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MEXICO AL ROJO VIVO.

Por Pedro Vargas Avalos

Por más esfuerzos que se hagan, no podemos soslayar la situación difícil, lamentable, por la que atraviesa el país entero, en varios aspectos. Uno mejor quisiera, invariablemente, comentar los avances en las grandes y pequeñas obras que las actuales administraciones de la república y de nuestro Estado, se han echado a cuestas para bienestar general; o glosar triunfos resonantes, como el del social demócrata Gustavo Petro en Colombia, nuestra querida y fraterna nación sudamericana. Sin embargo, la cruda realidad se impone.

En efecto, cuando aun la temible pandemia del Corona virus sigue dando de qué hablar, (aunque a decir verdad ya se tiene bajo control), la situación económica se desmejora, el renglón de la salud no atina en ser eficaz, la corrupción (cual corcel del apocalipsis) prosigue su cabalgata en todos los ámbitos, los políticos se empeñan en su anodino, cuando no, contradictorio actuar, en mucho solapados e imitados por los medios tradicionales de información y ciertos intelectuales orgánicos. Empero, el tema de la violencia que implica inseguridad y rebela crecimiento de la criminalidad, se enseñorea a los cuatro vientos del país, y lastimosamente, Jalisco corre al parejo.

Hasta alarma provoca leer o escuchar las noticias que por distintos medios nos bombardean a diario los sentidos. Por lo general, la nota roja es predominante, o al menos la información que más impacta el ánimo. Asesinatos, balaceras, desaparecidos, extorsiones, feminicidios, ilegalidades y, como cerezas de tóxico pastel, corruptelas a Dios dar.

Claro que hay muchos indicios y no pocas acciones, que especialmente del gobierno federal, y en mucho menor medida en la administración estatal o la municipal, se apuntan con el objetivo de aliviar carencias y subsanar omisiones, pero de plano han sido insuficientes o mal ejecutadas, por lo que sus resultados han dejado mucho que desear.

En cuestión económica, el solo anuncio del Banco de México de que la inflación este año de 2022 rebasará el ocho por ciento, causa cierto escalofrío, porque ya sabemos que cuando el gobierno anuncia topes, estos ordinariamente son rebasados. Y ese fenómeno, que entraña posibles carencias y segura carestía, conspira contra la población, particularmente la más desvalida.

Por lo que ve a la salud, la celebérrima pandemia que nos flageló mas de dos años, atrasó todos los planes para, como aseguraba al inicio del sexenio el presidente López Obrador, pronto tendríamos los mexicanos un sistema de salud universal semejante al de Dinamarca, es decir, eficiente, integral y calificado. El 3 de mayo pasado, declaró el primer mandatario en la consabida mañanera: “Nos hemos propuesto tener el sistema de salud funcionando de manera óptima para el primer trimestre del año próximo, … hasta que entre todos podamos lograr levantar el sistema de salud público, gratuito, no sólo el cuadro básico de medicamentos, todas las medicinas, todos los análisis clínicos, todas las intervenciones.”

Es de hacer notar que el ejecutivo de Jalisco, “porque la salud es prioridad y la pandemia lo ha demostrado”, Enrique Alfaro, presentó el plan “de infraestructura hospitalaria hasta el 2024, para llevar los servicios a zonas rezagadas y cumplir con 100 por ciento de acreditación de las unidades, con una reprogramación presupuestal que llegará a seis mil 160 millones de pesos en inversión total”.  De ambos gobernantes, solo podremos decir que una cosa es prometer y otra cumplir, por lo que concediéndoles el beneficio de la duda, como el apóstol Santo Tomás, (que dijo: ver y creer) en su momento, ya veremos y si es cierto, les creeremos.

Sobre el fenómeno de la corrupción, cuyo propósito de abatirla ha sido el lema del régimen lopezobradorista, la mera verdad que avanza muy poco, y esa levedad solo en algunos renglones del gobierno de la Cuatro T. En las demás ramas, y en las esferas de los Estados y las municipalidades, no se advierten adelantos y más bien, al decir de mucha gente, es aplicable el refrán de “en vez de andar, gateamos”. Y conste, decimos de la gente, no de las oposiciones, porque si nos atuviéramos a estas (que siempre hablan de refilón y con miras sectarias), el estado es fallido y nuestra ubicación el abismo en todos los órdenes.

Y es que nuestros políticos, casi como regla imperativa, cual escribiera el humorista Alfredo Lamont, son “individuos que nos escuchan con la mayor atención, sin oír una palabra de lo que les decimos”. (Definiciones, ed. Océano, Esp., 1983). Por ello, su interés se cifra en lo que quiere su grupo y lo que personalmente les beneficia, olvidando que representan al pueblo y que deben cuidar del bien nacional. Como afirmaba Rius, la política a la mexicana, “es el arte de robar a la gente, y que esta siga aplaudiendo”. (Pequeño Rius Ilustrado, Grijalbo, 1978). Y por lo que ve a la prensa, es bueno saber que así como se le considera el cuarto poder por su influencia en los asuntos públicos esenciales,  no debemos olvidar lo que aseveraba Malcolm X, (1925-1965) el defensor de los derechos afroamericanos: “Si no estáis prevenidos ante los medios de comunicación, os harán amar al opresor y odiar al oprimido”.

Y así, remontando esta gradería de calamidades, arribamos al peldaño de la violencia, que como apuntamos, implica crímenes e inseguridad. No hay día en que no seamos sacudidos por notas estremecedoras por lo indignantes. Ante ataques en Teocaltiche, tiroteos en las cercanías de Lagos de Moreno o El Salto, por Tepatitlán y Mazamitla; fosas clandestinas en Tlajomulco, en el norte estatal, o el feraz sur y la bulliciosa costa, sin omitir el populoso centro jalisciense, el gobernador Alfaro atinó en decir que esos hechos eran por la vigilancia que se despliega: “Lo que hay es un trabajo de patrullaje…cuando tu no vigilas, cuando dejas que los delincuentes caminen libremente por las calles, pues no hay enfrentamiento.” (Mural, 19 junio 2022).

Y así se vinieron acaeciendo trágicos sucesos, en Jalisco, en Michoacán, en Guanajuato, Tamaulipas, Sinaloa y Colima; en el sureste, el norte, el centro, etc., de nuestra república. El Universal del martes 21, publicó en primera plana: “La extorsión, delito imparable. Alcanza niveles récord”.  El mismo día leemos en El Sol de México: “Aumentan en mayo los homicidios dolosos”.

A la postre, se difundió el terrible asesinato de dos jesuitas y un civil en la población de Cerocahui, municipio de Urique (Chihuahua). El aciago hecho ocurrió al mediodía del lunes 20 de junio, dentro del templo en que ejercía los religiosos. Las victimas fueron un guía de turistas de esa comunidad, (Pedro E. Palma) y dos sacerdotes de la compañía de Jesús, (Joaquín Mora y Javier Campos) de edad avanzada ambos (alrededor de 80 años) y con plausible reconocimiento comunitario, pues su vida y obra por décadas, siempre fue a favor de esa población, cuyo común denominador es la pobreza. El presunto responsable de esa atrocidad, es apodado El Chueco, reputado como cabecilla de una cuadrilla de criminales de la sierra tarahumara, (Los Salazar) que a la vez tiene conexiones con carteles de la mafia con sede en Sinaloa.

El provincial de los jesuitas en el país, Luis Gerardo Moro Madrid, con motivo de esa barbarie, expresó: “México vive una violencia criminal lacerante” (El Universal, 22 junio 2022). Y claro, demandaron justicia,  junto al esclarecimiento del feroz acontecimiento.  La gobernadora chihuahuense (Maru Campos) opinó que los sacerdotes fueron víctimas circunstanciales. Lo cierto es que inmediatamente el ejecutivo federal ordenó una indagatoria a fondo, apoyando a la autoridad de Chihuahua, (pues el homicidio es competencia del fuero común, o sea, del Estado) con elementos del ejército y la guardia nacional, que se sumaron a los de seguridad pública estatal. Los cuerpos, que habían sido sustraídos por los homicidas, fueron encontrados rápidamente y al fiero “Chueco” se le persigue denodadamente.

Con cuánta razón, al ver que México está al rojo vivo, exclamó el destacado analista Jorge Zepeda Patterson: “El infame asesinato de dos jesuitas misioneros en la sierra Tarahumara, de manera gratuita y salvaje, ha indignado a la opinión pública con sobrada razón. Una cuenta más de un largo rosario de incidentes que muestra que la población en amplios territorios se encuentra indefensa…”. (Milenio, 23-06-2022).

El Sumo Pontífice Francisco, jerarca del catolicismo mundial, es jesuita, por lo que muy particularmente se sintió lastimado, y emitió una reflexión: “Expreso mi dolor y consternación por el asesinato en México anteayer de dos religiosos jesuitas y de un laico. ¡Cuántos asesinatos en México! La violencia no resuelve los problemas, sino que sólo aumenta los sufrimientos innecesarios.”

 Ante tal enunciado, López Obrador contestó: “Estamos totalmente de acuerdo, porque hay todavía quienes piensan que la violencia hay que enfrentarla con violencia, el mal con el mal.” En consecuencia, en primer lugar, se deben abatir las causas de la violencia; ¿Cómo?, logrando que haya trabajo para todos, que tengan oportunidades los jóvenes para el estudio, que se combata la pobreza. Y lo segundo, que es importantísimo, lograr cero corrupciones y cero impunidades, lo cual incluye, agregamos nosotros, una lucha sin cuartel, pero ajustada a la ley y con el soporte de la sociedad, contra la delincuencia organizada. Solo así, estamos seguros, se le podrá someter.

DE MONREAL HASTA “ALITO”: LA CRUDEZA DE NUESTROS POLITICOS.

Por Pedro Vargas Avalos

La política es materia tan importante socialmente, que no es sano que solo los políticos se ocupen de ella, y todavía peor, que ellos exclusivamente sean quienes resuelvan su áspera problemática. Por ello llama poderosamente la atención la conducta que han observado recientemente dos mexicanos, que de la política han hecho su modus vivendi, y que nos dan lecciones de lo que debe ser y lo que no debería hacerse en cuestiones políticas. Ellos son Ricardo Monreal Ávila (RM) y Alejandro Moreno Cárdenas (a) Alito.

Estos dos personajes han sido gobernadores de sus Entidades federativas de donde son oriundos: Zacatecas y Campeche, respectivamente. En su inicio político, ambos eran priistas, pero con el paso del tiempo y las peculiares circunstancias de cada uno, RM renunció al partido tricolor, en tanto que Alito persevera en el vetusto priísmo. Los resultados en cada caso como ejecutivos de sus Estados, han sido distintos: RM es más o menos recordado entre la mayoría de sus coterráneos, en tanto que Alito es motivo de todo tipo de críticas, desde narcisista y patán, hasta rapaz.

En la actualidad, RM es senador morenista y líder de la Cámara Alta, mientras que el campechano es guía del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI, y diputado federal. Ambos habían expuesto que anhelaban, y se estaban preparando a fin de ser candidatos presidenciales para el año 2024.

Tras los comicios del 6 de junio de 2021, a los dos se les señaló como causantes de las derrotas sufridas por sus respectivos partidos: a RM, sin mas pruebas que algunas conjeturas, se le endilgó la pérdida de varias alcaldías en la Ciudad de México, sobresaliendo Cuauhtémoc, donde había sido Alcalde, y la opositora que triunfó (Sandra Cuevas) considerada su discípula. Al malmirado Alito, ni como defenderlo de la debacle electoral que registró, pues de las gubernaturas jugadas (8), todas las perdió, restándole en ese entonces a su Instituto, cuatro. A la fecha ya malogró otras dos (Oaxaca e Hidalgo) y se tiene la creencia de que al paso que va, el año próximo caerán las restantes: Estado de México y Coahuila.

Ante ese panorama, la semana anterior cada uno de estos políticos, fueron centro de la atención del país entero. El senador Monreal, porque su declarada pretensión de ser abanderado presidencial de su partido (MORENA) se vio muy desmejorada, luego de una especie de mitin guinda en la ciudad de Toluca, que, bajo la convocatoria de información y unidad, realmente fue una especie de arranque de precampaña para los aspirantes a la soñada dicha candidatura.

Por su parte, Alito, el mediocre diputado pero muy cuestionado dirigente priísta, con motivo del sonado fracaso que sufrió su partido en los comicios recientes del 5 de junio, y la actitud absurda de sumarse a una “moratoria constitucional”, consistente en no aprobar “cualquier iniciativa de reforma, adición o modificación a la Constitución”, en unión a sus coaligados (PAN y PRD) de la vapuleada y antinatural alianza “Va por México”, fue conminado por sus antecesores y correligionarios, a dimitir como presidente del CEN priista, con el objetivo de reestructurar y fortalecer a su organismo. Los medios de comunicación se encargaron de difundir ambos hechos (las declaraciones de RM y el reclamo de los exjefes tricolores a Alito), con encabezados y frases que ilustran elocuentemente la posición y modo de ser de cada uno de estos dos servidores públicos.

El jefe de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO) del Senado, en tan solo el martes 14, dio mas de diez conferencias (según él mismo testimonió) aclarando el porque no asistió el domingo doce a Toluca, tanto al desayuno de los jerarcas morenistas, como al mitin a las once de la mañana, donde se placeó a los tres principales aspirantes presidenciales (Sheinbaum, Ebrard y Adán Augusto López). Sobre el tentempié (que fue de 7 a 9 a.m.) manifestó que no fue invitado, y asegura que eso de debió a que en tal convite se comentó el camino a seguir para elegir candidatos, tanto a la gubernatura del Estado de México (a disputarse en 2023) como a la presidencia de la república, que estará en juego en 2024. Un punto trascendente de esa reunión, es que se acordó realizar las postulaciones correspondientes, mediante el método de las encuestas. RM al respecto fue tajante: en eso yo no estoy de acuerdo, porque he sido víctima de ellas y, según su óptica, las que instrumenta MORENA no son claras ni convincentes.

A los cargos que se le imputan de haber traicionado durante la elección de 2021 al partido guinda, responde que él no fue encargado ni de seleccionar candidatos ni de implementar campañas; que a él ni siquiera se le invitó a ningún acto político-electoral. En consecuencia, los responsables son el partido y los mandamases morenistas de la ciudad de México. Así pues, como Pilato, RM se lava las manos, pero ahonda cada día las diferencias con su partido.

Por lo que hace a su papel ante el presidente del país, asegura que jamás se confrontará con él; que ambos fundaron MORENA, que este organismo surgió para combatir las atávicas formas de hacer política del priismo, y que él solo es congruente con su modo de pensar. Por lo que, si no es uniforme a lo que piense el primer mandatario o los dirigentes partidistas, eso es lo más normal en todo partido. Ante tal idea, reitera que seguirá su lucha por ser candidato presidencial dentro de su partido, en donde ha estado desde su nacimiento y en la lid que por democratizar a la nación sostiene desde hace mas de 25 años. RM enfatiza que él es feliz en su trabajo, que es muy creyente y a diario agradece a Dios todo lo que ha recibido, por lo que no respira rencores ni odios, y respeta a sus correligionarios tanto como a sus pares de otros institutos. En pocas palabras, aun cuando sea discordante con los meros, meros, de su partido, él no se pelea ni se sale, perseverando en su idea de ser candidato, por lo que prefiere “llevar la fiesta en paz.” Maliciosamente, Monreal sembró semilla de discordia, al indicar que el domingo en Toluca, MORENA violó la ley, señalamiento al que se asirán muchos oposicionistas, siempre prestos a ver “moros con tranchete”.

El asunto de Alito es peripatético. Sus compañeros de partido, los periodistas y medios de comunicación nos dan cabal cuenta de su grotesco modo de ser. Hace un año, al integrar las candidaturas para diputados federales, al flamante presidente del CEN priista, Lorena Beaurregard, quien encabeza la Fundación Colosio, filial tabasqueña, dijo que los integrantes del Comité Ejecutivo Nacional “actuaron como pandilleros, como vándalos”.(Cuestione, Verónica Martínez, 14-II-021). Y debido a los estrepitosos fiascos electorales del año pasado y del presente, dice el Reforma del día 15 de junio, que, para evitar un quebranto mayor, “Exigen expresidentes renuncia de Alito”, eso en la junta que sostuvieron un día antes, con dicho presidente del CEN. Sin embargo, después de ese reclamo, informa El Universal del mismo día: “Pese a reproches, Alito se queda”, pues como afirma el diario Milenio de igual fecha: “”Alito bateó a los once exlíderes del PRI que le exigieron renunciar.”

Con ese “No me voy”, se dice que el sentir de los ex jefazos tricolores fue de que Alito “se queda solo” (La Jornada, 15-VI-022). Así pues, acudiendo a los estatutos del partido, alegando que “fuimos electos para un periodo de cuatro años”, Alito se aferró a la presidencia (El Sol de México, íd., íd.). En tal tesitura, a pesar de la situación “compleja y crítica” del partido, el trivial Moreno Cárdenas “Mantiene la dirigencia” hasta agosto del año que entra. (Dulce Ma. Riancho en diario 24 Horas, 15 junio/022, La Razón y El Heraldo de México). Los exlíderes nacionales, empero, aclararon que “ellos cierran filas con el PRI, no con Alito” (Excelsior, 15-06-022). ¿Qué fue lo que lograron tras ese cónclave los caudillos priístas? Nos lo dice la prensa: que Alito abandone su ensueño de ser candidato presidencial, y asuma el compromiso de reorganizar el CEN y los comités estatales en general. El inefable todavía faro del priismo, listillo que es, había concentrado en espacio contiguo a donde fue la deliberación, a sus incondicionales; allí no quisieron comparecer sus predecesores exigentes, que según Ricardo Raphael “lo ven como apestado”; en su defecto los seguidores de Alito, luego que este se autoalabó, como es de esperarse, lo aplaudieron y ensalzaron, olvidando el principio de que “alabanza en labio propio es vituperio”. Y como escribe Carlos Puig: “Por eso, todo indica, ahí seguirá, si es que alguna fiscalía no lo entamba” (Milenio, 16-VI-022).

Sin embargo, una cosa si es cierta: “El PRI hoy está en ruinas, aunque Alito Moreno diga lo contrario” (Guadalupe Loaeza en Reforma, 16-VI-022). Así pues, nos comenta Jorge Zepeda Paterson (Milenio, 16- VI-22) que, en vez de nueva sangre para el PRI, este liderazgo, “resultó ser una involución y a la postre un clavo en su ataúd.” Hasta el paladín morenista, Mario Delgado, echó su cuarto a espadas y cuajado de sarcasmo twitteó: “Alito Moreno debe seguir. Ha ayudado mucho al crecimiento de nuestro movimiento, en ese gran dúo dinámico que ha formado con Marko Cortés…” 

Viendo como han actuado Monreal y Alito, en representación de los políticos mexicanos, entendemos el acierto expresado por el humorista neoyorkino Groucho Marx, sobre que los ladinos “polacos” aztecas manejan con gran astucia “el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados”.

EL AUTOENGAÑO Y LA REINCIDENCIA OPOSICIONISTA.

EL AUTOENGAÑO Y LA REINCIDENCIA OPOSICIONISTA.

Por Pedro Vargas Avalos.

No hay peor ciego que el que no quiere ver. El pasado domingo 5 de junio se llevó a cabo la jornada electoral en que se enfrentaron, para renovar gubernaturas en seis Estados, la coalición formada por el panismo, el priismo y el perredismo, denominada PRIANRD, surgida con el auspicio del “empresario” Claudio X. González y que es conocida como “Va por México”, frente a la alianza que se identifica como “Juntos Hacemos Historia”, integrada por el partido MORENA y sus aliados, a saber el PT (Partido del Trabajo) y el PVEM (Partido Verde Ecologista de México). En dicha lid, también participó por su cuenta, el oposicionista MC (Movimiento Ciudadano).

Los resultados escuetos y ciertos fueron: cuatro gubernaturas, en manos de la oposición, las ganaron los morenistas, en tanto que la contra que encabeza el PAN, se quedó con dos, o sea, conservó un par. Los emecistas (MC) no lograron ningún triunfo. Así las cosas, desde la noche del día de los comicios, (igual que como se condujeron en 2021, tras perder 12 gubernaturas de 15) los dirigentes de cada uno de los partidos políticos inmiscuidos, salieron a declarar que su participación había sido un rotundo éxito. El primero que presumió tal hecho, fue Marko Cortés, deslucido líder panista, quien con gran disimulo anunció que su coalición había ganado tres Entidades federativas: Aguascalientes, Durango y Tamaulipas. Como se anunció por el PREP, que es la versión oficial de los resultados primeros en materia electoral, fue cierto lo presumido por “Marquititito” en cuanto a los dos primeros Estados, pero en el caso de Tamaulipas, el vencedor había sido MORENA y los suyos.

Alejandro Moreno, “Alito”, presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Partido Revolucionario Institucional (PRI), destacó en twitter el multicitado domingo: “la amplia participación de la ciudadanía en las seis entidades que renovarán sus gubernaturas, e hizo un llamado a quienes aún no ha acudido a las urnas a que participen en la fiesta democrática”. Pues bien, ni hubo copioso arribo de votantes, ni los que habían dejado de ir a sufragar, oyeron ese llamado, y, por tanto, lo que dominó en casi todo el proceso, fue el abstencionismo: en Oaxaca, el 62 por ciento, en Aguascalientes 55 %; Hidalgo el 53%, Durango 50%, Quintana Roo, 60% y Tamaulipas el 47%. Por ello, el diputado priísta Rubén Moreira, esposo de la derrotada Carolina Viggiano, candidata del PRIANRD en Hidalgo, expresó:“La realidad es que el abstencionismo fue el que triunfó” (María del Rocío Ángeles Rivero 07 junio 2022 en Noticias Televisa). Pero el  jefe del partido tricolor volvió a la carga y lo citó Joaquín López Dóriga, en su columna En Privado del día 7: “Moreno calificó de derrota estrepitosa para Morena”, que ganara cuatro de los seis estados en liza, y aseguró que la oposición estaba para pelear la presidencia. A contrapelo de esa actitud triunfadora de Alito, el encabezado principal del diario 24 horas, del día 6 de junio, publicaba: “Avanza el PRI…hacia su extinción”, ante lo cual enfatizaron los miembros del “Movimiento Líder”, (corriente interna del tricolor constituida en 2018), por medio de José Encarnación Alfaro: “Estamos ante una dirección nacional fallida”, por lo que, si Alito y sus incondicionales no renuncian, estarían condenando al PRI a su extinción. (Los Periodistas, 9-06-2022).

Sin embargo, los portaestandartes oposicionistas siguen en su idea de que fue muy exitosa su participación del 6 de junio, y en razón a ello dijo el perredista Jesús Zambrano, junto al inefable Alito y en concordancia con la gobernadora panista de Chihuahua, Maru Campos y el diputado Santiago Creel: “Estamos muy contentos. ¡Hay tiro para el 24 y el 24 les vamos a ganar!”. (El Economista, junio 5/2022). En cuanto a MC y su amo Dante Delgado, éste enfatizó que tuvieron “un crecimiento exponencial”, lo cual traduce como éxito, a pesar de no haber ganado ningún cargo y apenas mostrar un raquítico 4% de votos recibidos.

Al respecto, sobre esa especie de autoengaño en que incurren recurrentemente los integrantes de la oposición y especialmente los que se cobijan en “Va por México”, de entre sus mismas filas surgen voces que si pisan el frío suelo de la realidad. Dijo al respecto Gustavo Madero: “Para tener la menor posibilidad de competir en el 24, debemos comenzar por reconocer nuestra debacle electoral: pasamos de gobernar en 2017”, juntos PAN, PRI y PRD, 114 millones de mexicanos, y ahora, dice Madero, tendremos solo 38 millones, considerando que el panismo gobierna en 16 y el tricolor en 22 millones, pero el perredismo aporta cero. Por ello concluye este expresidente (2012) del CEN blanquiazul, “La autocrítica es fundamental para avanzar”.

Otro expresidente nacional panista que habló sobre el autoengaño y critica la actitud de sus dirigentes, es el senador Damián Zepeda. Dice que la elección fue muy dura para la oposición, desastrosos, y considera quer no sirve de nada engañarnos y presentar una cara distinta a la ciudadanía. Lo primer para resolver un problema es no autoengañarnos, porque de ser así, se volverá a fracasar. Si hubo 6 elecciones el domingo 6, todas gobernadas por la oposición, y ahora MORENA tiene cuatro y los opositores 2, es decir, sin vueltas, se perdieron cuatro, termina tajante Zepeda: “Pues yo no se en que planeta significa que ganaste”. No sirve de nada querer engañar, porque en términos de población, de 15.6 millones de mexicanos que eran gobernados por la oposición, al final del día, MORENA gobierna 12.5. “¡Y todavía celebran con batucada que se triunfó ¡”.  Dice el senador, que esa conducta es para defender tanto a la dirigencia de cada partido, como salvaguardar a la coalición.

Para este exlíder panista, el apoyo de los partidos que van en la coalición, hacia el PAN, es marginal, porque Aguascalientes lo ganó la identidad panista, cuyos votos superan la alianza morenista. De igual manera, en Durango, los priístas lo hicieron por si mismos. Así pues, las aportaciones no son positivas, y por ello se debe abrir paso a la reflexión: el PRI es rechazado por el pueblo, y eso daña al panismo. Por ello en Hidalgo, hace 6 años se tuvieron 300 mil votos, y ahora se obtuvieron 50 mil, lo que también sucedió en Durango, pues de 300 mil sufragios hace 6 años, ahora se recibieron cien mil. “¡Nos pasó un tractor por encima, y ni las placas le vimos!” (Entrevista con Álvaro Delgado, 7 jun.2022)

Reafirma Damián Zepeda, que la coalición PRIAN debe reconsiderarse. Para él, hay que generar, un proyecto que se base en la identidad del partido y convenza a la ciudadanía; lo cual no es posible en coalición porque nos acompaña un partido distinto en ideología. Vistos los resultados electorales, se han achicado los partidos, especialmente de la elección pasada a la reciente. El dicho de que “solo unidos podemos vencer” es un espejismo. La alternativa, no es con el PRI, sino con Movimiento Ciudadano. Debemos construir esa alternativa, o la propia, o con un organismo que de frescura y no con uno que está atado al pasado, la cual es rechazada por la ciudadanía. “Escuchemos al ciudadano, no a las cúpulas; aquellos no se equivocan.”

Por ello, hasta el presidente del país, dijo en la mañanera del martes pasado (7): “Ojalá y no se afecten los partidos, que se consoliden, necesitamos de las organizaciones políticas, se requiere de oposiciones fuertes, no paleras”. Y mucho menos (agregamos nosotros) embusteras, partidarias del autoengaño y de la falsedad.

SIMULACIONES, PROMESAS Y AMENAZAS DEL SEÑOR EQUIS.

Por Pedro Vargas Avalos

En días pasados anduvo por tierras tapatías el ya célebre Claudio X. González Guajardo (el señor equis), en una de sus tantas correrías para implementar acciones en contra del gobierno de la Cuatro T (Cuarta Transformación de México) y obviamente del líder de ella, el Presidente Andrés Manuel López Obrador (Amlo).

Para lograr su objetivo, que se ha vuelto demencial, el Señor Equis (Sr. X) se reunió con miembros del empresariado y representantes femeninos de Jalisco el 26 de mayo. El Sr. X, quien sostiene que él no es empresario (aunque dondequiera se le conozca como tal y los medios así lo califiquen), les explicó su objetivo, que si bien, manifiesta no le acarrearía provecho personal, si lo generaría para el sector privado, ámbito natural de los dueños del dinero. En el evento, al cual asistieron, capitanes del peculio, diputadas y regidoras, explicó que  su organismo “Sí Por México”, a cuyo amparo se integró la oposición partidista “Va por México” (la que reúne al PAN, PRI y lo que resta del PRD), “es un movimiento integrado por personas y organizaciones que quieren construir un mejor país.” (El Informador, 27-V-2022).

A la par se desarrolló en Guadalajara la megamarcha de los udegeístas (con su jefe moral el ‘Licenciado’ Padilla y adláteres, contra el gobernador Alfaro). Empero, el Sr. X, “argumentó que buscan ciudadanos convencidos de que la participación es el camino correcto para lograr el cambio que México lleva buscando desde hace décadas”. El autocalificado hombre de centro progresista, recalcó lo que es su meta: conseguir una candidatura presidencial de unidad entre PAN, PRI y PRD, pero sumándole al que ostenta el poder en la Entidad, es decir Movimiento Ciudadano (MC).

Según el Señor X, “Hoy en día la sociedad mexicana está siendo más partícipe y después de la votación en contra de la reforma constitucional en materia eléctrica reconoció que para detener cualquier iniciativa destructiva se requiere la unidad de la oposición PAN, PRI, PRD y MC”. Al respecto debió aclarar que la sociedad que alude, en su inmensa mayoría estuvo a favor de la reforma eléctrica, y que gracias al sistema constitucional que previene una mayoría calificada en las cámaras, no se dio la modificación. Fue pues triunfo legalista, mismo que socialmente le trajo enormes críticas a los diputados oposicionistas, ahora tildados de “traidores a la Patria” , adjetivo que se considera les pesará mucho a la hora de algunos comicios.

El Sr. X, prosiguió exponiendo su idea, que al final es: aspirar fundamentalmente a que su agrupación  mantenga la unión de toda la oposición con miras a la contienda madre de todas las batallas, que son las elecciones presidenciales de 2024. De ganar en esas votaciones, recuperaría la derecha el poder, se acabarían muchos programas sociales, los empresarios acariciarían las exenciones impositivas, y desde luego, para encarar la problemática nacional, se buscarían empréstitos internacionales y se diría adiós a la austeridad republicana.

Después del anterior encuentro, hubo  conferencia con una cierta agrupación nacional política, dirigida por figuras del orden civil local. Allí se sintió el Sr. X como pez en el agua y no solo subrayó lo sostenido con sus oyentes previos, sino que voz en cuello precisó que el país está en situación catastrófica, la economía en debacle, la inseguridad y violencia peor que en tiempos de Calderón, los derroches a la orden del día,  y nuestras fuerzas armadas a punto de ser echadas a perder.

 Ante las graves situaciones mencionadas, afirmó Don Claudio X : “la contención de la crisis actual del país solo podrá lograrse a través de ‘contrapesos sociales’, es decir, fuerzas que se opongan a validar todo lo propuesto por el Presidente Andrés Manuel López Obrador y su gabinete, pues es mediante contrapesos ‘que se logra una verdadera democracia”.  El organizador de la conferencia (Salvador Cosío G., ex de varios partidos) agradeció la “asistencia del empresario para compartir sus ideas con quienes en conjunto buscan emprender acciones por un mejor país.” Es decir, con sus cofrades o colegas, socios de similar club.

Las tareas que tienen los que comulguen con los planteamientos claudianos son: 1°, mantener lo que ya está unido (o sea, la alianza entre panistas, tricolores y el moribundo perredismo); 2°, sumar a Movimiento Ciudadano, “porque si no, no nos dan los números, y hay que mandar el mensaje simbólico de que estamos unidos contra lo que está destruyendo a México”; 3°, porque el elemento renovador, de frescura, de juventud de la coalición, va a venir en buena medida del MC, porque el PAN ya está muy visto, igual el PRI y el PRD; pero MC es el nuevo, el joven, y “necesitamos ese elemento dentro de la coalición, no fuera” y le da su adulación a este partido, pues es en el Estado (Jalisco) es el único reamente fuerte.

De lo anterior, deducimos que el Señor X olvida como nació MC, antes Convergencia Ciudadana ideada por Dante Delgado cuando estaba preso (Álvaro Delgado, Los Periodistas, 27-mayo-22). No le importa menospreciar  a sus partidos coaligados (ya están muy vistos) y casi exige a MC que se una, porque si no, no podrán tener fuerzas para vencer en 2023(en que se renuevan Estado de México y Coahuila) y en 2024. Lo anterior, declarado antes de las elecciones de junio 5, le sirve al Señor X, pues si los resultados son como se prevé, un triunfo morenista, podrá echarles en cara a sus adláteres la falta de unidad y la ausencia de MC en su alianza de Va por México. Y exigirá se apuntalen para 2023 y 2024. Y reconfirma D. Claudio: Hemos pedido a MC se alíen a nosotros, por eso ahora venimos “a presionar,” para que seriamente considere MC unirse” al PAN, PRI y PRD, y de esa forma combatan el “plan diario del Presidente, que es el de dividirnos”.

Ya antes Clemente Castañeda había dicho que MC no se quiere agregar a esa coalición, porque eso beneficia los proyectos presidenciales de solo tener un contendiente. Y ante lo predicho por el Señor X, echó su cuarto a espadas el mandatario jalisciense Enrique Alfaro y señaló: “Creo que debe haber disposición al diálogo, siempre entre las fuerzas políticas, pero también he dicho que no estaré, jamás, de acuerdo en una alianza simplona, construida desde la lógica de las dirigencias de los partidos. En eso conmigo no van a contar jamás.”(Juan Carlos Huerta Vázquez, Nación 3,2,1. 30-V-022). 

Alfaro no niega que ha pensado en cierto proyecto para México, pues admite: “Creo que puede construirse en este país una alternativa de nación que articule a fuerzas opositoras, pero mientras lo que se plantee sea una reparto de huesos y de posiciones, nosotros a eso no le entramos”. Y con ello, por lo pronto puso en su lugar al Señor X. Pero éste,  maneado no  es, así es que tengamos por seguro que ya cabildea al amo de MC, fuera de Jalisco, el añejo ex priista Dante Delgado, que al estilo del manipulador del Partido Verde, no le hace el feo a todo arreglo que de ganancias.

En fin, unos y otros, los personajes aquí mencionados son maestros en el arte de fingir, guardar las apariencias  y si es indispensable, amenazar, porque en sus adentros es muy cierto el principio que reza: En el amor y la guerra todo se vale. Y para ellos, la política es lo mismo que la guerra, y cuando les conviene, del amor.