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La ONU está pintada

Juan M. Negrete

Desde hace mucho tiempo nos informan de este desastre agrícola los enterados de nuestras finanzas. Y lo atribuyen a ser una secuela de haber suscrito con los vecinos un tratado dizque de libre comercio (TLC), prolongado luego en otro, T-MEC, que sigue vigente y que está por ser refrendado para algunos años más. Pues según los conocedores, en tales acuerdos se puso al campo mexicano de rodillas para asuntos de consistencia económica. Se abrió la puerta a los productos alimenticios, como el maiz y el frijol, que vienen del norte y a los nuestros los sujetaron al vaivén de la balanza especulativa financiera. Si los precios se fijan en las bolsas de Chicago, pues perdimos y ya. No hay más por alegar. O a otra cosa, mariposa.

No es de extrañar entonces que si mandamos a nuestros agricultores a los rincones de los desvanes, como a la muñeca fea, a nuestro querido prócer Emiliano también lo vayamos olvidando poco a poco. Y si eso le pasa a uno de los emblemas centrales de nuestra identidad nacional, ¿qué podríamos esperar de los demás que sigan en dicha lista? Por supuesto que nuestra memoria nacional necesita una sacudida en serio para despertar de su letargo actual. Y habrá que dárnosla.

Pero vengamos a lo que sacude al mundo en el tapete actual de la atención. Apenas cruzamos una pesadilla de amenaza de exterminio. La vociferó con todas sus fuerzas el güero despintado que ocupa la oficina oval de la Casa Blanca, o séase el presidente gringo. Había dado un plazo no perentorio a Irán para que abriera al tráfico internacional el ahora ya muy famoso estrecho de Ormuz y el reloj sonaba y sonaba sin parar, acercándose peligrosamente a la hora señalada.

Es de suponerse que todos los ojos del mundo seguíamos atentos a tal barbaridad. Porque la amenaza consistió primero en desatar todos los tormentos del infierno en contra de este pueblo milenario. Pero más adelante, como el bocón jiricuento no conoce de frenos, habló de exterminar de raiz a dicha civilización, la persa, la que ocupa en nuestras lecciones un lugar preponderante de la historia y merece todos nuestros respetos, salvo para desquiciados como el Trompas, a lo que se ve.

Los iranios se mantuvieron a pie firme en su macho. Bien. Pero ¿qué más les quedaba por hacer? ¿A dónde iban a huir, frente a tan descabelladas amenazas? ¿Iban acaso a rentar cohetes para trasladarse a Saturno o a Marte? Todo apuntaba a que, de hacerle caso al sentido de las amenazas del gringo, lo que seguía era la detonación de un artefacto nuclear que borrara del planeta a los actuales iranios.

Pero dos horas antes del plazo señalado nos enteramos que las partes beligerantes, mediando Pakistán en un acuerdo ríspido, suscribieron una tregua por dos semanas. Discutirán diez puntos fundamentales para la convivencia entre los invasores occidentales y los invadidos del medio oriente. Son más que conocidos ya, porque la propaganda nos repite una y otra vez el plan, esos diez puntos. Alcanzarán el convenio o no. En eso consiste la espera mundial. No adelantemos vísperas. Pero hay por ahí un punto demasiado endeble, al que habrá que estirarle sus pliegues para entenderlo mejor. Y se trata del juego que hace la famosa ONU en todo este tinglado. Veamos.

Dejemos a un lado, por lo pronto, la llamada de atención que le lanzó a nuestro gobierno por la lastimosa cuestión de nuestros desaparecidos, que es otro monumento a la barrabasada. Vengamos al papel del conflicto bélico al que todo mundo le sigue los pasos, pues puede llevarnos al holocausto mundial.

Digamos que lo acendrado de esta conflagración empezó el día 28 de febrero del año en curso. Ese día bombardearon gringos e israelíes, a una mano, instalaciones y ciudades iraníes, sin mediar declaración de guerra ni permisos internos para realizarlo. Era obvio que Irán respondería a esta inusitada agresión, aunque la esperara. El intercambio de fuego vino desarrollándose a lo largo de todo el mes de marzo, hasta llegar al punto de la declaración de una tregua, en la que estamos parados.

La medida más poderosa que tomó Irán, país agredido, para componer su defensa, fue bloquear el estrecho de Ormuz, por el que pasa el tráfico del 20% del petróleo mundial. Como esto de las guerras está encarnado en los movimientos financieros, al parecer le vino a doler en serio el tal bloqueo a las finanzas gringas e israelíes. Hay más pasos duros, pero veamos éste, donde la ONU puso el dedo, antes de la suscripción de la tregua, ahora famosa.

¿No va sacándose de la manga la asociación internacional u ONU una propuesta, para ser firmada por sus miembros, que son todos los paises del planeta, que obligara a Irán a dejar libre el tránsito por el estrecho de Ormuz? No había abierto la boca para nada, a pesar de la insistencia de muchos de sus miembros en condenar agresión tal flagrante. Y cuando lo hizo, apareció poniéndose de lado de los agresores. O sea que su imparcialidad es mero jarabe de pico. Por fortuna, tanto China como Rusia vetaron el acuerdo y no procedió. Pero las partidas están claras.

EL MUNDO EN VILO; GENOCIDAS IMPUNES.

Por Pedro Vargas Avalos

                La mencionada primera contienda, que también se denomina la «Gran Guerra», fue un conflicto registrado especialmente en Europa; en tal trance se enfrentaron dos alianzas de naciones del viejo continente eurásico: la Triple Entente (Francia, Reino Unido, Rusia, y al final, para inclinar la lucha a su lado, el ingreso de Estados Unidos) contra las Potencias Centrales que venían a ser tres monarquías autócratas: Alemania, Austria-Hungría y el viejísimo Imperio Otomano. Aparte de las sangrientas acciones de trincheras y la incorporación de tecnologías innovadoras, se ocasionaron más de 16 millones de muertes, 20 millones de heridos, emigraciones masivas y una profunda modificación del panorama político. Esa Primera Guerra Mundial, así intitulada desde que el biólogo y filósofo alemán Ernst Haeckel, la bautizó en 1914, al afirmar: “No hay duda de que el curso y el carácter de la temida ‘Guerra Europea’ … se convertirá en la Primera Guerra Mundial en el pleno sentido de la palabra.» ​

                 Ese terrible evento concluyó con un leonino Tratado llamado de Versalles, por el cual Alemania fue responsabilizada de la guerra, perdiendo territorios y aceptando humillantes sanciones. Se confirmó el 28 de junio de 1919, quinto aniversario del asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria -heredero del imperio austro húngaro- en Sarajevo, hecho que había sido la gota que derramó el vaso que hizo estallar la beligerancia.

                Ese oprobioso tratado, sumado al surgimiento del nazismo germano-hitleriano, fue la primordial causa de la Segunda Guerra mundial, enfrentamiento sin duda hasta entonces el más devastador de la historia universal, que se inició con la invasión alemana a Polonia el 1 de septiembre de 1939, aunque desde años atrás se flagelaba con las armas a muchos pueblos. La lucha fue especialmente entre las potencias del llamado Eje (Alemania, Italia, Japón) que se encararon a los países Aliados (Reino Unido, Francia, la Unión Soviética -luego del ataque que el 22 de junio de 1941, el represor alemán Adolfo Hítler le infirió-, y desde diciembre de 1941, los Estados Unidos que fueron agredidos por Japón). Los más relevantes líderes que participaron fueron por parte de Alemania, el Führer -jefe, guía- Adolfo Hítler; su aliado el Duce (derivado de Dux, dirigente, líder) Benito Mussolini como jerarca de Italia y el Tenno, -soberano- Hirohito, emperador del lejano Japón. Del lado aliado, destacaron el primer ministro -Winston Churchill- del Reino Unido; el Secretario General del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética y Presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo, José Stalin, dictador de la URSS (Unión Soviética) y el demócrata Franklin D. Roosevelt, presidente de los EE. UU. Nuestra Patria participó al lado de las potencias occidentales, luego que submarinos teutones hundieron en el Golfo de México los barcos Potrero del Llano y Faja de Oro -en mayo de 1942- lo cual provocó que el presidente Manuel Avila Camacho declarara el estado de guerra el 22 de ese mes, lo que fue aprobado por el Congreso dela Unión seis días después. El escuadrón 201 fue la más relevante aportación bélica mexicana.

Los frentes en que se desarrolló la Segunda Guerra fueron Europa Occidental, el área soviética, el norte de Africa y el extremo Oriente, que incluye las islas del Pacífico. Esa pugna indujo genocidios sistemáticos: por parte del régimen nazi, -especialmente en los campos de concentración- el asesinato de seis millones de judíos, así como miles y miles de otros grupos étnicos. Japón, con motivo de la resistencia china contra la agresión nipona, arrojó 20 millones de muertos, destacando la Masacre de Nankín, -que, aunque fue en 1937 se inscribe en la segunda guerra-, donde se estima que fueron asesinados más de 300,000 individuos. 

Como ya sabemos, la rendición de Alemania en mayo de 1945 marca el final de ese holocausto, lo cual enlaza la postración de Japón (septiembre 1945) luego de los horripilantes bombardeos atómicos sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki, atrocidades que también deben considerarse como genocidios a cargo de los estadounidenses.

Es de señalar que hubo en ese conflicto bélico entre 40 y 60 millones de muertos, la creación de la Organización de las Naciones Unidas -ONU-, la división de Alemania -reunificada tras la caída del Muro de Berlín y oficializada el 3 de octubre de 1990- y el inicio de la bipolaridad mundial entre EE. UU. y la URSS, que concluyó con la supresión del poder soviético en diciembre de 1991, lo cual marcó el término de la guerra fría.

Pero al parecer la humanidad no aprende. Los hechos que se registran a partir de la llegada a la presidencia de los Estados Unidos (EU) del señor Donald Trump -en su segundo mandato cuatrienal, a partir del 20 de enero de 2025- han venido generando temores y desatados conflictos internacionales, los cuales, con las recientes conflagraciones de Ucrania (excitada por Rusia), Gaza (estelarizada por Israel) y la agresión a la antigua Persia (Irán) por parte del Estado judío y EU, tienen al mundo en vilo, al borde de una abominable tercera guerra mundial.

Aunque los actores principales de la delicada situación que tiene en tensión al orbe son el mandatario gringo Donald Trump, su aliado judío Benjamín Netanyahau y el déspota ruso Vladimir Putin, no cabe duda de que los dos primeros se llevan las palmas -lo que no exculpa al moscovita- como abusivos, desmedidos, impúdicos y verdaderos delincuentes.

Del israelita Netanyahu, con estar al tanto que tiene una orden de aprehensión por genocida emitida por la Corte Penal Internacional, y saber de los asesinatos de niños, niñas, mujeres y hombres civiles, que lleva a cabo en Gaza y Líbano, tenemos su imagen: es el macabro criminal de mayor calaña que ha surgido de Israel. Es hoy por hoy el mayor agente de desestabilización global y el más insidioso instigador de guerras y violaciones a la legalidad internacional, cuyos objetivos desde hace años, parecen alineados con los de Trump y su familia.

En cuanto al pelirrojo vociferante que comanda -para desgracia universal y estigma del pueblo estadounidense- a la potencia que representa el Tío Sam, es larga la adjetivación que, en su nación y el planeta entero, se le adjudican, teniendo presente que para él la ONU es un estorbo, la ley que obedece es su propia “moral”, integrada por principios torcidos que conceptúan, a los pueblos que no son sus partidarios como despreciables y a los ciudadanos que lo critican, como estúpidos.

El escritor norteamericano, Ralph Nader, entre sus obras tiene una reciente: «Wrecking America: How Trump’s Lies and Lawbreaking Betray All» (2020, coescrito con Mark Green) que en traducción libre significa: «Destruyendo Estados Unidos: Cómo las mentiras y las violaciones de la ley de Trump nos traicionan a todos». Y este autor enumera calificativos que vale la pena enlistar para conocer mejor al gobernante yanqui.

Comencemos: Donald tonto. Trump Criminal. Mentiroso. Delirante. Peligroso. El asqueroso Donald. El infractor en serie. Engañador. Perdedor Donald. Abusador serial de mujeres. Donald el Perezoso. Incitador a la Violencia. Trump, obstructor de la Justicia. Cada adjetivo proyecta facetas de la vida del delirante mandamás.

Para variar, luego de meditar los anteriores epítetos, enumeramos los que siguen: Dictador Donald, El “dictador amante”. A pesar de lo anotado, se asegura que es “Donald débil” lo cual justifica por qué se le dice TACO: acrónimo en inglés de «Trump Always Chickens Out» (Trump siempre se acobarda, o sea, se raja),lo que explica la tendencia del señor Trump de amagar con amenazas drásticas —como aranceles, intervenciones o bloqueos— para luego retractarse o suavizar su actitud ante la presión que genera, según escribió Robert Armstrong, columnista del Financial Times, en mayo de 2025.

Prosiguiendo con lo apuntado por Ralph Nader, también asegura que es deshonesto, negacionista temprano del Covid. Falso. Evasor fiscal (versión neoyorkina de Salinas Pliego). Inestable, el Rey Mentiroso. Donald infiel y bajo. Trump racista. Donald el ignorante.  El inseguro Donald. El incompetente Trump. Estafador. El traidor Trump. Trump codicioso. Donald, presumido y corrupto. El presidente que infringe a diario la ley. Ególatra.

Para poner punto final por ahora, sobre lo que se dice del pelinaranja gringo, anotamos lo que escribió el 7 de este mes, un reconocido comentarista: “En un alto grado de demencia criminal, Donald Trump llega hoy a una más de las estaciones de paso que le conducen inequívocamente hacia un juicio histórico duramente adverso”. El escribidor califica al estadounidense de personaje caligulesco, en alusión al enajenado -Calígula- césar romano. (Julio Hernández López, Astillero, La Jornada).

El palabrerío enloquecido, contradictorio, que parece festeja el anuncio de asesinatos y devastaciones, del señor Trump -a quien además se le tilda de pedófilo-, empujado por su megalomanía y pésimos consejeros oligarcas, nos tienen en ese punto. El plazo impuesto por este fantoche, quien advirtió que el 7 de abril con su poderío militar devastaría, hasta aniquilar a una nación -Irán- enviándola a la edad de piedra, (lo escribió con palabras indecorosas, casi impublicables) fue otro signo de su demencia. Y la tregua que aceptó -aunque falazmente dice él la logró- como autoescape, al parecer es otra broma, lo cual nos afirma que la tierra y su estabilidad está en manos de genocidas, quienes por lo visto, son los verdaderos poderes dominantes, no sólo en el país de las barras y las estrellas, sino en el de los israelíes con el siniestro Netanyahu a la cabeza: ambos gobernantes, se han convertido en un virtual basilisco, la mítica serpiente venenosa con cresta que con solo ver o soplar su fétido aliento, asesinaba.

Debido a lo anterior, es que -ojalá se diluya el presentimiento- discurrimos: el globo está en vilo, al borde de una nefanda  guerra de perfiles mundiales.

El Plan B electoral: austeridad y reforma institucional

Opinión, por Pedro Vargas Ávalos

El Senado lo recibió y rápidamente le dio el trámite que toda iniciativa merece. Se considera que se aprobará por la vía ordinaria y que se incorporará a la Ley Suprema en unas cuantas semanas, con el fin de que sus disposiciones sean aplicables durante el proceso electoral de 2027. El plazo para llevar a cabo todo el procedimiento de reforma vence el 30 de mayo próximo.

En su iniciativa, la primera magistrada federal indica que “la desigualdad social, la corrupción, la avaricia y el despilfarro de los bienes y recursos públicos, así como su deficiente e ineficaz administración, han sido un lastre que ha afectado negativamente la correcta administración pública en todos los órdenes de gobierno y el cumplimiento de sus objetivos institucionales, en detrimento de la población nacional”, hechos que la ciudadanía pidió erradicar cuando votó el 1 de julio de 2018.

Por ello, ahora busca acabar con las prebendas y la corrupción de la alta burocracia, pues —asegura la gobernante— el gobierno no debe ser una carga para el pueblo y las personas servidoras públicas no deben tener ventajas a costa del presupuesto. Como afirma el principio: no debe haber gobierno rico con pueblo pobre.

Para remediar lo anterior, expone CSP: “se propone modificar el artículo 134 de la Constitución para prever que todo ente público federal, estatal, municipal y de las alcaldías de la Ciudad de México ajuste sus remuneraciones a los límites establecidos en el artículo 127 de la propia Constitución”.

Al respecto, considera que deben determinarse los casos en los que se prohíbe la contratación de seguros de ahorro privados en beneficio de los servidores públicos utilizando fondos del Estado, como el Seguro de Separación Individualizado o las cajas de ahorro especiales.

Políticos al estilo de Óscar Espinoza Villarreal —aquel priista que fue el postrer regente del DF— confeccionaron en Nacional Financiera sistemas de retiro que se autoaplicaron impúdicamente, con el silencio culpable de sus jefes políticos. Claro que la propuesta de reforma no incluye aquellos derechos cuya obligación de otorgarlos provenga de normas vigentes, de contratos colectivos o de condiciones generales de trabajo.

En la prohibición para órganos gastalones quedan incluidos los egresos onerosos del Senado y de los congresos estatales; de paso, también los ajustes llegarán —lo cual es muy necesario— a los ayuntamientos, que suelen ser muy dispendiosos y, por tal motivo, las obras y servicios que están a su cargo resultan frecuentemente deficientes.

Por cierto, los congresos locales no solo tendrán el límite en los sueldos de sus integrantes, sino que además estarán sujetos a la no reelección inmediata —viejo ideal de la Revolución maderista de 1910— y a la observancia de la ley antinepotismo, con lo cual en ningún caso “podrá participar en la elección de una diputación la persona que tenga o haya tenido en los tres años anteriores al día de la elección un vínculo de matrimonio, concubinato o unión de hecho, o de parentesco por consanguinidad o civil en línea recta sin limitación de grado y en línea colateral hasta el cuarto grado, o de afinidad hasta el segundo grado, con la persona que esté ejerciendo la titularidad de la diputación”.

Finalmente, se habrá de fijar en las constituciones locales que el presupuesto anual de las legislaturas estatales no exceda del 0.70% del presupuesto de egresos de la entidad federativa correspondiente.

Los ayuntamientos, por lo general muy crecidos en número de integrantes y altos funcionarios, tendrán un valladar constitucional —además del referente a salarios menores que el del presidente de la República— para su integración: un máximo de 15 regidores más un síndico.

De esta forma, fortalecerán su presupuesto, pues los recursos públicos que se liberen como consecuencia de la reducción o ajuste en la integración de dichos órganos de gobierno municipal se destinarán al ámbito presupuestal de la propia localidad, fortaleciendo su hacienda pública y permitiendo mayores recursos para servicios públicos municipales, obra pública local y acciones que incidan directamente en el bienestar de la población. En este capítulo de los ayuntamientos se ratifica la prohibición del nepotismo en los cargos de elección popular.

Por cierto, las oposiciones ya tomaban vuelo para criticar la iniciativa, pero en el Senado se advirtió y anunció que se harán correcciones al artículo 115 constitucional para reintegrar el “principio de paridad” en la conformación del órgano de gobierno municipal, que “por una omisión” se eliminó en la propuesta presidencial, así como una modificación a ese mismo ordenamiento para eliminar el tope mínimo en el número de regidurías en los ayuntamientos —fijado en siete— y dejar únicamente el máximo de 15 (La Jornada, 19-III-2026).

Otro tópico que aborda el multicitado Plan B se refiere a la revocación de mandato, figura democrática introducida en el sexenio previo al actual, proyectada para realizarse el próximo año, aunque ahora se plantea que pudiera efectuarse en 2028, si así lo solicita la ciudadanía. Esta institución reconoce en el pueblo su atribución plena de la soberanía y, por ello, los ciudadanos pueden, en ejercicio de su derecho, separar a gobernantes corruptos o ineptos. Como afirma el principio: el pueblo pone y el pueblo quita. En la modificación en estudio se precisa la posibilidad de que el titular del Ejecutivo pueda, sin hacer campañas por partidos o candidatos, promover la participación popular en la revocación, en los términos de la ley correspondiente.

En esta ocasión, tanto los partidos aliados a MORENA como los gobernadores de la Cuarta Transformación emitieron tajantes mensajes de apoyo a las propuestas de la presidenta CSP.

En un desplegado, los ejecutivos —24— de la 4T manifestaron su respaldo al Plan B, lo que implica que avalan la disminución del monto destinado a los congresos locales y al número de regidores que integran los cabildos, así como la eliminación de privilegios para los funcionarios públicos y la erradicación de sueldos exorbitantes (Mañanera, 18-III-2026).

El Partido del Trabajo (PT), MORENA y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) declararon su respaldo total a la presidenta Claudia Sheinbaum y al Plan B. Reginaldo Sandoval, por el PT, señaló que “la unidad es clave para avanzar con determinación en la Cuarta Transformación y trabajar por el bienestar del pueblo mexicano”, y afirmó que están con CSP no al cien, sino al doscientos por ciento. Carlos Puente, diputado del Partido Verde, aseguró que el Plan B de la reforma electoral “empodera más a la gente”.

Por su parte, Manuel Velasco, coordinador del Partido Verde en el Senado, explicó en entrevista con José Cárdenas que su bancada decidió respaldar el llamado Plan B de reforma electoral impulsado por la presidenta, al encontrar coincidencias en temas clave como la reducción del gasto en congresos locales, ayuntamientos y el propio Senado, con el objetivo de generar ahorros que se destinen a obra pública y programas sociales. Agregó otros puntos, como la posibilidad de realizar la revocación de mandato en 2027 o 2028, y defendió los cambios relacionados con consultas populares y la reducción del presupuesto legislativo, asegurando que el planteamiento busca mayor eficiencia en el gasto público y mejores beneficios para la ciudadanía.

Por lo que respecta a MORENA, ni se diga: Luisa María Alcalde Luján, dirigente del partido, exaltó el gobierno de la 4T y ponderó las cualidades republicanas de la presidenta CSP, destacando los avances que conlleva la iniciativa del Plan B.

En conclusión, de aprobarse el Plan B electoral se dará un paso más en el afán de que impere la austeridad en el ámbito electoral, se generen ahorros que se destinen a servicios y obras en favor de la comunidad, se fortalezcan los sistemas democráticos y la fiscalización de los recursos públicos, así como una mayor participación de la sociedad en los procesos políticos de estados y municipios.

EL PLAN “B” ELECTORAL, SUS RESPALDOS Y ASEGUNES.

Pedro Vargas Avalos

                En su iniciativa, la primera magistrada federal, indica que “La desigualdad social, la corrupción, la avaricia y el despilfarro de los bienes y recursos públicos, así como su deficiente e ineficaz administración, han sido un lastre que ha afectado negativamente la correcta administración pública en todos los órdenes de gobierno y el cumplimiento de sus objetivos institucionales, en detrimento de la población nacional”, hechos que la ciudadanía pidió se terminaran, cuanto votó el domingo uno de  julio del  2018. Por ello ahora busca acabar con las prebendas y la corrupción de la alta burocracia, pues asegura la gobernante, que el gobierno no debe ser una carga para el pueblo y las personas servidoras públicas no deben tener ventajas a costa del presupuesto. Como afirma un principio: No debe haber gobierno rico con pueblo pobre.

                Para remediar lo anterior, expone CSP: “se propone modificar el artículo 134 de la Constitución para prever que todo ente público federal, estatal, municipal y de las alcaldías de la Ciudad de México, ajusten sus remuneraciones a los límites que se establecen en el artículo 127 de la propia Constitución”. Al respecto, considera que deben determinarse los casos en los que se prohíbe la contratación de seguros de ahorro privados en beneficio de los servidores públicos usando fondos del Estado, tal como el Seguro de Separación Individualizado o las cajas de ahorro especiales. En este renglón, políticos al estilo de Oscar Espinoza Villarreal (aquel priista que fue el postrer Regente del DF) quien él mismo confeccionó en Nacional Financiera, un sistema de retiro que se autoaplicó impúdicamente, con el silencio culpable de sus jefes políticos. Claro que la propuesta de reforma no incluye aquellos derechos cuya obligación de otorgarlos provenga de normas vigentes, de contratos colectivos o condiciones generales de trabajo. En la prohibición para órganos gastalones, quedan incluidos los egresos onerosos del Senado y de los Congresos estatales; de paso también los ajustes llegarán -lo cual es muy necesario- a los ayuntamientos, que suelen ser muy dispendiosos y por tal motivo -o sea, la carencia de recursos- las obras y servicios que están a su cargo son muy mediocres.

                Por cierto, que los Congresos locales tienen no solo el límite de los sueldos de sus integrantes (menores al de la Presidenta del país) sino que además estarán sujetos a la no reelección inmediata, que es el viejo ideal de la revolución maderista de 1910, y a la observancia de la ley antinepotismo, con lo cual en ningún caso, “podrá participar en la elección de una diputación la persona que tenga o haya tenido en los últimos tres años anteriores al día de la elección un vínculo de matrimonio o concubinato o unión de hecho, o de parentesco por consanguinidad o civil en línea recta sin limitación de grado y en línea colateral hasta el cuarto grado o de afinidad hasta el segundo grado, con la persona que está ejerciendo la titularidad de la diputación”. Finalmente, se habrá de fijar en las Constituciones locales que el presupuesto anual de las legislaturas estatales no exceda del cero punto setenta por ciento del presupuesto de egresos de la entidad federativa correspondiente.

                Los ayuntamientos, por lo general muy crecidos en número de integrantes (presidente municipal, regidores y síndico) y altos funcionarios, tendrán un valladar constitucional -además del referente a salarios menores que el presidente de la república- para integrarse: un máximo de 15 regidores más un síndico. Con esta forma, fortalecerán su presupuesto, pues los recursos públicos que se liberen como consecuencia de la reducción o ajuste en la integración de dichos órganos de gobierno municipal se sumarán al ámbito presupuestal de la propia localidad, fortaleciendo su hacienda pública y así poseer caudales que se destinarán a servicios públicos municipales, obra pública local y en general acciones que incidan directamente en el bienestar de la población. En este capítulo de los ayuntamientos, se ratifica la prohibición del nepotismo en los cargos de elección popular.

                Por cierto, las oposiciones ya tomaban vuelo para criticar la iniciativa, pero en el Senado se advirtió y anunció que hará corrección en el artículo 115 constitucional para reintegrar el “principio de paridad” al conformar el órgano de gobierno municipal, que “por una omisión” se eliminó en la propuesta presidencial, y una modificación a ese mismo ordenamiento, a fin de quitar el tope mínimo en el número de regidurías en los ayuntamientos –fijado en siete– y sólo dejar el máximo de 15. (La Jornada, 19-III-026).

                Otro tópico que toca el multicitado Plan B, se refiere a la revocación de mandato, figura democrática introducida en el sexenio previo al actual, y que está proyectado a realizarse el próximo año, aunque ahora se plantea pudiera ser el 2028, si así lo pide la ciudadanía. Esta institución (revocación de mandato), reconoce en el pueblo su atribución plena de la soberanía, y por ello, los ciudadanos pueden en ejercicio de su derecho, separar gobernantes corruptos o ineptos. Como afirma el principio: El pueblo pone y el pueblo quita. En la modificación que está en estudio, se precisa la posibilidad de que el titular del ejecutivo pueda, sin hacer campañas por partidos o candidatos, promover la participación popular en la revocación, en los términos de la ley correspondiente.

                En esta ocasión, tanto los partidos aliados a MORENA, como los gobernadores de la Cuarta Transformación, emitieron tajantes mensajes de apoyo a las propuestas de la Presidenta CSP. En un desplegado, los ejecutivos -24- de la 4T, manifestaron su respaldo al plan B, lo que implica que avalan la disminución del monto de lo que corresponde a los Congresos locales y al número de regidores que integran los cabildos, así como que no haya privilegios para los funcionarios públicos y desde luego, no haya sueldos exorbitantes. (Mañanera,18-III-026).

                El Partido del Trabajo -PT- , Morena y el  Partido Verde Ecologista de México, -PVEM- declararon su respaldo total a la presidenta Claudia Sheinbaum y al Plan B. Reginaldo Sandoval, por los del Trabajo, asentó que “La unidad es clave para avanzar con determinación en la Cuarta Transformación y trabajar por el bienestar del pueblo mexicano”, rematando que no al cien sino al doscientos por ciento estaban con CSP. Carlos Puente, diputado del Partido Verde, aseguró que el Plan B de la reforma electoral de la Presidenta Claudia Sheinbaum ‘empodera más a la gente’. Y Manuel Velasco, coordinador del partido verde en el senado, en entrevista con José Cárdenas, explicó que su bancada decidió respaldar el llamado ‘Plan B‘ de reforma electoral impulsado por la presidenta, porque encontraron coincidencias en temas clave como la reducción del gasto en congresos locales, ayuntamientos y el propio Senado, con el objetivo de generar ahorros que se destinen a obra pública y programas sociales, agregando otros puntos, como la posibilidad de realizar revocación de mandato en 2027 o 2028, y defendió los cambios relacionados con consultas populares y la reducción del presupuesto legislativo, asegurando que el planteamiento busca mayor eficiencia en el gasto público y mejores beneficios para la ciudadanía. Por lo que ve a MORENA, ni se diga; Ma. Luis Alcalde Luján, la dirigente, exaltó el gobierno de la 4T y ponderó las cualidades republicanas de la presidenta CSP, especificando los avances que conlleva la iniciativa del Plan B.                 En conclusión, de aprobarse el Plan B electoral, se dará un paso más en el afán de que impere la austeridad en el ramo de elecciones, se logren ahorros que se derramarían para servicios y obras en pro de la comunidad, se mejoren los sistemas democráticos y para fiscalizar los recursos públicos, así como conceder más participación a la sociedad en los procesos políticos de Estados y municipios.s