho por perredistas y priístas, les encaró: Si son de izquierda, que respalden la reforma eléctrica, pues de otra manera traicionan a Lázaro Cárdenas y Adolfo López Mateos. (Sin Embargo, 15-12-21).

Así las cosas y por lo narrado, la moda es declararse de izquierda, ya sea centro-izquierda, izquierda progresista, transformadora, revolucionaria, social, nueva, etc. En pocas palabras, ser de izquierda, es la usanza en boga de los que se dedican a la política; por lo tanto, al ser esta demasiado importante, es necesario no dejarla solo en manos de los políticos. De esta verdad debemos estar convencidos todos los mexicanos, para poder exigir como ciudadanos íntegros y en su momento, saber cumplir como electores comprometidos.

RECONOCIMIENTOS REVELADORES.

Por Pedro Vargas Avalos.

Recientemente se otorgaron varios reconocimientos a personajes mexicanos destacados en distintas áreas. Ellos son la economista Ifigenia Martínez Hernández, el arquitecto Fr. Gabriel Chávez de la Mora, el humanista Miguel Concha y el político Porfirio Muñoz Ledo.

A la primera, actualmente senadora de la república por el partido MORENA, pero en cuya hoja de servicios destaca que fue fundadora del PRD, importante política y economista, es egresada de la UNAM. Primera economista mexicana que obtuvo una maestría en la Universidad de Harvard. En 1950 fue cofundadora de la CEPAL. Asesora del Secretario de Educación Pública  Jaime Torres Bodet. Además, ha sido varias veces diputada federal. Por tan relevantes merecimientos, se le concedió por el Senado la medalla “Belisario Domínguez”, galardón que se otorga a hombres y mujeres que, guiados por los valores de libertad, solidaridad, justicia, democracia y respeto a las libertades humanas, han actuado para contribuir en grado eminente al mejoramiento de nuestra Patria o de la humanidad.

La maestra Ifigenia (así llamada con gran afecto en todo México) ganadora de la medalla que lleva el nombre del ilustre chiapaneco que murió por luchar contra la tiranía de Huerta, recibió ese honor(correspondiente al año 2019) apenas hace unas semanas, debido a la pandemia; pero lo obtuvo porque se consideró que “representa con su persona y su trayectoria, los valores necesarios que la hacen acreedora a esta medalla, por su férrea defensa de los derechos humanos y su lucha por la igualdad de derechos, además que con su ejemplo nos convoca para que las mexicanas y mexicanos sigamos construyendo un México mejor para todos”. Ella tiene ya 91 años de edad y sigue colaborando para el bien de los mexicanos.

En su mensaje, doña Ifigenia, entre otras cosas dijo que “La democratización de la vida pública del país debe significar el respeto pleno a la democracia representativa y a sus instituciones”; manifestó su apoyo a la reforma en materia eléctrica y calificó al presidente de la república como cabeza de un gobierno “democrático de izquierda transformadora”.

Por lo que ve al arquitecto Gabriel Chávez de la Mora, a quien se le entregó el premio nacional de arquitectura 2020, es tapatío, hijo del notable historiador sobre temas de Guadalajara, Dr. Arturo Chávez Hayhoe. Tiene en la actualidad 92 años de edad, y al leerse el 9 de diciembre reciente, en Palacio Nacional, parte de sus méritos, se expresó que “La selección del premio proviene de un ejercicio democrático e impecable, donde únicamente pueden ser propuestos y seleccionados profesionistas ampliamente destacados y reconocidos con una trayectoria de excepción”, conforme el estatuto de la Asociación de Ingenieros y Arquitectos de México, organización gremial que data de 1868, por lo que es la primera en América Latina; era presidente de nuestro país el Benemérito Benito Juárez.

Según el notable Octavio Paz, la arquitectura es el testigo insobornable de la historia. Bajo ese concepto, el gobierno de la República honró a través de la más antigua organización profesional del gremio de los Ingenieros y Arquitectos de México, propuesto por la Academia Nacional de Arquitectura, “a un hombre heredero de la mística tradicional medieval y del espíritu renacentista y comprometido con sus raíces prehispánicas y profundamente mexicanas: Gabriel Chávez de la Mora”. A él, se deben “grandes aportaciones artísticas, culturales y sociales, no sólo en edificaciones religiosas, pues ha construido escuelas y recintos culturales para la educación, atendiendo comunidades de niños y jóvenes de escasos recursos y en donde además se ha desempeñado como un reconocido artista en el campo de la pintura, la escultura y el grabado. Su conocimiento de las disciplinas técnicas y humanísticas trasciende su profesión, pues también es un filósofo que en su creatividad intelectual y material entiende a las mujeres y a los hombres para satisfacer sus necesidades de espacio para habitar poniendo su capacidad al servicio integral de la sociedad”. No cabe duda de que este jalisciense es un excepcional ejemplo de conocimiento, entrega y mística al servicio de sus connacionales.

Cuando agradeció el homenaje, pidió al presidente López Obrador que “robustezca, los presupuestos destinados a las entidades que velan por la protección, restauro, reconstrucción o mantenimiento de tantos edificios del amplio patrimonio cultural de nuestra historia, edificios que han sufrido afectaciones por el tiempo, los años, el clima, la naturaleza y hasta por los sismos”.

El tercer personaje de que nos ocupamos en este desfile de laureados, es el licenciado Porfirio Muñoz Ledo (PML), nacido en la ciudad de México en 1933. En su currícula se puede ver que es político, diplomático, columnista de periódicos y organizador de agrupaciones con carga ideológico-política. En cuanto a su militancia de partidos, a partir de 1954 fue priísta, hasta llegar a presidir dicho instituto de 1975 a 1976. Luego jefaturó la SEP (1976-1977) con López Portillo, pero con Luis Echeverría se había desempeñado como Secretario del Trabajo (1972-1975). En el ritual del tricolor, fue considerado precandidato presidencial en 1976, cuando él mismo confiesa que Echeverría le dijo que su casa era muy pequeña, y Porfirio dice: “En ese instante creí que el dedo me había iluminado. Y compré el terreno de atrás”; pero el afortunado del dedo fue José López Portillo. En la sucesión de éste (1982), también fue visto como serio aspirante a presidente, pero finalmente salió avante Miguel de la Madrid. Fungió como representante de México en la ONU, presidió el Consejo de Seguridad y fue integrante de la UNESCO.

 En 1986 fue uno de los intelectuales que dirigió la Corriente Democrática, misma que se escindió del PRI, colaborador en el Frente Democrático Nacional que postuló a Cuauhtémoc Cárdenas, y finalmente es cofundador del PRD, con Cuauhtémoc y la maestra Ifigenia Martínez. Senador en 1988 por el perredismo, en 1991 fue candidato a la gubernatura de Guanajuato invocando la gran falacia de los “derechos de sangre”, pues no reunía los requisitos para abanderar a la oposición y aspirar a gobernador; se dice que entonces acordó algunos aspectos con Vicente Fox. De 1993 a 1996 fue líder (presidente) del PRD, entregando la dirigencia a Andrés Manuel López Obrador.

En 1999, siempre queriendo ser el número uno donde militara, sostuvo gran contienda interna en el PRD para ser candidato a la presidencia, frente a Cuauhtémoc Cárdenas (CC), a quien acusó de caudillismo (en mayo 24 del año siguiente lo llamó cobarde histórico). Habiendo salido avante el michoacano Cárdenas,  el 25 de agosto aceptó Muñoz Ledo, ser candidato presidencial del PARM (Partido Auténtico de la Revolución Mexicana). Encabezaba un grupo llamado Nueva República, con el cual Muñoz Ledo buscaba una alianza nacional opositora, que desde luego pretendía liderar. 

Ya en plena campaña, PML acusaba al PRI (Labastida) y al Pan (FOX) de gastar tanto como un insulto, debido a lo cual se les debería investigar. El continuaba cobrando dietas como diputado Federal perredista y se decía Candidato ciudadano, a la par que lanzaba vivas a su “Nueva República”. Mario Saucedo, senador perredista jalisciense, lo calificó como egoísta: “si no soy yo candidato, que nadie sea”, por lo que auguró que si PML no se inscribía en la elección interna del PRD, quedaría fuera del partido. 

Empero, en vez de competir internamente, siguió atacando a CC: este es “candidato más auditable que debatible”. Y lo acusó de tener más fortuna que todos los candidatos presidenciales juntos. (El Informador. 20 dic.1999) Entonces renunció al PRD (9 de diciembre) y se declaró diputado “Independiente”.  El comentarista local Francisco Baruqui Michel, escribió: PML, tiene experiencia y saber, pero “No tiene credibilidad”, antes del debate de candidatos del 25 de abril de 2000, y luego afirma, “quedó como simple acompañante”, pues decepcionó. Otro periodista (Ricardo Medina) anotó que, “fue la decepción: Grandilocuente, no elocuente, casi leyó todo lo que expresó”. Lo más notable es que propuso el cambio de la capital federal para combatir el centralismo; además de hablar sobre una nueva Constitución y un salario mínimo de 150 pesos. A inicios de mayo visitó a Fox y se volvió a decir que declinaría a su favor. Al respecto, Alberto Cárdenas (el de ciudad Guzmán), lo llamó “buitre en decadencia”, pero aprobó se agregara a Fox, porque eso “es una suma, no una resta”. 

El sábado 13 de mayo de 2000, el PARM realizó una asamblea que acordó sustituir a PML como candidato. Este acusó de malos manejos a la dirigencia, y Carlos Guzmán Pérez (presidente del Partido) señalo que pedirían cuentas a Muñoz sobre los 13.5 millones que le entregaron para su campaña. La causa de denunciarlo fue por agravio al partido, daño a su imagen y búsqueda de apoyo de autoridades para ir contra el partido. Presentada la denuncia ante la PGR,  la ratificó el 22 de mayo. Sin importarle a Muñoz Ledo eso, el 23 de mayo anunció que creó con Fox un bloque “para actuar juntos ¡tope donde tope!” y después firmó un acuerdo “Convergencia” y dijo que estudiaba como hacer que sus votos contaran por Fox.

Unos versos de Anflopo, en El Informador del 26 de mayo dicen: “La postura de Porfirio/me recuerda al camaleón,/que se cambia de color/de acuerdo a la situación.” El lunes 12 de junio, en Guadalajara, el líder del PARM (Guzmán Pérez) dijo que PML “es un traidor: traicionó a sus propios principios y a los de nuestro partido…pasará a la historia bajo la figura del gran traidor.” El 13 de junio en la UAM Xochimilco, en conferencia que dictó sobre el gobierno de Zedillo, los estudiantes lo acusaron de traidor por aliarse a Fox. El miércoles 14 de junio anunció su renuncia de candidato del PARM, a favor de Fox, a quien elogió, y este le dio un nombramiento de Coordinador para la Transición, dentro de su campaña.

Para el analista Ángel Trejo (22 mayo 2000) PML: “proyecta una imagen de truculencia, mentira y traición”, pues decía, que ya lleva tres militancias en sus 40 años de político. Y eso que todavía se afiliaría al PT años después, para pasar enseguida a Morena, donde asegura que aún milita.

En marzo de 2000 se le preguntó si se sumaría PML a FOX, y contestó Muñoz: “primero hablamos de un proyecto y luego vemos”.  Sin embargo, el 11 de junio en un mitin panista en ciudad de México, dijo: “Esta transición ya se coció, pero hay que sazonarla y que servirla.” Marcos Arana, respetable periodista y escritor jalisciense, escribió el 20 de junio: PML como presidente del PRI “manejo la elección de Nayarit en la que hizo ganar a Flores Curiel y perder a Gascón Mercado”, dando como premio una senaduría a Jorge Cruickshank, del PPS. Y agrega Marcos: PML “olvidó su papel preponderante en el echeverrismo y en los cargos de gobierno dentro y fuera del país, que le otorgaron los presidentes priístas Echeverría, López Portillo y De la Madrid.” (Ni más ni menos, 20 jun. 2000).  Y remató nuestro tonalteca recientemente fallecido: Muñoz Ledo “Tiene proclividad a cambiar de partido como cambiar de corbata”.

Pasadas las elecciones del 2 de julio, formó parte del equipo de transición de Fox; con ese motivo Ángel Trejo lo denominó “demócrata o burócrata de nómina”. En este gobierno fue Representante de México ante la Unión Europea.

Y así continuó el señor Muñoz Ledo,  en busca de puestos y siempre criticando hasta a sus amigos o compañeros, sino se pliegan a sus ambiciones. Como diputado de MORENA, fue premiado con la presidencia de la Cámara de Diputados, y al término de su período intentó ser reelecto de manera irregular, por lo que dimitió al final de cuentas a tal aspiración. Pero poco a poco se convirtió en el más acervo impugnador del gobierno de la Cuarta T, y aún más cuando no pudo ser nominado de nuevo como diputado plurinominal. Asimismo, se enfrascó con Mario Delgado en una contienda por dirigir a MORENA, y por todos los medios buscó obstruir el triunfo de su adversario, lo cual no lo pudo evitar. Con ese motivo intensificó sus críticas a los morenistas y al gobierno, incluyendo a veces al propio presidente AMLO.

Por lo anterior es que no sorprendió que el hábil Dante Delgado, dueño-dirigente de Movimiento Ciudadano (MC), lo reconociera “en un acto en el que, además, le entregaron la medalla Benito Juárez por su contribución a la democratización de México y por ser un referente de la socialdemocracia. Nada habría de extraño si no fuera porque Muñoz Ledo milita en las filas de Morena, todavía”. (Carmen Morán Breña, El País, 6-dic.2021). Y allí mismo, llamó “zocalazo” al gran mitin que convocó el presidente de la república el uno de este mes, organizado porque según Muñoz, AMLO “siente el vacío del abandono del poder”; además pronosticó que, en dos años, el “Gobierno actual se desgajará”. Ahora, PML aceptó ser flamante colaborador de MC. Quizás sea su siguiente partido, conforme su habilidad de cambio.

Finalmente, diremos que los Periodistas de México, reconocieron al jalisciense Miguel Concha, por su gran labor en pro de los derechos humanos, como baluarte de la libertad de expresión y del derecho a la información. Este dominico colaborador de La Jornada, es cofundador y presidente del Centro de Derechos Humanos “Fray Francisco de Vitoria, O.P.”, y ha encabezado distintos consejos y asociaciones de ese rubro en México como el Consejo de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos.

Generoso, sapiente, amable y a la par entusiasta ciudadano, Don Miguel Concha contribuye a diario y sin descanso, para enaltecer a la libertad y consolidar la democracia mexicana. Es un enorme ciudadano que honra a sus compatriotas.

Usted amable lector, saque conclusiones sobre el reconocimiento a estos cuatro compatriotas, sus merecimientos y lo revelador de cada galardón que han recibido.

Despedir el año 2021 y ¿la pandemia?

por Ramón Montes Barreto

La navidad y el fin de año nos ofrecen espacios de reflexión, considero que debemos aprovechar estos tiempos para hacer un recuento de daños y perjuicios que durante los últimos casi veinticuatro meses nos ha dejado la pandemia del COVID.

Muchos malos recuerdos, deja para mí esta experiencia que espero no se repita en mi vida -o lo que me queda de ella- pues parientes, amigos y compañeros de trabajo se fueron sin tener la oportunidad de despedirse, ni darme la oportunidad de haberlos despedido.

Son muchos los aprendizajes que nos debe dejar la pandemia y estos tiempos de encierro, deberíamos capitalizarlos para aprender a querer a las personas de un modo distinto o de un modo mejor al que hemos practicado hasta ahora con nuestros prójimos. Estoy seguro de que no sería válido, socialmente hablando, que nos quedáramos como antes. Deseo que no utilicemos nuestras inteligencias para aprovechar los avances tecnológicos de manera egoísta y, que nuestros investigadores nos ofrezcan sus vacunas a tiempo, sin querer convertir sus hallazgos en riqueza a costa de muchas muertes más.

Aspiro serenamente a que, los que hasta ahora hemos sobrevivido, vivamos una vida con mayor respeto por la naturaleza y los seres vivos con quienes ahora tenemos convivencia. Que ya no agreguemos más problemas a la sociedad y que trabajemos en equipo para mejorar el planeta, que es el entorno que vamos a heredar a nuestros hijos y ellos a sus hijos. Hoy el mundo demanda acciones de cuidado al medio ambiente. El desarrollo industrial se debe llevar a cabo sin hacer daño, con un gran respeto por los ecosistemas y por las personas que están por venir.

Al inicio de la pandemia, cuando nos resguardamos en casa por recomendaciones del sistema de salud pública de nuestro país, escribí un documento con base en una investigación de campo -realizada en la región mixteca de nuestro país- y, que una editorial publicó a principios del año 2021 en formato de libro físico. En dicho texto reflexiono sobre la resiliencia y el desarrollo ecológico humano en una sociedad desprovista de avances en su desarrollo social. Producto de mis observaciones trabajando en comunidades rurales, apunté que las personas que viven ligadas a la naturaleza son más resilientes, es decir, tienen más capacidades de superar situaciones adversas que aquellas que habitan en las ciudades. Quizá el amor que desarrollan por su terruño, por las plantas, las sierras, los ríos y los animales, las hacen más resistentes ante las adversidades que las personas que viven en los conglomerados urbanos, quienes podrían ser más proclives a deprimirse y a ceder el paso a las enfermedades de fácil transmisión por el contacto de persona a persona, o tal vez no, después de todo se trata de una apreciación subjetiva.

Quiero destacar que, en el mundo vivimos cerca de siete mil ochocientos millones de personas. Vale contrastar este dato con el hecho de que, en México, solamente habitamos 126 millones de humanos (INEGI-Censo 2020), por ello quizás, en estricta atención a los números, la muerte de uno, dos o tres millones de personas con motivo de la pandemia, pareciera no ser una cantidad significativa. De toda esa población se sabe que el 51 por ciento vive en las ciudades y el 41 en el campo.

También se conoce, a través de estudios con valor estadísticamente representativo, que el 50 por ciento de la población mundial vive con menos de dos dólares diarios y que el 16 por ciento de la población mundial sufre de desnutrición. Hay personas que solo hacen una comida por día, mientras que 1,900 millones de adultos de 18 años y más viven con sobrepeso (650 millones de éstos están obesos), de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (2021), del año 1975 al 2016, la prevalencia mundial de obesidad se ha triplicado y, solamente seis de cada 10 personas de la población mundial pueden comer bien. 

Finalmente, dos datos que quizá les van a sorprender: el 30 por ciento de la población mundial tiene acceso a internet y el 70 por ciento no. Mientras que únicamente el 7 por ciento tiene educación superior, frente a un 93 por ciento que nunca pisó un campus universitario.

Me propongo terminar esta intervención, presentando a ustedes algunas ideas para debatir en una discusión intelectual:

  1. Si eres, hasta ahora, una persona sobreviviente del COVID (y otras plagas que abundan en estos días) considero que: ¡debes sentirte una persona agradecida con la vida!
  2. En un mundo donde el 70 por ciento no tiene conectividad a internet y tú cuentas con acceso, debes tener prudencia y mesura en su uso. Comparte tu tiempo y atención con las personas que están a tu alrededor y no sólo a través de redes sociales, -tu presencia es valiosa para algunas personas-.
  3. Si perteneces a la población que cuenta con más de 2 dólares diarios para alimentación y manutención, sé una persona considerada con aquellas que no los tienen y ayúdales solidariamente.
  4. Si eres de los humanos afortunados que pertenecen al 7 por ciento que poseen un título universitario, debes recordar que eso no te hace superior a quienes pertenecen al conjunto del 93 por ciento restante. Eres una persona preparada y estás moralmente obligada a ayudar a quienes no tienen tus conocimientos. ¡El conocimiento sólo es valioso si se pone al servicio de otros!
  5. En caso de que pertenezcas al grupo de los sobrealimentados, comparte un poco de lo que te sobra, o que te debería sobrar, con aquellos que lo necesitan para que no tengas sobrepeso. 
  6. Si perteneces al 51 por ciento de las personas que habitan en las grandes ciudades, lo recomendable es que visites a la gente del campo, ésta es la que aporta muchos de los alimentos y flores a los mercados urbanos. El hecho de que junto con tu familia convivas o por lo menos consumas sus productos de manera directa, es una forma de solidaridad y reconocimiento a su esfuerzo en la producción agrícola o pecuaria. Existen lugares que pueden ser una grata sorpresa para los citadinos, por ejemplo, pueden ir a Atlixco, Puebla a comprar nochebuenas y a consumir alimentos, bebidas y productos locales en su maravilloso mercado. Igual recomendación merece Fortín de las Flores en Veracruz, y Xochimilco, en la CdMx. En todos los rumbos del país hay un lugar parecido que pueden visitar.

Un último dato que también publica la Organización Mundial de la Salud: de cada 100 personas que habitan en el planeta tierra, solamente 8 pueden vivir más allá de los 65 años. La persona que escribe estas notas, ya rebasa esa suma de años, por lo cual les comparto que vivo contento, aprecio mucho mi vida, me siento bendecido y protegido por Dios -o su homólogo- y, doy las gracias por ello.

Agradezco a la doctora Quetzalli Méndez su lectura y amables comentarios para mejorar el escrito original, a ella y todo su equipo les deseo lo mejor.  A todos los lectores, les animo para que aprovechen las prerrogativas que ahora la vida les tiene reservadas, ¡que sean felices con lo que tienen! Cuiden de su salud y bienestar -se anuncia una cuarta ola de COVID con el nombre griego de OMICRON- alimentarse bien y nutrir adecuadamente sus cuerpos es una excelente opción. El cuidado de su bienestar, es responsabilidad de cada persona, así como de la búsqueda de su felicidad.

¡¡¡¡Felices fiestas de navidad y año nuevo 2022!!!! 

TRES AÑOS Y DE PIE, A PESAR DE TODO.

Por Pedro Vargas Avalos.

Alrededor de 200 mil personas (la Secretaría de Seguridad Pública de la ciudad de México, dijo que fueron 250 mil) se reunieron y colmaron el zócalo de la capital azteca para escuchar al Presidente Andrés Manuel López Obrador, la tarde del pasado uno de diciembre, fecha en que se cumplieron tres años de haber iniciado su período gubernamental. A lo largo y ancho del país, se multiplicaron los ciudadanos que muy atentos, vieron y oyeron el mensaje del primer mandatario de la nación. Los analistas han dispuesto sus plumas para efectuar una especie de autopsia. El acto, no cabe duda, fue un evento mayúsculo que no pasó desapercibido por casi ningún compatriota, y por millones de personas interesadas, en Estados Unidos, Latinoamérica y otros lugares del orbe, por saber lo que sucede en México.

El discurso presidencial, tuvo contenido político profundo, pues al margen de lo informado con datos y números, (como no haber contratado deuda, a pesar del apremio de la pandemia) precisó que el principio neoliberal de que la riqueza es contagiosa (cuando llueve fuerte arriba, gotea abajo) es totalmente falso, (máxima apenas digna de irse ¡al carajo!) por lo que se debe apoyar a las grandes mayorías que son los pobres, y de allí ir escalando socialmente, tocando a las clases medias para llegar hasta lo más alto. Así, reconfirmó su aspiración inveterada: Por el bien de todos, primero los pobres.

Con enorme énfasis, expresó el Ejecutivo: “En tres años ha cambiado como nunca, la mentalidad del pueblo…eso es lo más importante de todo: la revolución de las conciencias…eso es lo más cercano a lo esencial…lo mas cercano a lo irreversible; pueden darle marcha atrás a lo material, pero no van a poder cambiar la conciencia que ha tomado en este tiempo el pueblo de México”. Y las gargantas de los miles que lo acompañaron, emitieron voces clamorosas de aprobación, “como en los mejores tiempos”.

A continuación, manifestó el orador: Hoy estamos de pie, resistiendo a las adversidades; salimos adelante por la fortaleza de nuestro pueblo, que siempre nos ha salvado. Gobernar con honradez y austeridad, ha permitido ampliar pensiones y ayudas a los mas desamparados: ancianos, discapacitados, estudiantes necesitados y muchos otros compatriotas que requieren respaldo. Enseguida, sobre el desafío de garantizar la salud pública, aseguró que esta recibirá aún más recursos, para lograr finalmente su sueño: que cualquier connacional pueda ser atendido íntegramente (médicos, especialistas, estudios, hospitalización) y de manera gratuita, incluyendo todo tipo de medicinas: estas, aseveró, llegarán a partir de enero, hasta las clínicas más apartadas de la república.

La escuela es el segundo hogar para los que estudian, por eso la educación presencial es fundamental, por lo que agradeció el apoyo magisterial para lograrlo. Por ello se canceló mal llamada “reforma educativa”, impuesta sin atender a los maestros: esto ha evitado conflictos y permite mejorar la calidad de la educación. A la juventud le pidió sumarse en la tarea de engrandecer la nación y le ofrendó cálido respaldo.

Muchas otras cosas informó el Presidente: apoyo a la ciencia, tener próximamente la  vacuna mexicana “Patria”, salir de la crisis económica (porque se tienen finanzas sanas, no se malgasta el recurso público, no se contratan empréstitos, crece el sector agropecuario, se recupera el área turística, funciona el tratado comercial con Estados Unidos y Canadá), recalcando que avanzan las obras emblemáticas de la administración (tren maya, la ruta transístmica que unirá a los países del Pacífico con la costa este de Estados Unidos, refinería Dos Bocas, aeropuerto Felipe Ángeles, etc.) El informante agregó: “mientras estemos en el gobierno no se permitirá el ingreso de maíz transgénico; no se usará fracking para la extracción de crudo;  no  se otorgarán nuevas concesiones mineras; no se sobreexplotarán los mantos acuíferos; no se permitirá la tala de selvas y bosques; no se autorizará la instalación de basureros de desechos tóxicos o peligrosos; no se permitirá operar a ninguna empresa que no tenga planta de tratamiento de aguas negras; no se permitirán violaciones a la norma de calidad del aire ni cualquier actividad que dañe la salud, destruya el territorio o afecte el medio ambiente”.

Claro que los impugnadores de la Cuatro T, como León Krauze, inmediatamente señalaron: “Tanto en seguridad como en economía y combate a la pandemia, el gobierno de López Obrador no ha sido un gobierno de logros, pero sí exitoso en palabras», agregando que cuando habla, se refiere a un país de fantasía. (Expansión Política, 1- XII-2021). El partido líder de la oposición, (PAN), por voz de su representante máximo, Marko Cortés, al calificar este trienio federal, había sido lapidario e inflexible, según El Universal del 28 pasado: este gobierno se caracteriza “por la incompetencia, improvisación, mentira, corrupción y el capricho de un presidente”, lo cual ratificó Eduardo López Mares, dirigente guanajuatense: “México no tiene nada qué celebrar, ni se acabó la corrupción, ni mejoró la economía y la inseguridad está peor que nunca” (Kuali, portal digital, 1-XII-21).

Regresando al discurso presidencial, nuestro Jalisco fue aludido varias veces: “Y así como estamos promoviendo el sureste y el Istmo con la construcción de aeropuertos, buenas carreteras y trenes modernos, también estamos atendiendo la costa de Jalisco, Nayarit y Sinaloa, incluyendo el rescate de las Islas Marías”. Luego, lo remarcó al tratar el problema resuelto de la presa El Zapotillo, y antes, cuando mencionó la Línea Tres del tren ligero, que por su apoyo ahora funciona en la Perla Tapatía.

En cuanto a la energía eléctrica, calificó de política perversa la que anteriormente se hizo para hacer quebrar a PEMEX y la CFE, por lo que confía eso se revierta y la nación obtenga su soberanía energética, lo cual podrá hacer que se mantenga el costo sin aumentos, para los consumidores, y se genere lo que requiere el sector privado. Aquí incluyó la importancia del litio, que debe ser declarado propiedad nacional.

No dejó AMLO de citar sus viajes a Estados Unidos: El 9 de noviembre presidió el Consejo de Seguridad de la ONU, y propuso la aplicación de un plan mundial de bienestar y fraternidad para ayudar a 750 millones de pobres del mundo que sobreviven con dos dólares diarios: “vamos a presentar la iniciativa a la Asamblea General, y estoy seguro de que será aprobada”; luego en Washington, formuló planes para reducir el fenómeno migratorio, y planteó el respaldo a la iniciativa del máximo magistrado estadounidense para regularizar a 11 millones de migrantes indocumentados. Enseguida pidió López Obrador, un aplauso para nuestros compatriotas emigrados, que este año enviarán la friolera de 50 mi l millones de dólares a sus parientes en México. Aquí es menester anotar que ya se recuperaron los empleos formales perdidas en la pandemia, así como el aumento al salario mínimo de los trabajadores, que siendo para el año entrante de 22 por ciento, alcanzará en lo que va del sexenio, un incremento del 65 por ciento, (en la frontera, el doble) algo nunca visto en los recientes decenios.

Muy importante es lo que dijo el gobernante sobre las fuerzas armadas, ya que se le ha criticado de militariza a la república; al respecto estipuló, “No se ha ordenado a las Fuerzas Armadas que hagan la guerra a nadie; no se les ha pedido que vigilen u opriman a la sociedad, que violen las leyes, que coarten las libertades y, mucho menos, que se involucren en acciones represivas… Ya no aplica el “mátalos en caliente…” Y tras afirmar que el ejército es pueblo uniformado, institución emanada de la Revolución, concluyó: soldados y marinos actúan “en auxilio a la población ante desastres, inundaciones, temblores; en acciones de desarrollo, bienestar y paz… refrendo de su lealtad al pueblo y a las instituciones civiles. Esa participación de las Fuerzas Armadas, además, contribuye a dejar atrás la distancia y hasta la desconfianza entre civiles y militares que se generó por las decisiones erróneas y perversas de los anteriores gobiernos”.

Muchos otros datos y conceptos son los que señaló el Presidente, que van desde el ahorro logrado (un billón cuatrocientos mil millones de pesos) y la cultura (la reedición de dos millones 100 mil libros que se están distribuyendo de manera gratuita); los gasoductos -donde enderezó ese entuerto-; la privatización de los reclusorios, con ardoroso tufo a corrupción, igual que el mantenimiento concesionado de carreteras o la coquizadora de Tula (que había quedado inconclusa), e incluso el monopolio en la compra de medicamentos y muchos otros problemas heredados, globalizando lo hecho con el siguiente párrafo:

 “Hoy se respeta la Constitución, hay legalidad y democracia, se garantizan las libertades y el derecho a disentir, hay transparencia plena y derecho a la información, no se censura a nadie, desde el poder federal no se organizan fraudes electorales -como era antes-. El gobierno no representa a una minoría, sino a todos los mexicanos, de todas las clases, culturas y creencias; se gobierna con austeridad y con autoridad moral, no se tolera la corrupción ni se permite la impunidad. En la práctica no hay fueros ni privilegios: se atiende a todos, se respeta a todos, pero se le da preferencia a los pobres”, renglón obsesivo por su afán de ayudar a los desamparados, lo cual “alivia el alma, mantiene tranquila la conciencia y alegra el corazón”.

En un momento de la exposición, se refirió al asunto de la revocación de mandato, proceso que ha sido muy debatido, explicando que él no procura se le ratifique (como lo pregonan sus adversarios) lo que propone es que haya un ejercicio democrático que se adopte por el pueblo para que en lo futuro, ningún sucesor de la silla del poder ejecutivo federal, se exculpe de ser escrutado por la ciudadanía, a título de que fue electo por un sexenio, sino que al menos a mediados del período, sea valorado y sino se le aprueba popularmente, deje la primera magistratura nacional, pues no se debe olvidar el principio supremo de la democracia de que, “el pueblo pone y el pueblo quita”. 

Para todo el que quiera entender o le venga el saco, les leyó la cartilla: el noble oficio de la política exige autenticidad y definiciones; ser de izquierda debe ser firme, no de zigzagueos. “Con eso basta y sobra para enfrentar a las fuerzas conservadoras”. De esta manera, descalificó a los que quieren quedar bien, con el centro o aún más, con la derecha. El mensaje va directo a los suspirantes por la candidatura presidencial morenista, carrera que como ya sabemos, se ha adelantado. 

El carisma obradorista (aprobación cercana al 70 por ciento) está en la cúspide, asombrando a propios y ajenos. Dilma Rousseff, la expresidenta de Brasil, declaró ante los países miembros del Grupo de Puebla, conformado por líderes políticos de Latinoamérica y España, que el gobierno de México es un ejemplo, por lo cual, “Yo saludo la Cuarta Transformación…porque es una luz en esta trayectoria del Grupo de Puebla y de nuestra conciencia de integración” (Vanguardia MX, edición digital, 1-XII-21).

 Al respecto, enfatizó AMLO: “Hoy cumplimos tres años de gobierno y estamos de pie”. Lo hecho es inquebrantable; en consecuencia, habiendo aún muchos retos, el promisorio futuro mexicano, ya es irreversible, pésele a quien le pese.