Buscar:
TLAQUEPAQUE, CUNA Y SALVAGUARDA DE LIBERTADES.

Por: Pedro Vargas Avalos

El caso de la nulidad de los comicios de junio de este año, en lo que corresponde a regidores, en el municipio de San Pedro Tlaquepaque, nos debe orillar a juiciosas reflexiones. La historia, los derechos ciudadanos y las reglas de paridad de género, estuvieron en juego.

Lo histórico, porque no debemos olvidar los jaliscienses, que San Pedro Tlaquepaque, fue la cuna de nuestras libertades. En efecto, el ya lejano 13 de junio de 1821, bajo la divisa de “Independencia o Muerte”, las tropas acuarteladas en la veraniega población alfarera, se pronunciaron para dar la libertad política a la entonces Intendencia de Guadalajara, nombre que desde fines del siglo XVIII había sustituido formalmente al de la señorial Nueva Galicia, y que, a partir del 16 de junio de 1823 se denominó Estado Libre de Jalisco.

A partir de entonces, en las incontables vicisitudes que registró nuestra Entidad, y que especialmente se reflejaban en la hermosa Perla Tapatía, Tlaquepaque fue su permanente y leal escolta: allí arribó el Padre de la Patria con su mensaje libertario; allí asistió el Benemérito de Las Américas, en su cruzada por la dignidad nacional; y allí, en innúmeras ocasiones, se forjaron pactos y compromisos para delinear el porvenir de Jalisco.

Tampoco debemos pasar por alto, que la preclara Villa, fue invariable reposo de los tapatíos y confidente de las más distinguidas familias de Guadalajara. Lo anterior, aunado a la habilidad de sus artesanos, han proyectado una imagen fascinante de San Pedro Tlaquepaque.

Por todo lo antedicho, es que atrae muchísimo la atención de los mexicanos, lo que suceda políticamente en nuestra conurbada población sampetrina, hoy por hoy convertida en urbe populosa.

Las elecciones para elegir Ayuntamiento, celebradas el pasado 6 de junio del presente año, fue sumamente reñida. Finalmente, los dos organismos partidistas que realmente se disputaron el triunfo fueron Movimiento Ciudadano (MC) y MORENA (Movimiento -de- Regeneración Nacional), detentadores del poder, el primero a nivel municipal y estatal, en tanto que el segundo lo es nacionalmente, es decir, federal. La lucha pues, fue de poder a poder, siendo los demás competidores, lánguidos partícipes, casi meros testigos de dicha contienda.

En general la jornada electoral se desarrolló con normalidad, e incluso hubo la novedad de que por primera vez en la historia, en esta municipalidad fueron implementadas las urnas electrónicas (en la casilla de la sección 2530) y, la ciudadanía, tuvo opiniones más positivas que negativas: nueve de cada 10 de los sufragantes dijeron estar satisfechos de ese medio. (El Informador, 7-06-2021). El 8 de junio se informó que MC, con su candidata Citlalli Amaya, aventajaba a Morena, cuyo abanderado era Alberto Maldonado, con apenas 2,646 votos. Cuatro días después, el computo del Consejo Municipal arrojó una diferencia de 2,529 sufragios; el 13 de junio el Consejo General del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana del Estado, declaró la validez de la elección y el triunfo de MC. El aspirante por Morena a la Presidencia Municipal de San Pedro Tlaquepaque, presentó   juicio de inconformidad ante el Tribunal Electoral del Estado de Jalisco: este confirmó el 3 de septiembre lo resuelto por las autoridades mencionadas.

El aguerrido candidato morenista, recurrió entonces a la Sala Guadalajara del Tribunal Federal Electoral, la cual dictó sentencia el 25 del mes patrio, confirmando la resolución del Tribunal Electoral de Jalisco. Con perseverante actitud, el aspirante morenista prosiguió su tenaz lid y recurrió a la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, (SSTEPJF) la cual, declaró el 30 de septiembre la nulidad de la elección que nos ocupa. A la vez ordenó al Congreso del Estado emitiera la convocatoria para las votaciones extraordinarios. Dice el diario La Jornada: “Con una apretada votación de 4 a 3, …el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación anuló esta noche la elección de alcalde de Tlaquepaque… La razón, los mensajes del arzobispo emérito de Guadalajara, Juan Sandoval Iñiguez durante una semana previa a la elección, incluido la veda electoral y el día de la elección, violentando las restricciones a los ministros de culto para no intervenir en procesos electorales”.

Para la magistrada Janine Otálora fue un caso de flagrante violación al principio de separación Iglesia-Estado, en el que se tienen que hacer valer las razones públicas sobre los posicionamientos religiosos. Subrayó que, en sus posturas, Sandoval también cuestionó bajo su óptica religiosa el papel de la mujer y de quienes tienen preferencias sexuales diversas.

En cumplimiento de lo resuelto, el Congreso local jalisciense emitió el 4 de octubre un decreto de Convocatoria a elecciones extraordinarias, pero reservando para mujeres el cargo de Presidente Municipal: esto evidentemente cambiaba las reglas que rigieron los comicios anulados, y de plano excluía al candidato morenista. En consecuencia, este persistente aspirante impugnó el susodicho decreto. De esa manera, se volvió a recorrer la ruta, pues la SSTEPJF dispuso a mediados del mes, que se remitiera el asunto al Tribunal local jalisciense. Este organismo, procediendo con su actitud contumaz, el 22 confirmó la Convocatoria del Congreso, es decir, solo habría candidatas a la presidencia de Tlaquepaque. El 27, Alberto Maldonado promovió juicio para la protección de los derechos político-electorales del ciudadano contra de la sentencia de la responsable. De esa forma el juicio de nueva cuenta llegó a la Sala Regional Guadalajara del Tribunal Electoral Federal, la cual confirmó la Convocatoria del Congreso. Parecía que andaban “De Herodes a Pilatos” y por ende, Morena y su abanderado,  recurrieron a la SSTEPJF para pedir la reconsideración conducente.

Ya en este organismo superior electoral, se turnó el expediente a la magistrada Mónica Soto Fregoso, la cual elaboró el proyecto de resolución. Este documento se publicó previamente a la fecha en que se realizaría la sesión del pleno, fijada para el uno de noviembre. La aludida propuesta planteaba confirmar la resolución anterior, declarando inoperantes los conceptos de los recurrentes, Morena y su candidato. No obstante, “Con un proyecto de fallo en contra, que lo dejaría fuera de la contienda y dejaría la elección en Tlaquepaque sólo para candidatas mujeres, una hora antes de la medianoche de este domingo (31 de octubre) el partido Morena en Jalisco registró a Alberto Maldonado como su candidato a la presidencia municipal”. (UdeG, Noticias). Se jugaron el todo por el todo, tanto el partido como su aspirante a la alcaldía.

Llegado el momento de la sesión, cual sería la sorpresa que el proyecto mencionado fue rechazado por cuatro magistrados, por lo que la ponente y dos más, fueron refrenados. Dice en su principal noticia El Informador: “Batean elección sólo de mujeres en Tlaquepaque”. Y luego da cuenta de que el magistrado presidente, Reyes Rodríguez Mondragón, señaló que “sí se afectaban reglas preexistentes que rigieron la contienda electoral en Jalisco y en general en todo el país. El Congreso no puede alterar las reglas del juego ni afectar los principios y derechos. Cambiar las reglas para establecer la acción afirmativa tiene como consecuencia la exclusión de los actores que fueron candidatos en el proceso electoral ordinario”. 

De esa manera, se finiquitó el espinoso asunto de los comicios extraordinarios tlaquepaquenses, y ahora, se encuentran en plena actividad todos los candidatos registrados, incluyendo al varón (Alberto Maldonado) quien se ajustó al principio que dice: “el que persevera, alcanza”. O según reza el dicho popular, “el que porfía, mata venado”.

Sin embargo, nos llamó la atención que dentro de todo lo dicho, tanto a favor de la paridad de género, como de los agravios causados a partidos y candidato, casi nada se expuso de quienes realmente son fin y motivo de los procesos electorales: los ciudadanos. Y es que, hasta por sentido común, no se puede obligar a todo un pueblo, a tener que elegir una dama de gobernante. Si es cierto que se debe buscar haya acceso de la mujer a los cargos de elección, y aún a los de designación, pero nunca conspirando contra el supremo derecho de la ciudadanía.

A los votantes, se les debe ofrecer la opción de sufragar por hombres o mujeres, pero nunca obligarlos a solo por tal o cual sexo. Las autoridades (y los partidos políticos) deben procurar con acciones idóneas, haya esa paridad, pero jamás atropellando a la masa ciudadana, porque en última instancia ésta es quien decide su destino, y por tanto, quien deberá gobernarla.

El 21 de este mes serán las elecciones extraordinarias; compiten casi puras mujeres, salvo el pertinaz candidato de Morena. Los empadronados de San Pedro podrán definir a quien prefieren de alcalde, en un acto de libre y genuino ejercicio de la soberanía popular que consagra nuestra Constitución Política. No se deben dar tantos brincos estando el suelo tan parejo; ojalá que lo acontecido, sirva de lección permanente para nuestros diputados y los funcionarios que regulan las votaciones, y así, evitar artificios o embrollos que solo dañan a la democracia, y hasta su buen nombre.

OPOSICION RABIOSA Y ATOLONDRADA.

Por: Pedro Vargas Avalos

En todo sistema democrático, debe existir la oposición, o, mejor dicho, las oposiciones, porque no es posible que solo existan dos vías para forjar un gobierno. La geopolítica nos enseña claramente que además de las tradicionales derechas, izquierdas y centros, están los regímenes mixtos, es decir, de centro derecha y centro izquierda, con matices peculiares cada uno. 

Dejamos al margen los formas monárquicas o republicanas, con sus modalidades de centralistas o federalistas (incluso las confederadas) y forcejeos de conservadores contra liberales, que para justificarse siempre enarbolan principios constitucionales.

La república mexicana, ya lo sabemos, (art.40 constitucional) es federal, democrática y representativa, con el agregado que se hizo en 2012 de ser laica, porque la laicidad, (debido a nuestra trayectoria histórica cuajada de intrusiones clericales) es la fórmula más eficaz que debemos observar para que imperen convivencia, justicia y pluralidad.

Las corrientes ideológicas que desde la revolución maderista, hasta el año de 2018, se han disputado el poder, han sido de tinte revolucionario (liberal nacionalista o socialista), con tendencias hacia la izquierda (con Lázaro Cárdenas); hacia el centro con Ávila Camacho y Miguel Alemán, conservando algo de nacionalismo con López Mateos hasta Echeverría y decolorándose con López Portillo, quien se autodenominó “último presidente de la revolución”.  con tintes rumbo a la derecha A partir de Miguel de la Madrid, el rumbo de plano se enderezó a la derecha, si bien se enmascaró de liberalismo, que realmente fue de orden neoliberal, es decir, abandonaron su línea revolucionario-nacionalista de contenido social, para de plano implementar acciones propias de las derechas, donde el bienestar social es pospuesto, el Estado se reduce y se prioriza el interés de los particulares-empresarios. Estas posturas bien podrían inscribirse en el conservadurismo.

Ese panorama registró recio giro en los comicios presidenciales de 2018, cuando con el gran apoyo popular de más de treinta millones de votos, surgió por primera vez en nuestra historia un gobierno de izquierda. Este ha instrumentado varias medidas que pretenden transformar a la república, en una secuencia que arrancó con la independencia (1810-21), continuó con la Reforma (1857-61) y prosiguió con la Revolución (1910-1917), por lo que ésta (2018-2024) sería la Cuarta Transformación (Cuatro T).

Ante esa realidad, muy cruda para los partidos vencidos, se sumaron los dueños del capital (al menos los que empatizan con los Claudio X. González (Laporte y Guajardo) y con Gustavo de Hoyos Walter, exlíder de COPARMEX y de ideología muy empanizada. Estos capitanes del dinero, fueron capaces de englobar a las dirigencias de los partidos políticos derrotados en la elección presidencial pasada: panistas, tricolores y perredistas, que a simple vista solo tienen de común denominador ser los vencidos por el obradorismo, porque al menos documentalmente, sus posiciones ideológicas son distintas, en algunos casos hasta contrapuestas, de allí que muchos ciudadanos consideren que esa es una alianza antinatura.  Como quiera que sea así surgió el organismo partidista-empresarial conocido como “Si por México”, el 20 de octubre de 2020.

El primer gran objetivo de esta liga anti Cuatro T, fue vencer a MORENA y sus aliados en los pasados comicios de junio, “las elecciones mas grandes de la historia nacional”, según se propaló a lo ancho y largo del país. Para ello el original “consorcio” oposicionista se mutó en “Va Por México”, coalición englobadora de los tres institutos antes mencionados: PAN, PRI y PRD. Sus resultados, ya lo sabemos, no fueron los que anhelaban, pues no lograron arrebatar al gobierno de la Cuatro T, la mayoría de la Cámara de Diputados, y con ello la opción soñada de esculpir el presupuesto federal. Para simular que alcanzaron metas, mintieron, afirmando que habían quitado a los morenistas y aliados, la mayoría calificada de la Cámara Baja, lo cual jamás tuvo el gobierno y sus partidos. Y agigantaron los éxitos de varias alcaldías de la ciudad de México, callando flagrantemente sus aplastantes derrotas en las gubernaturas disputadas, pues perdieron doce de quince.

La opción siguiente, se creyó sería el proceso de revocación de mandato presidencial, previsto para marzo de 2022. Al principio, Gustavo de Hoyos, quien más que crear empleos agita la política, habló de que, con la unión lograda por los adversarios del gobierno actual, se esforzarían para abatir a los obradoristas y con ello echar de la silla presidencial a su líder, es decir al primer magistrado federal. 

Pero resulta que AMLO sigue con banderas desplegadas: las encuestas nacionales lo sitúan entre 60 y 70 por ciento de popularidad; el organismo internacional Morning Consult de Estados Unidos, lo ubica según el mes, en primero o segundo lugar, como gobernante más popular de entre trece naciones importantes del mundo; y Mitofsky lo incluyó entre “el top cinco mundial”. Ante tal situación, las oposiciones echaron reversa y ahora se niegan a participar en el ejercicio plebiscitario de la revocación de mandato, aludiendo que está amañado y que más bien es un mecanismo ideado para confirmar al mandatario, además de significar un gasto que debería aprovecharse para otros menesteres.

El 11 de octubre, convocados por los dos patronos multicitados (De Hoyos y Claudio X) se volvieron a reunir como quince impenitentes opositores (eso sí, puros “machitos”, remedo chabacano del club de Tobi) y publicaron morrocotuda foto en que lucen engreídos, cacareando que su liga es electoral y legislativa, y que con tan hercúleo frente “echarán de Palacio Nacional a MORENA” en el 2024. Como este gobernante es de los que no se guardan nada, (“mi pecho no es bodega”, recalca) ripostó en la mañanera del miércoles 13: “Lo que pensaría el general Cárdenas, Adolfo López Mateos, incluso Gómez Morín, ‘Maquío’. ¿Qué es esto? Una promiscuidad política nunca vista…”, rematando en pocas palabras, “¡Una vergüenza!”.

Jesús Zambrano, orondo líder del insepulto perredismo, reaccionó a los decires de López Obrador y refirió que, “el Presidente anda molesto”, porque no le está dando resultado su intento de dividir a la oposición: “Muestra su preocupación por ver a la oposición unida. Sociedad civil, empresariado y partidos políticos de oposición vamos juntos contra sus reformas regresivas y llegaremos unidos a 2024”.

El grado de rabia de los antagonistas del inquilino de Palacio Nacional, orilló a que, el bloque de Legisladores de oposición, integrantes de la susodicha coalición “Va Por México”, presentaran una acción de inconstitucionalidad contra la Ley Federal de Revocación de Mandato ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN). Así lo declararon el 14 reciente, muy disgustados, los coordinadores de las bancadas: del PRI, Rubén Moreira, afirmando es una norma impuesta; del PAN, Jorge Romero, señalando que fue un abuso de la mayoría, y del PRD, Luis Cházaro, despotricando por el costo que implica el ejercicio revocatorio, gasto que debería dedicarse a otras cosas. Todos pues, aseguran que es una ley anticonstitucional, amañada y por ende, no coadyuvarán para que se realice cabalmente ese procedimiento democrático.

Para el 20 de octubre reciente, al celebrar el primer aniversario de “Si por México”, las oposiciones reafirmaron: mantener sus compromisos unionistas, buscar un candidato que los represente y, con fuerzas redobladas, alcanzar el objetivo supremo de ganar la presidencia en 2024. Y otra vez se lucieron con una fotografía, cuyo fondo es el Palacio Nacional; allí cuatro recalcitrantes antiobradoristas, (De Hoyos, Beatriz Pagés, Argelia Núñez y Claudio X.)  sostienen una manta que tiene inscrito: “UNIDAD para construir un/ México ganador para todos/ y echar a Morena de Palacio”. De estos personajes, los más rabiosos son Claudio X y Beatriz Pagés -periodista tornadiza enquistada en el activismo político-, quienes tachan al primer mandatario federal de “miserable”, dictador y tirano. Este por su parte, tildó de “ternuritas” a tan ácidos adversarios.

El 22 de octubre, twitter en ristre y tempranito, Claudio X. González Guajardo dictaminó: “La llamada 4t, una gran farsa, acabará mal, muy mal. Hay que tomar nota de todos aquellos que, por acción o por omisión, alentaron las acciones y hechos de la actual administración. Y lastimaron a México. Que no se olvide quien se puso del lado del autoritarismo populista y destructor.” 

Al respecto, el acreditado columnista Julio Astillero escribió: “La intención claudista de colocar ante un hipotético paredón cívico a quienes hubiesen alentado al obradorismo o se hubiesen puesto de lado de él, tiene un terrible tufo vengativo de ajusticiamiento desde las élites en caso de retomar el poder”. (La Jornada, 25-X-021). Es una tétrica “pretensión de revanchismo histórico golpeador”.

El empresario Simón Levy exclamó sobre lo que twitteó el Señor Equis: “Me parece asqueroso el contubernio hipócrita del que se hace empresario al amparo del poder y luego, termina amenazando a todo el que no piensa como él; se erige en juez cuando es acusado.” Y sobre los organismos “no gubernamentales” que ha creado este Señor Equis (Claudio X.) lo describió: “Negocio redondo: Creas una organización paladín anticorrupción (se refiere a Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, MCCI, donde cobraba 300 mil pesos), persigues con ‘periodistas’ orgánicos a quien te estorba; te financias de tu club de empresarios; luego haces que el poder les pague con concesiones y contratos. Tu luego te vuelves el jefe de partidos. ¡Pum!”. Enseguida muchísimos simpatizadores de AMLO, dijeron: “¡Que me apunten en la lista”!

No cabe duda. La oposición a la Cuatro T, es rabiosa y quedó como aturdida después de la apabullada de 2018, y la pérdida de junio de este año. Y cada iniciativa gubernamental, es combatida con escarnios, insultos y palabrotas; con falacias y burlas, demostrando su carencia de evidencias y fundamentos creíbles. Ahora, esta contra renunció al intento de revocar el mandato presidencial en 2022, y todo su febril empeño es ganar la elección de 2024, con un abanderado que represente a todas las oposiciones, aunque Movimiento Ciudadano ya se desmarcó. Terciando sobre el tema, el sectario líder de FRENAA, Gilberto Lozano, les masculló a los claudistas: “¡Me estoy ahogando, no podemos aguantar más asesinatos, más desempleo… y tú, idiota, me vienes a hablar de 2024, en pleno octubre de 2021; ¡vende patrias, traidor, distractores de la revocación!”.  Así de encrespados andan los oponentes de AMLO. 

Sobre obsesión de alcanzar la presidencia dentro de tres años, apuntó visionariamente Jorge Zepeda Patterson: “Hoy en día López Obrador ejerce la presidencia sin enfrentar una amenaza real de parte de la oposición. La explicación para la consolidación de tal poder político reside, en parte al menos, en el hecho de que invariablemente ha sido subestimado por sus críticos y rivales”. Y sobre el soñado candidato unificador de oposiciones, expresa: “Francamente no se ven figuras de esta experiencia o calibre entre la oposición o en la vida pública en general, para efectos de una candidatura”. (milenio, 14-10-21). 

Así pues, con este escritor y analista, concluimos: El estado calamitoso en el que se encuentra la oposición, rabiosa y aturdida, prácticamente le garantizan al movimiento (iniciado por Andrés Manuel López Obrador) un sexenio más en el poder.

ELECTRICIDAD: REFORMA O CONTRA REFORMA.

Por: Pedro Vargas Avalos.

Desde que se instaló la electricidad en el país, año con año se incrementó su importancia hasta llegar a ser vital, puesto que se le necesita en casi toda actividad humana. En consecuencia, es un servicio público que indispensablemente debe estar legislado en sus cuatro etapas: Generación, Transmisión, Distribución y Utilización.

Si la patria entera depende de que se posea suficiente energía eléctrica, es indiscutible que la rectoría en tal materia debe corresponder al Estado, que es el único ente que garantiza sin intereses lucrativos ni desviados, la continuidad del suministro de tan esencial fluido. Una nación sin soberanía eléctrica, es una nación a la deriva.

A fines del siglo XIX se inicia la actividad electricista en nuestra República: La primera planta generadora data de 1879, instalada en León, Guanajuato, y utilizada por la fábrica textil “La Americana». Luego, en diciembre de 1881 se instalaron las primeras lámparas en la ciudad de México y paulatinamente, muchas compañías mineras, textiles e industriales fueron forjando sus generadoras de energía eléctrica, vendiendo sus excedentes a los gobiernos para que el alumbrado público se extendiese. 

En 1892 se fundó la Compañía de Luz y Fuerza Motriz Eléctrica por el señor J. María Bermejillo, que fue el antecedente de la Compañía Hidroeléctrica e Irrigadora del Chapala Sociedad Anónima, cuya enorme importancia para el Estado de Jalisco, es semejante a la de la planta poblana “Necaxa” para el valle de México. En ambos casos, el objetivo final no solo era dar un servicio, sino obtener utilidades de orden económico. Ante tal situación, en 1926 se expidió el Código Nacional Eléctrico, que, con disposiciones muy generales, permitió a las empresas se desarrollaran y los servicios residenciales fueran más integrales, dándole un trato diverso al de índole industrial-comercial.

Hubo compañías que dominaron a empresas de menor peso, y así, en los años treinta de la centuria pasada, había dos sociedades (con mayoría de capital extranjero, ya de Canadá, Inglaterra o Estados Unidos y Francia) con matices de duopolio: el gobierno forcejeó con ellas para mitigar los precios. El panorama subsiguiente fue que las inversiones en esa área disminuyeron y extensos territorios carecían de electrificación, pues todo estaba sujeto a que fueran negocio redituable. Por ello   como respuesta a tal situación, en 1934 se decretó que la Federación pudiera crear la Comisión Federal de Electricidad, la cual tardó en concretizarse, y hasta 1937 empezó a funcionar debidamente, teniendo al notable ingeniero jalisciense, Carlos Ramírez Ulloa, como primer director (1937-1947). 

Ahora la mística consistió en llevar electricidad a todos los rincones de México, por lo que para 1940 dicha CFE inició la construcción de su primera central eléctrica –(la de Valle de Bravo, en el Estado de México). Según el investigador Luis Aboites Aguilar: “Allí está la semilla de la nacionalización de la industria ocurrida 20 años después. Sólo por el creciente involucramiento gubernamental puede entenderse la construcción de Infiernillo”, y luego las sucesivas hidroeléctricas que surgieron en el resto del país. En nuestra Entidad federativa, la compañía Hidroeléctrica de Chapala (desde 1940 propiedad federal) junto a la CFE, tuvieron estelar participación, pues aportaban el 66 por ciento del aumento de energía para el servicio público en 1959. (Enciclopedia de México, T. 5, pág. 2460).

Así las cosas, ante la urgencia de que todos los mexicanos pudieran tener acceso al servicio eléctrico, y la productividad nacional creciera para fortalecer a la república, el 27 de septiembre de 1960 se decretó la nacionalización de la industria eléctrica; el presidente Adolfo López Mateos, en esa memorable ocasión dijo al pueblo de México: “Les devuelvo la Energía Eléctrica, que es de la Exclusiva Propiedad de la Nación, pero no se confíen porque en años futuros algunos malos mexicanos identificados con las peores causas del País intentarán por medios sutiles entregar de nuevo el Petróleo y nuestros recursos a los inversionistas extranjeros. Ni un paso atrás, fue la consigna de Don Lázaro Cárdenas del Río, al Nacionalizar nuestro petróleo. Hoy le tocó por fortuna a la Energía Eléctrica… Pueblo de México, los dispenso de toda obediencia a sus futuros gobernantes que pretendan entregar nuestros recursos energéticos a intereses ajenos a la Nación…”

Entonces hubo dos grandes compañías propiedad del Estado mexicano: CFE y Luz y Fuerza del Centro, ésta para la región central y aquella para el resto del país. Los malos mexicanos (a los que aludió López Mateos) lograron en el gobierno de Felipe Calderón, que éste decretara el 11 de octubre de 2009 la extinción de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro; ahora todas sus baterías (de esos pésimos dizque connacionales) se enderezarían a la CFE.

Ese objetivo, perseguido por organismos extranjeros y codiciosos negociantes nacionales, encontraron aliados oficiales gracias a la corrupción que imperó en el régimen de Enrique Peña Nieto. Este, un verdadero cabecilla de latrocinadores, se valió de todas las argucias para que la CFE se debilitara y ya deteriorada, se pudiera desestimar y dar cabida al capital privado, donde el de procedencia extranjera tendría prioridad y además, subsidios. De esa manera se instrumentó la “reforma energética” de 2013, misma que sin pudor alguno, echando mano hasta del soborno, se impuso, en contra de los intereses del pueblo y desde luego, del Estado nacional.

Son incontables los mecanismos que ahora se aplican para burlar al fisco, debilitar a la CFE, favorecer a los empresarios sin escrúpulos y comprar a los comentócratas que se desvelan, un día sí y otro también, por estigmatizar los esfuerzos para que México recobre su soberanía energética. Un ejemplo de estos, es Sergio Sarmiento, quien, a sabiendas de mentir, pregona que cuando se nacionalizó la electricidad en 1960, ya no se pudo electrificar por falta de capital, siendo que, a partir de ese hecho, es cuando el servicio eléctrico llegó y cubrió, casi completa, la faz de nuestra patria, beneficiando a todos sin distinción, trátese de personas o poblados.

El tramposo sistema de autoabasto de energía, que imperó tras la malhadada “reforma” peñista, (que evidentemente fue contrarreforma) optó luego por la atracción de socios de “un peso”, con lo cual logró que grandes empresas (realmente sus clientes, pues es un mercado paralelo) aparezcan como autogeneradores (lo cual es falso) y con ello pagar sumas ridículas por el servicio eléctrico (aquí están Bimbo, Oxxo, Cemex, Kimberly Clark, etc.). Por si eso fuera poco, la introducción de Certificados de Energías Limpias (CEL) dizque para incentivar la generación de energía limpia, han sido un negociazo de esas compañías rapaces, que según informó la secretaria Rocío Nahle, si no se atajan, costarán al país cien mil millones de pesos en dos décadas.

Los enemigos de la actual iniciativa sobre electricidad, dicen que los paneles solares de particulares serán cancelados, lo cual es monumental mentira, pues nada de eso se prevé en el proyecto. Otra falsía es que la CFE no producirá energía limpia, siendo que actualmente tiene capacidad de generar un 55% de tal electricidad, además de que con la reforma podrá tener a sus plantas hidroeléctricas (que producen energía limpia) a toda su capacidad, la cual por los frenos que se le impusieron el sexenio pasado, está a media funcionalidad.

El ejemplo que tenemos con lo que pasó en Texas (donde los privados hacen lo que les place) hace uso meses; lo que actualmente padece España (por tener toda su generación en manos privadas) y en muchos otros países, es una severa advertencia para México, que por fortuna posee a la CFE, la cual se  debe fortificar a la par que la republica asuma la rectoría energética.

No hay vuelta de hoja: los particulares solo buscan ganancias a cualquier costo, en tanto que los organismos públicos tienen como objetivo servir al pueblo. Ver la electricidad como simple negocio es fatal para la nación. Conservar una porción para los empresarios es lo que reviene la actual iniciativa en tal ramo, pues respeta a la inversión privada reservándole un 46 por ciento, lo cual es más que suficiente para que se hagan buenos negocios, pero eso sí, dejando la rectoría al Estado.

Lo que declararon algunos exdirigentes del priísmo, es porque unos fueron dirigentes entreguistas de la CFE, otros, tienen cuentas pendientes por sus conductas y los demás, porque del nacionalismo que sostuvo el tricolor, no tienen memoria es menester recordarles la parte final del discurso del presidente Adolfo López Mateos en 1960: “En México la Constitución es muy clara: ¡¡¡los Recursos Energéticos y los yacimientos petroleros son a PERPETUIDAD PROPIEDAD UNICA Y EXCLUSIVA DEL PUEBLO MEXICANO!!!

Les dejo la misión de no permitir que vuelva a caer en Manos de Extranjeros.

El resto de las especulaciones al respecto son Traición a la Patria. Industrializar el País no implica una subasta pública de nuestros recursos naturales, ni la entrega indiscriminada del patrimonio de la Patria”.

Esa vehemente exhortación del gran conciudadano que fue López Mateos, debería vibrar en la conciencia de los actuales y futuros ciudadanos de nuestra gran nación, que en materia energética debe salvaguardar a toda costa, su plena soberanía.

ALFARO, AMLO Y EL AGUA: ENFOQUES DISPAREJOS.

Por Pedro Vargas Avalos:

El modo de ser de una persona es determinante para alcanzar metas en la vida.  Por ello debemos conocer el ostensible carácter de un individuo, incluida su trayectoria, para percibir lo que persigue, es decir, su real objetivo.

Y nada mejor para valorar a las personas, que su conducta ante problemas de fondo, sustanciales, como en los tiempos actuales es solventar el tema del agua. Tan vital líquido, se presenta bajo distintos perfiles en su problemática: puede ser de índole internacional, territorial, rural, urbano, e incluso, artificial o natural.

Para México, es trascendente resolver año con año sus obligaciones con Estados Unidos, país con el cual tiene un tratado que desde 1944 debe cumplir puntualmente, so pena de dificultades delicadísimas con la potencia del norte. Recordemos como hace unos meses se recrudeció ese asunto, por la inconsecuente negativa de Chihuahua y su gobernador Corral, para que se aportara la cuota acuífera que nuestra nación debe cubrir conforme ese convenio. El primer magistrado federal supo resolver esa contrariedad con habilidad plausible.

Territorialmente, existen evidentes incongruencias, como es el caso de la distribución del torrente del río Lerma, que, en su recorrido desde el Estado de México hasta el lago de Chapala, soporta sustracciones exageradas, siendo Guanajuato la entidad que más abusa, por lo que Jalisco recibe exiguos remanentes contaminados. En muchos lugares de la república se carece de agua suficiente, como en la Laguna, Baja California, Zacatecas y sin ir muy lejos, en nuestra Entidad federativa, resaltando el caso del área conurbada de Guadalajara, que antes del temporal de este año, sobrellevó sequía pasmosa. 

Por otra parte, las épocas de lluvias acarrean innumerables inundaciones a todo lo ancho y largo de la República, por lo que se aplican medidas de urgencia y cuantiosos planes especiales, para aliviar los daños que sufren los damnificados de esas catástrofes. 

Por ello revistió peculiar importancia el tema latente de la presa El Zapotillo, misma que desde hace más de 16 años ha sido un calvario para los habitantes de Temacapulìn y Palmarejo, municipio de Cañadas de Obregón, así como de Acasico, municipalidad de Mexticacàn, en los Altos de Jalisco. El suplicio comenzó cuando el frívolo panista guanajuatense Vicente Fox, indujo a los ejecutivos de Jalisco y Guanajuato (sus correligionarios Francisco Ramírez Acuña y Juan Carlos Romero Hicks) aceptaran se construyera una presa que llevaría agua a León y algunos pueblos jaliscienses de Los Altos. La ubicación sería en la Cuenca del Río Verde, en el lugar conocido como El Zapotillo, del municipio de Cañadas de Obregón; el acuerdo se firmó, obsecuentemente, en Los Pinos, la entonces fastuosa residencia del presidente en la ciudad de México, el martes 24 de mayo de 2005. 

Desde esa fecha, los habitantes de los tres pueblos aludidos, iniciaron su lucha para no desaparecer, pues el llevar agua a los leoneses, exigía tuviese el embalse una cortina de 105 metros de altura, con lo cual necesariamente se inundarían los poblados antedichos, lo que implicaba su muerte. Como antecedente tuvieron los lugareños, las proezas de los indómitos cazcanes que en el siglo XVI encabezaron una rebelión contra los conquistadores hispanos, quemando a Guadalajara de Tlacotán, derrotando al temible Tonatiuh Pedro de Alvarado (quien murió en la encomienda) y poniendo al borde del desastre la colonia entera.

Así las cosas, se llevó a cabo una tenaz contienda en variados frentes, siendo uno el jurídico y otro el de la concientización de los habitantes. 

Van dieciséis años de bizarras batallas y tras obtener un amparo para que la cortina no sobrepase los ochenta metros de elevación, los inquebrantables aldeanos de los tres pueblos que abandera Temacapulìn (Temaca), parece que divisan el final del túnel y que su empeño vencerá.

Los dos gobernantes que concurren al desenlace de esta trama del Zapotillo, es decir del agua, son el gobernador de Jalisco (Enrique Alfaron Ramírez, EAR) y el presidente de México (Andrés Manual López Obrador, AMLO). Sus enfoques deberían de coincidir, aunque la forma de abordarlo es bastante dispareja. Para uno (AMLO) el pueblo es la última palabra; para EAR, lo que importa es de golpe tomar las medidas.

Por increíble que parezca, a la zona de Temaca, la ha visitado más veces (5) en tiempos recientes el primer mandatario nacional, que el estatal. Pero las asistencias que mas importan son las de agosto y octubre de este año. En la del 14 del primer mes predicho, AMLO les hizo el gusto a los lugareños de estar con ellos en su pueblo de Temacapulìn, y no hacerlos viajar a la presa motivo del dilema (como se había planeado), y ya en ese lugar, asegurarles que se haría lo que la mayoría resolviese, formulando la oferta de que la obra acuífera no rebasaría los 80 metros de cortina, el líquido vital solo sería para Guadalajara y pueblos de Los Altos de Jalisco, dejando para otra solución el tema de León. Además, les ofreció emitir un decreto para garantizar toda medida que fuese necesaria con el fin de que ninguno de los tres poblados en cuestión se anegara. El gobernador se mostró complacido con la propuesta, se disculpó con su igual de Guanajuato, con quien había hace meses suscrito un convenio para distribuir el agua del Río Verde (el sustento de la presa Zapotillo) entre sus respectivos Estados.

Desde luego es de imaginar que esa disculpa de EAR (la inconveniencia fue por AMLO, pues lo del agua es competencia federal) no satisfizo a los guanajuatenses, quienes indignados amenazaron con no dar agua de sus embalses (como la presa Solís) para Chapala. Al presidente tocó apaciguar tales conatos de represalia.

El 10 del presente mes, regresó tal como lo ofreció, el presidente a Temaca. Y allí escuchó estipulaciones a que llegaron los habitantes amagados. Estos con buen sentido solidario, admitieron la presa, subrayaron que no pasara los ochenta metros de cortina y plantearon, para su seguridad, una especie de vertedero entre los 40 y 50 metros, con lo cual jamás serían inundados sus pueblos. También hicieron otros planteamientos, como ciertas indemnizaciones y resarcimientos, por todo lo que se les ha inferido en su perjuicio.

“¡Cuchillo, navaja, Temaca no se raja!”, gritaron los pobladores de la comunidad tras escuchar el discurso del Presidente, luego de que este reafirmara su compromiso de no inundar los tres poblados” nos dice Víctor Ramírez de OEM-Informex. En el presídium, EAR se veía incómodo, y hasta el collar de flores que se le obsequió, se lo quitó del cuello, en tanto que AMLO lo lució en todo momento. Y sigue diciendo, el reportero Francisco Félix: “16 años de confrontaciones con autoridades de todos los niveles y de distintos colores y siglas; de solidaridad regional, nacional e internacional, pero también de cansancio, angustia y enfermedades, e inclusive del fallecimiento de quienes no lograron resistir más, muchas percibir veces consumidos por la tristeza a causa de vivir en una zozobra permanente. Más de tres lustros de remar a contracorriente, de resistir, bajo la consigna “ríos para la vida, no para la muerte”. (julioastillero.com, 11 oct.21).

Por cierto, que según ese reportero, cuando los del Comité Salvemos a Temaca, supieron que el gobernador estaría junto al presidente, decían que “Alfaro, otrora férreo opositor a la construcción de la presa, cambió de postura casi desde el inicio de su mandato y es calificado como “traidor” y “mentiroso” por los habitantes de Temacapulìn, Acasico y Palmarejo. La confirmación de su presencia causó algunas tensiones con el equipo de “avanzada” de AMLO. Por ello, cuando se inició la reunión del domingo 10, hubo abucheos y rechiflas contra EAR: “¡Temaca vive!” se leía en las playeras del ‘performance’ de los habitantes de la comunidad”.

Hablaron los del Comité de salvación y sobre todo su vocero y virtual líder moral, el exsacerdote Gabriel Espinoza, quien repitió el anhelo de las comunidades: recuperar por fin la paz que les fue robada por la imposición del proyecto de la presa. Entre los asistentes “se veía gente de distintos rincones del país, del estado, e inclusive de Europa y Norteamérica, que han seguido con atención la lucha en contra del proyecto El Zapotillo. Representantes de la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco e inclusive de la oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Todos están ahí para presenciar un día histórico”.

Tras el desfile de oradores de los vecinos, que en punto final piden se acabe con la pesadilla y les vuelva el alma al cuerpo, habla el presidente del país. Todos están atentos, y contentos porque no oirán al gobernador. Nos dice la crónica periodística del día siguiente: El mensaje presidencial es claro desde el inicio: Temacapulín, Acasico y Palmarejo no se inundan pues deben preservarse sus raíces, tradiciones, costumbres, difuntos, templos e historia. López Obrador da a conocer que los asesores técnicos que apoyan a los pueblos han solicitado medidas de mayor seguridad en la presa y anuncia que se atenderá la petición. Para reafirmar el compromiso, asevera: “Si se requiere presupuesto, yo puedo garantizarlo”. Aplausos y vítores.

Enseguida, el Presidente da un paso adelante en la propuesta y habla de un Programa Integral para el Bienestar de los Pueblos de la región que implicará la atención de caminos, el mejoramiento de viviendas y la creación de obras y programas de desarrollo. Lo principal, dice, será la corresponsabilidad entre el Gobierno y el pueblo y anuncia que se entregará el presupuesto directamente a las comunidades para la realización de las obras y programas. De esta forma, dice, a partir del conflicto inicial se construirá algo ejemplar y se demostrará que es posible alcanzar acuerdos a través del diálogo…habla de la oportunidad de unirse y reconciliarse. De cómo pasó del “ni perdón ni olvido” de sus tiempos en la oposición a su convicción actual de: “olvido, no; perdón, sí”. Hace un llamado a la solidaridad y dice que la presa es necesaria para dotar de agua a la gente humilde de Guadalajara. Finalmente, anuncia que volverá a Temacapulín (con todo su Gabinete) para firmar el acuerdo que incorpora las demandas de las comunidades”.

Ante lo anterior, EAR se muestra confuso. Escribe el reportero: “Durante todo el evento, el gobernador Enrique Alfaro aparece, ensimismado en su cubrebocas, fustigado, ofuscado, visiblemente molesto. A ratos, su rostro incluso adquiere tonalidades rojizas. Se quita el collar de flores de cempasúchil que le colocaron a su llegada. No aplaude ninguno de los discursos. Mira hacia arriba en señal clara de desesperación, como esperando que el evento se acabe cuanto antes. Se sabe repudiado. Los oradores de las comunidades no hacen mención de él, salvo para recriminarle. En un gesto de cortesía política, López Obrador finaliza su mensaje con un llamado a respetar al gobernador: “nada de odios. Ustedes son gente buena…Quiero pedirles de manera especial que tengamos mucho respeto, tal como se lo merece el gobernador Enrique Alfaro”, y añadió que el objetivo fundamental de la buena política es el “amor al prójimo”.

Son las 5 de la tarde del domingo 10 de octubre. En Temacapulín saben que no sólo han ganado una batalla. Han dado un ejemplo de lucha y dignidad. Y sí, aunque parezca increíble, al menos esta vez, parece que no ganaron los de arriba. Ha triunfado el pueblo. Y este festeja y canta.

Por su parte, Enrique Alfaro, lamentó que ante la presencia del Presidente no se haya concluido todo lo relativo a El Zapotillo: “Lo que se acordó “no es la ruta correcta”, dijo: “lamento mucho que los grupos de MORENA pretendan hacer de esto un tema político electoral”, en referencia a los desaires que recibió.

Y sobre el vertedero que exigieron los del Comité de Temaca, se expresó pesimista y reprobó lo del túnel o canal, invocando que él (EAR) es ingeniero civil, y sabe sobre la materia. Pero reitera que “aguantará” lo que sea con tal de lograr resolver el grave problema del agua para la Perla Tapatía. Finalmente, sobre la defensa que AMLO hizo de él, expresó tonante que “no ocupa que lo defiendan”.

Del tema del agua, la presa El Zapotillo, y la pesadilla que padecieron los tres poblados a que nos referimos, el lector podrá sacar sus conclusiones y razonar el modo de ser de AMLO y EAR, con motivo de sus dispares enfoques ante el pueblo estoico de la región de Cañadas, Yahualica y Mexticacàn, en Los Altos de Jalisco.