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Gringos de lengua bífida

Juan M. Negrete

El secuestro que el ejército gringo realizó del presidente venezolano, Nicolás Maduro Moros, y de su esposa Cilia Flores, significa, entre muchos otros conceptos, la caída de la máscara del gobierno de Donald Trump. Ambos personajes fueron secuestrados pues y llevados a prisión y ahí permanecen, a pesar de que crece con los días una especie de exigencia mundial que reclama su liberación. Si hubiera sensibilidad política en el ánimo de sus raptores, tal vez ya se estuviera sopesando la posibilidad de dar marcha atrás y otorgarles la libertad a los detenidos. Pero no se ven elementos previsibles de que por ahí vayan a transitar en este sainete desproporcionado.

Por el contrario, el malandrín de Trump amenaza con ampliar las hostilidades en contra de Colombia, contra Cuba y hasta contra su primer socio comercial, que somos nosotros, los mexicanos. Es lo que se deriva de sus insufribles discursos justificatorios, imbricados de un cinismo a la más alta escuela. Nada bueno pues podemos esperar en el futuro próximo en nuestra relación con nuestros vecinos gabachos, sino la ampliación de su violencia descarnada y cruda.

Llevaron a tribunales a los secuestrados. Maduro no sólo no tartamudeó ante el fiscal, lo cual se propalaba como expectativa, sino que le espetó de frente, con dedicatoria a todos sus detractores, que era un prisionero de guerra. Invocó la exigencia de ser tratado con los lineamientos de los acuerdos de Ginebra, para tales efectos. Y les recalcó, por si acaso querían solapar su estatus, que sigue siendo el presidente constitucional de su país, Venezuela. Se le dio la fecha de la audiencia próxima para el mes entrante de marzo.

De las instancias de justicia gringas se vino de golpe el reconocimiento de la gran mentira usada para detenerlo. Se le tildó como líder del Cártel de los Soles. Era su cargo más pesado. Pero la justicia güera reconoció públicamente que tal cártel ni existe. La consecuencia obvia fue asentada por medio mundo: Maduro no es líder de un grupo criminal y/o terrorista, pues no existe tal corporación. Si el cargo de mayor peso en su contra se desploma, la consecuencia obvia tendría que ser ya su liberación inmediata. No movió aún sus fichas el acusado, pero salió de gane. Veremos más adelante lo que siga en este punto.

No se pueden esperar movimientos legales positivos en este enredo. Se aplica más bien la premisa con la que un jefe indígena, piel roja pues, tildó a la mentalidad del cara pálida. No podemos confiar, dijo, nada serio de estos invasores. Son personajes de lengua bífida. La comparación con las víboras, hecha por el gran jefe Toro Sentado, no tiene desperdicio. Les tildó de despreciables entes con doble moral, a los que no se les puede creer discurso alguno.

De ahí a sopesar en lo que vale realmente la palabra del gobierno gringo no falta más que un paso para su descalificación. A pregunta expresa de un periodista, que instaba al Trompas a manifestar si estaba dispuesto a atenerse a los dictados legales que rigen a los países y, sobre todo, a su gobierno, soltó una confesión pesada e incriminatoria: Los únicos límites que consulto me son dictados por mi moralidad. Aquí sí que aplica aquella definición de moral, que soltó aquel gobernante potosino, Gonzalo N. Santos, apodado el alazán tostado: la moral es un árbol que da moras. Y paremos de contar.

En medio de tanta alharaca, le ha brotado cierto colorido al mundillo de nuestra gente de derecha, que propala como solución, hasta la saciedad, la intervención de la fuerza extranjera en nuestros territorios. Al quedar secuestrado el titular del poder ejecutivo venezolano por la fuerza injerencista, se daba por hecho que la tal tropa gringa iba a sentar en la silla vacía a María Corina Machado, la dizque premio nóbel de la paz. Por ser ella la más escandalosa voz opositora al chavismo, tras el golpe espectacular en contra del gobierno instituido y en funciones, esperaba junto con su turba de seguidores, ser instalada en tal podio. Pero se le cebó y en serio.

No sólo no fue instalada en el sitial del poder atracado, sino que el propio autor central de la tropelía, el Trompas, la descalificó para tal puesto. No posee el respeto del pueblo de Venezuela. No tiene la fuerza propia para ocupar tal instancia de poder. Hay que entender entonces que la Machado no le sirve al invasor. Los invasores gringos no se quitaron la máscara para poner a una títere de tan bajo calado. Van por el petróleo venezolano, por obligar a estas finanzas a generar ganancias para los capos de lo que allá mientan como estado profundo (deep state). Es más, ni siquiera su congreso gringo le sirve para sus fines de bucaneros, no más disfrazados. Van por la lana caribeña. Y al que no le guste, el fuste.

Si a Corina Machado le voltearon sus ‘amigos’ gringos el chirrión por el palito, ¿qué podremos decir de la monserga que toleramos aquí en México, un día sí y el otro también, con su cencerro de pedir la intervención gringa, para dizque enderezar nuestro barco? Más les valiera a nuestros pocos renovados que cambien de disco, porque aparte de rayado hasta a ellos mismos les podría resultar contraproducente, como vemos que les está yendo a los escuálidos venezolanos. Aquí tuvimos ya en el pasado muchas lecciones de esta naturaleza. Pero parece que no aprenden la lección. Ojalá ya nos caiga el veinte, a todos.

2025, PRELUDIO DE TIEMPOS ACIAGOS.

Por Pedro Vargas Ávalos 

Cuando se inició el fenecido año pasado, los mexicanos mostrábamos imagen de pueblo sereno y optimista, por contar con una flamante mandataria muy ajena a como suelen ser los políticos de nuestros lares, pues contra los pésimos calificativos de estos, ella es reconocida como honrada, con méritos democráticos y probadas muestras de inteligencia, lo cual sumado al irrestricto apoyo que le brindó su antecesor, la hizo ser muy popular.

En cuanto a nuestro terruño xalisca, tras disentida elección asumió el máximo cargo estatal el empresario Pablo Lemus Navarro. De extracción burguesa, protegido del exgobernador -Enrique Alfaro- en aquel momento bastante criticado y hoy muy censurado, fue adventicio alcalde de Zapopan e inmediatamente después de Guadalajara; en ambas localidades su característica relevantes  son “negocios, locuacidad y circo”. De esa manera han transcurrido sus mandatos, pero como la esperanza muere al último, aún tiene la oportunidad de convertir su sexenio en digno eslabón de la serie de notables gobernadores que ha tenido Jalisco a lo largo de su historia.

En tanto que la ideología neoliberal o derechista recobró fuerzas y llegó al poder en varios países, en el año pasado afloraron planteamientos de la Generación Z y se presenció el surgimiento de la sucesora de ella: la intitulada Beta.

Los gobiernos progresistas, donde se inscriben la mayoría de los de izquierda, se vieron muy presionados y en lugares como Argentina, desde un año antes, Perú, Bolivia, Ecuador y Chile, de plano fueron remplazados por líderes conservadores. En cada uno de ellos, las tenazas imperialistas del Tío Sam estuvieron presentes. Ahora el colmo es la agresión contra Venezuela, donde flagrantemente se violó el principio de autodeterminación de los pueblos, la carta de las Naciones Unidas sobre respetar la soberanía de las naciones, y en pocas palabras, significó la reaparición en todo su esplendor del intervencionismo gringo. Con ello, se les dan alas a las grandes potencias para saciar su codicia: Rusia en Ucrania y otras regiones colindantes de ella, y China con su apetito por apoderarse de Taiwán.  Lo anterior además prueba fehacientemente, que Naciones Unidas es inútil. Ahora la comunidad internacional es la que reacciona de múltiples modos. Nuestra Patria, por medio de su presidenta ha sido tajante: “Nosotros condenamos cualquier intervención y nos guiamos por lo que establece la Constitución, esto es más allá incluso de la presidencia de Maduro. Tiene que ver con la política internacional, las leyes internacionales y tiene que ver con principios muy claros de la política exterior mexicana que nosotros defendemos y en ese marco es nuestra declaración de condena a esta intervención”. El expresidente Andrés Manuel López Obrador, se vio en la necesidad de romper su silencio voluntario y expresó el sábado tres que, “Aunque está retirado de la vida pública, sus convicciones libertarias le impiden callar ante lo que calificó como un atentado prepotente contra la soberanía del pueblo venezolano”, el cual culminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, presos en la superpotencia que se cree policía y juez mundial.

  Otros países que se han manifestado son Brasil, que ha calificado el suceso de inaceptable. Australia, la cual ha pedido una transición pacífica, en tanto que Rusia y China consideran el suceso como una intervención reprobable.

Es de lamentar que en nuestra República haya personajes mediocres que se manifiesten como satisfechos del intervencionismo yanki. Alejandro “Alito” Moreno, el corrupto priista que se apoderó del otrora gran partido tricolor, publicó que “México debe ser el mejor aliado de Estados Unidos en los temas geopolíticos de América Latina”. Bien dice un adagio que “el león cree que todos son de su condición”. Se sumó a esa condición la saltimbanqui Lily Téllez, al publicar: “¡Libertad para Venezuela! Celebro la captura del dictador narco terrorista Nicolás Maduro. Un gran día para la historia.” (Milenio,3-enero-2026). En general la derecha rancia mexicana está de plácemes ante la agresión trumpiana.

Para concluir este comentario sobre el año del negro presagio, que protagonizan las grandes potencias y que ejemplifica con estampa lamentable el pelinaranja Donald Trump, citamos algunos acontecimientos que llamaron la atención nacional. Entre ellos destaca en enero 20, al tomar posesión como presidente de Estados Unidos, la serie de órdenes ejecutivas con que este gringo peleonero declara «estado de emergencia nacional» en la frontera con México, clasificando a los carteles mexicanos como «organizaciones terroristas» y renombrando al Golfo de México como «Golfo de América».

Un mes después, Estados Unidos concretiza o anterior al designar al Cartel de Sinaloa, al Cartel Jalisco Nueva Generación, a los Carteles Unidos, al Cartel del Noreste, al Cartel del Golfo y a la Organización La Nueva Familia Michoacana como organizaciones terroristas. Una respuesta de cooperación sobre el tema, se registró el 27 de febrero al ser extraditados hacia el país del norte, entre otros narcotraficantes mexicanos Rafael Caro Quintero, fundador del Cártel de Guadalajara, los hermanos Miguel Treviño Morales y Omar Treviño Morales, líderes del grupo Los Zetas; así como Vicente Carrillo Fuentes, líder del Cártel de Juárez, José de Jesús Méndez Vargas, fundador de La Familia Michoacana y los fundadores del Cártel Jalisco Nueva Generación, Érick Valencia Salazar y Antonio Oseguera Cervantes.

En marzo, Jalisco fue triste centro de noticias: el día 5 en Teuchitlán, miembros de un colectivo de búsqueda localizaron un campo de adiestramiento y supuestos crematorios clandestinos, al parecer utilizados por el Cártel de Jalisco Nueva Generación. Llamó la atención, la actitud negligente de la Fiscalía estatal y la poco activa de la Fiscalía Federal; en el lugar había restos óseos, maletas de viaje, mochilas, artículos de aseo personal, prendas de vestir, libretas, libros, llaveros, fotografías, medicamentos, carteras, altares a la santa muerte y más de 400 pares de zapatos y sandalias.

Abril se caracterizó por que comienzan los trabajos de construcción de los trenes de pasajeros conforme los planes del Programa Nacional Ferroviario de 2018 a 2050, emprendiendo su primera fase en el tramo Ciudad de México-Querétaro con una longitud de 242 km. Se planea que esta vía llegue a Guadalajara en año y medio. El 13 y 16 de mayo, hubo dos lamentables crímenes en Jalisco: primero la renombrada joven Valeria Márquez, asesinada mientras realizaba un live de TikTok, generando una indignación que escaló hasta niveles internacionales en redes sociales. Luego se registraron dos homicidios de instructores policiales en Guadalajara. Para elegir popularmente al poder judicial federal y parte de algunos poderes judiciales estatales (Jalisco no participó porque no se pusieron de acuerdo ni ejecutivo ni legislativo) el uno de junio se llevaron a cabo las elecciones respectivas. Este hecho es parteaguas en el ramo de la justicia nacional. El día 16, los jaliscienses celebramos el   202 aniversario de la creación de la Entidad y su proclama por el federalismo en 1823.

El segundo semestre del año tiene como hechos más importantes que el día 6 de julio México, para regocijo de la gran afición futbolera, ganó su décimo título de la Copa Oro de la CONCACAF tras derrotar a Estados Unidos 2-1 en la final de la Copa de Oro de la Concacaf 2025 en Houston. El 27 de agosto se registró una trifulca en el Senado, siendo lo más notorio unos golpes que el líder del PRI, “Alito” Moreno, asestó al presidente del Senado, el morenista Gerardo Fernández Noroña. El 31 de este mes, fue el último día para varios ministros de la SCJN, como su presidenta Norma Piña: al día siguiente uno de septiembre, tomaron posesión los nuevos ministros, electos por voto popular. También este mes se registró el día de menos homicidios dolosos en los últimos 7 años, un hito en seguridad pública para el país.

En octubre el día primero, fue aniversario del inicio del gobierno de Claudia Sheinbaum, primera mujer Presidenta de México. Al día siguiente, hubo disturbios que ensombrecen la marcha conmemorativa por el 57 aniversario del 2 de octubre de 1968. La magna concentración por el año inicial del gobierno de la presidenta, en el zócalo de la ciudad de México, fue el domingo 5. Para noviembre, la nación se conmovió por el asesinato del alcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo Rodríguez, en el evento público del uno del mes, llamado “festival de las velas”. El seis, el Congreso peruano declara a la presidenta Claudia Sheinbaum persona non grata por la decisión del gobierno mexicano de conceder asilo a la ex primera ministra Betssy Chávez. El 15, se llevaron a cabo las protestas lideradas por la “Generación Z”, pero realmente impulsadas por la oposición a la Cuarta Transformación, tomando como causa el homicidio del alcalde de Uruapan. Dos hechos cerraron este mes: el 21 cuando Fátima Bosch -de Tabasco- se corona Miss Universo 2025 en Tailandia; y el 27, al renunciar Alejandro Gertz Manero como fiscal general de la República: lo sustituyó provisionalmente la abogada Ernestina Godoy Ramos, exfiscal de la ciudad de México; el 3 de diciembre el Senado la nombra, en definitiva.

Con dos actos muy publicitados cierra el complejo 2205: el 5 de diciembre al celebrarse el sorteo del Mundial, en Estados Unidos, con la presencia de los tres gobernantes de Estados Unidos, Canadá y México, nuestro país queda en el Grupo A de la Copa Mundial de la FIFA 2026, junto con Sudáfrica, Corea del Sur y una selección de la UEFA aún no identificada. México jugará el partido inaugural del torneo en el Estadio Azteca el 11 de junio de 2026, y Guadalajara tendrá varios encuentros, tanto clasificatorios como del certamen ordinario. Así concluyó 2025, el año cuando se asomaron los indicios de lo que sería un 2026 lleno de sorpresas, muchas de ellas, de nefastas consecuencias, pero que los mexicanos sabremos sortear.

Arde Venezuela

Juan M. Negrete

Otro boletín, proveniente de la cuenta de la red social del Trompas, su Social Truth, declara haber capturado al presidente Nicolás Maduro Moros y a su esposa. Informa que en el transcurso de la mañana dará una conferencia de prensa con carácter de urgente. Es de suponerse que se referirá a este asunto en particular. Por su parte, también se habla de que la vicepresidencia de la república de Venezuela secunda la versión gringa de la desaparición del presidente Maduro y exige al gobierno gringo una respuesta inmediata que la clarifique. Es lo que tenemos en los medios hasta el momento.

Inherentes a los acontecimientos señalados, hay dos comunicados también de urgencia provenientes del propio presidente Nicolás Maduro. En el primero de ellos, anuncia haber dado la orden a ‘quienes tiene que darlas’ de levantarse en posición de guerra, desde el estado de Zulia hasta su otro extremo oriental, para repeler la agresión de que son objeto. En el segundo comunicado, informa haber llamado a Antonio Guterres, el secretario general de la ONU, para que demande y condene al agresor, que es el país gringo, y que convoque a la asamblea general para que sea detenida dicha agresión, que viola todos los acuerdos y las leyes internacionales sobre esta materia.

En el transcurso del día nos enteraremos mejor de esta situación de emergencia internacional. Veremos cuánto de todo lo denunciado sea cierto. Se podrán deslindar, en lo posible, lo real de lo ficticio. La invasión de las llamadas fake news nos han traído a todos a los extremos que ya no deslindamos la realidad misma de tantos embustes con que se nos transmite. Pero los focos de alerta están en rojo y más vale que nos empleemos a fondo y en serio.

De confirmarse lo duro de este asunto, entenderemos que los gringos ya pasaron de meras amenazas retóricas de invasión a hechos de guerra, aparejados a toda ocupación militar. Si no entendemos mal, el gobierno venezolano mantiene viva la orden de insurrección general en contra de todo invasor que incursione en su territorio y viole su soberanía. Esta sería la reacción más lógica a tomar en tales situaciones, ante la violación flagrante de su soberanía nacional.

Sin darle muchas vueltas a este caso en particular, se aplica hoy, igual que en cualquier momento, la idea contenida en la segunda estrofa de nuestro himno nacional: “Mas si osare un extraño enemigo/ profanar con sus plantas tu suelo, / piensa, oh patria querida, que el cielo/ un soldado en cada hijo te dio”. No se necesita invocar a ninguna otra reacción tenida como natural. Son acuerdos vigentes desde la fundación misma de los estados nacionales, que legitiman la defensa armada ante cualquier intento de agresión en su contra.

Tras ser clarificados todos los detalles particulares de esta página roja y cruenta, tendremos que pasar a Venezuela a la lista de los países en situación de excepción, de punto de masacre. Hasta ahora señalamos tres de ellos: Ucrania, Sudán y Gaza. Sería muy triste, de confirmarse lo propalado en medios, que Venezuela engrose tal lista de violación de los derechos humanos fundamentales. Está claro que, con el estallido de hostilidades, tengan el trasfondo que sea, lo primero en registrarse es la pérdida de innumerables vidas humanas. Lo peor es que a la hora de los porcentajes se señalan a los inocentes encabezando las cifras. Niños, ancianos, mujeres…

Resulta más que complicado meterse a desbrozar estos listados cruentos. Tal vez nos dominan los códigos tradicionales a la hora de tales enumeraciones y sólo se dan como ‘responsables’ o ‘no inocentes’, a los que son encontrados sin vida en los rastreos si van vestidos con ropas militares. Tendríamos que pasar revista más bien de nuestros códigos acostumbrados y poner en orden nuestros cánones de conducta colectiva de una vez por todas. ¿Por qué tenemos que introducir categorías como los de ‘falsos positivos’, o narrativas lamentables como las de ‘ataques de falsa bandera’?

¿Cómo podemos justificar ningún derramamiento de sangre en cualquier punto del planeta, se nos aparezca con las agravantes o atenuantes que se les cuelguen? Hay materias en las que nuestra especie está reprobada y tal vez sea ésta la más cruel de todas. ¿Quién puede disponer de la vida de otro ser humano, al grado de darse de inmediato a buscarle su legitimación? ¿No es todo crimen un acto abominable en sí y, por tanto, condenable a fortiori, tenga las circunstancias particulares que se le adosen? ¿No salimos aquí con la barrabasada que se le atribuía a mi general Pancho Villa, cuando decían que daba la orden: fusílenlo y después viriguan?

Volviendo a Venezuela, más nos vale, a pueblo y gobierno, que nos pongamos las pilas y prendamos los focos de alerta. Le llamamos pueblo hermano y lo es. Pertenece al bloque hispano parlante y latinoamericano, como también nos identificamos, aunque no hayamos logrado aún la tarea de unificarnos en una sola fuerza. El mar Caribe es nuestro hemisferio vivo, latente, y tenemos obligación de salvarlo. No podemos fingir demencia. Nos compete directamente a todos. ¡Viva Venezuela libre!

Nueva crisis de los misiles

Juan M. Negrete

Es un pronóstico complicado hablar de esta variable tan cantada. Ya tenía el güero desabrido, también apodado como Donald Trump, y de quien todo mundo sabe que está ocupando la presidencia gringa, muchos días enfocando la atención mundial con una gresca posible entre su ejército y las fuerzas armadas venezolanas. Desde que se inició la cartelera de este lío fue calificado por medio mundo como una reedición del cuento de David contra Goliat. Así pintamos todos tal escenario.

En el mes de septiembre el desabrido ordenó que se desplazara su portaaviones nuclear más poderoso, Gerald Ford, hacia territorio venezolano. Bueno, si se trata de una flota marina, era para estacionarse en las aguas fronteras a este país hermano, pero dispuesto y dirigido a apoyar una invasión al territorio amenazado. Este equipo bélico tan desmesurado no llegó sólo a instalarse frente a las cosas venezolanas, sino que fue acompañado de inmediato con bombardeos y hundimientos de lanchas dizque narcas y, por supuesto, terroristas. Al momento se habla ya de un centenar de asesinatos sin juicio sumario siquiera. Viles crímenes de guerra, sin que se haya declarado tal estatus todavía. Con la pura amenaza basta.

El garlito o banderola se centraba en el régimen de Maduro. Ya es más que larga e intensa la campaña que ha puesto a este presidente en la picota para el desprecio internacional. Sólo santo no ha sido. De dictador no lo baja esta insidiosa campaña ‘occidental’. No tiene sentido revivir o enlistar tanto descalificativo vertido en su contra desde hace buen tiempo. Pero lo que vino a coronar el último sainete fue la promoción gringa de entregarle el premio nobel de la paz a María Corina Machado, mujer que vive desatada dizque encabezando la oposición escuálida, o sea, enquistada en derribar del poder al modelo chavista.

Cuanto dibujo negro se encontraran a mano los opositores al chavismo lo argüían como propio y lo difundían. El eco de los medios de comunicación y de la prensa del mundo occidental regurgitaba de inmediato tales señalamientos, estuviesen o no comprobados; fuesen pues ciertos o no. La imagen central de Nicolás Maduro Moro está totalmente demonizada en nuestros panfletos de la supuesta información internacional. De manera que esto de desmarcarse de Maduro es visto hasta como estrategia atinada.

Pero de ahí, de descalificar y condenar al poder ejecutivo de aquel país hermano, a dar como positiva la invasión a dicho país, hay trancos más que largos por dar. Y menos se avizoraba como aceptable que incursionaran los marines y llevaran a Caracas a la tal Corina a sentarla en la silla de Miraflores, en lugar por supuesto de Maduro, y que el pueblo venezolano se quedase tan contento. Algo así como cumplirle un antojo bien protegido por el subconsciente, aunque no diera mayor expresión fáctica a la calle.

Lo peor de los estropicios gringos vino con el secuestro del buque petrolero más grande de la flota venezolana. Eso de robarse un kilo de oro, a lo descarado, a ojos vistas, proviene sólo de ladrones acostumbrados al atraco e impunes de toda impunidad. Y ni quién le fuera a la mano al Trompas. Y como nada ni nadie lo mandó a callar, se siguió de frente y ordenó que todo el frente caribeño de la economía venezolana fuera bloqueado. Venezuela aparece ahora como otra nueva Cuba, tan sólo por los tanates gringos. Y de nuevo, todos tan campantes.

Mas lo que vino a descomponer el cuadro fue la declaración final del jiricuento gringo de que el petróleo, las tierras y los minerales caros son gringos y que van a entrar por ellos. Van a recuperar su vieja riqueza y nadie les va a detener en tal tarea. Esto sí que puso el clímax del teatro mundial de puntitas. La única manera de salir adelante con esta amenaza tiene que ver con desatar la tormenta bélica a todo lo que da. Lo que seguía del libreto era entonces la invasión militar abierta y… sálvese el que pueda.

Toda la parafernalia de los medios, de las redes, de cuanto brete comunica, vivió atenta al anuncio esperado, a la declaración frontal de la guerra. No de la invasión, sino de una guerra concreta. Porque a todos nos resulta obvio que los pobladores de Venezuela, los auténticos dueños de tales riquezas, no se van a dejar. No será entonces como una invasión gringa más, como las que han montado sin encontrar resistencia antes, en Panamá, en Granada o en otros puntos latinos, hermanos nuestros.

Se veía ahora una reedición mucho más templada y poderosa que la invasión de Cochinos, en Cuba, con la que se derivó la crisis de octubre de 1962, llamada también como la crisis de los misiles. Aquella vez le entró al toro, a favor de los cubanos, la fuerza de la URSS, cuyo rostro visible era Nikita Krushov. De ahora se habla mucho de su posible presencia a la sombra también del ruso Putin. Aunque no esté tan clara dicha partida.

La que sí está bien clara y en pie de lucha es la resistencia popular del pueblo venezolano. Su armada, bien artillada y preparada. Pero más que nada su propio pueblo, millones de jóvenes y viejos, dispuestos a encarar a un invasor descarado, prepotente, marrullero, embaucador y dizque imperio. Nadie, en su sano juicio, desea este estallido. Pero así estamos.