EL PORTAZO A CALDERON: ¿A QUIEN BENEFICIA?

PEDRO VARGAS AVALOS

El miércoles 14 de este mes de octubre, en sesión acalorada y muy expectante, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TRIFE o TEPJF) negó en apretada votación de 4 a 3, de los siete magistrados que integran dicho Tribunal, el registro de la organización denominada “Libertad y Responsabilidad Democrática Asociación Civil”, mejor conocida como México Libre, la cual es dirigida por el matrimonio Calderón-Zavala, es decir, el expresidente Felipe del Sagrado Corazón de Jesús Calderón Hinojosa y su cónyuge, la ex primera dama, Margarita Ester Zavala Gómez del Campo. Aunque se habla de negación al registro de ese organismo como partido político, en realidad lo que sucedió fue la ratificación que el TRIFE dio a la resolución del Instituto Nacional Electoral (INE), el cual en septiembre había resuelto no reconocer como instituto político a la susodicha asociación de México Libre.

Previamente a la sesión, se discutió por los magistrados del TRIFE, si su par Reyes Rodríguez Mondragón, debía abstenerse de participar en este caso, pues fue muy señalado por sus relaciones y cercanía con el matrimonio Calderón-Zavala, cuya fuerza que abanderan ha sido bautizada como “felimargarismo”. El sentido común así lo indicaba y la ley lo previene, pues dicho magistrado fue cercano colaborador del matrimonio aludido cuando la pareja ocupó Los Pinos. 

Sus concolegas, en un acto de solidaridad votaron que si podía participar y éste señor, sin escrúpulo alguno pues él por su propia iniciativa debió haberse excusado, se reincorporó a la sesión. Y vaya que se debatió como formidable defensor de la idea de que se diera el registro a México Libre, minimizando las violaciones que había cometido durante el procedimiento para lograr tal objetivo, y que habían sido las bases del porqué el INE no había aceptado que fuese partido político.

Los magistrados que se sumaron al señor Reyes Rodríguez Mondragón, fueron la abogada Janine Madeleine Otálora Malassis y su compañero Indalfer Infante Gonzáles (sic). Esta tríada propiamente fue la que apoyó a la abogada Otálora durante el tiempo que ejerció como Presidenta del multicitado tribunal electoral.

Pero un movimiento de los demás magistrados, en la práctica provocó la dimisión de la señora Presidenta, quien había sido muy criticada por varias decisiones que había tomado en asuntos espinosos, como el caso Puebla, donde su voto decidió no anular los comicios para gobernador. Ahora quien preside el TRIFE desde enero del año pasado, es el magistrado Felipe Alfredo Fuentes Barrera, quien había votado a favor de la anulación de aquellas elecciones poblanas. El postulante del asunto de México Libre, fue el jurista José Luis Vargas Valdez, quien propuso que se ratificara la resolución del INE que negó su registro a México Libre. Paradójicamente, los dirigentes de México Libre expresaron públicamente que el proyecto del magistrado Vargas Valdez, les era favorable, pues señalaba los criterios inconstitucionales del INE, pero que "El propio magistrado ponente hace uso de una nueva apreciación basada en premisas erróneas y falsas” para ignorar sus agravios y negarles el registro, ratificando la resolución del INE.

Así las cosas, sobrevino la votación y el resultado como ya lo dijimos, fue de 4 votos a favor de lo resuelto por el INE y 3 en contra. El portazo a Felipe Calderón y cónyuge estaba consumado: no tendrían partido político para continuar en su tarea obcecada: impugnar a la Cuatro T y especialmente objetar al primer mandatario de la nación. En consecuencia, Margarita Zavala y Felipe Calderón Hinojosa, los líderes de la asociación, no la podrán utilizar para participar políticamente en los comicios de junio del año venidero, en los cuales se renovará toda la Cámara de Diputados Federal, muchas legislaturas estatales, cientos de ayuntamientos y se disputarán 15 gubernaturas: toda una macro elección.

La señora Zavala, frustrada aspirante independiente para ser candidato presidencial en 2018, declaró que el fallo del TRIFE es injusto, inconstitucional e incongruente.

Insistió que proseguirá en la tarea de construir un partido político y que representaba la única verdadera oposición al actual gobierno federal. (Milenio, 15-0ct-2020).

En cuanto a la reacción del expresidente del país, (quien ejerció el mando durante el aciago sexenio 2006-2012, y era la figura protagónica de México Libre) fue de exaltación, afirmando que se había consumado una arbitrariedad y que avanzaba el autoritarismo (El Universal, 15-10- 2020).

Creemos que lo que se impuso fue el estado de derecho, no el absurdo o el atropello.

Las reglas para forjar un partido político son muy claras y el haber violentado el modo de recaudar recursos, se evidenció y, sin ir más lejos, únicamente se aplicó la ley. Los perdidosos, más que Calderón y Zavala, fueron los ciudadanos que con sinceridad los apoyaron, pues se vieron frustrados en su objetivo, todo por el mal manejo de la organización.

Con el portazo a Calderón, no es MORENA ni el gobierno quien gana, mucho menos el alicaído priísmo o el fantasmagórico PRD, sino el partido Acción Nacional, del cual se había desgajado la casi totalidad de seguidores del “felimargarismo” y ahora será la institución blanquiazul la que, gustosa, podrá recibir a los que se aventuraron con México Libre, con lo cual se fortalecerá y llegará con más opciones a los comicios de 2021, lo cual quiérase que no, será benéfico para la democracia mexicana.

La Deuda Externa…Droga Eterna.

El que vive de prestado, siempre vive angustiado. Por ello es preferible vivir con austeridad, pero con decoro. Este Principio es válido tanto para personas como familias, organismos o naciones.

Por Pedro Vargas Avalos

En días pasados el destacado estudioso de cuestiones económicas, Enrque Galván Ochoa, en una colaboración informó que nuestro país debe la friolera de 11 billones de pesos, suma cuantificada a partir del sexenio de Ernesto Zedillo y culminando en el período del decepcionante Enrique Peña Nieto.

Este economista al que nos referimos (Enrique Galván) en su columna “Dinero” que le publica el diario capitalino La Jornada, escribió que Zedillo dejó una deuda de un billón de pesos y luego, Viente Fox y Felipe Calderón quintuplicaron esa cifra, por lo que en 12 años, México terminó debiendo 5 billones de pesos.

Pero el asunto no quedó en esos números, sino que durante la administración del heraldo del grupo Atlacomulco, y se conjetura que también de TELEVISA, Enrique Peña Nieto, la droga (como dice el pueblo) rebasó la espeluznante cantidad de once billones de nuestros devaluados, pero no obstante, queridos pesos.

En esas condiciones resulta que México debe erogar diariamente, por el servicio de la deuda, es decir por pago de intereses, ni más ni menos que alrededor de dos mil millones de pesos, lo cual enchina el cuerpo. Y eso, gracias a la irresponsable política neoliberal, puesta en práctica invariablemente, por los deplorables antecesores del actual presidente de la República.

Los que critican acerbamente al gobierno de la Cuatro T, le condenan por su negativa para pedir préstamos al exterior; con ello, tales impugnadores lo que hacen es atrincherarse en una actitud miope cuanto mezquina, pues no les interesa endeudar más a la nación sino que se obtengan recursos, de donde sea y a cualquier precio, para alegremente repartirlos, tal como lo hicieron con el tristemente FOBAPROA, enorme adeudo que finalmente, sin temerla ni deberla, estaremos pagando los mexicanos por varios lustros, para beneficio del puñado de gandallas que saquearon la República, con punible complicidad de los mandatarios de ese tiempo.

 Debido a esa deuda externa tan irresponsablemente contraída, resulta que el Presupuesto Federal de Egresos para el año venidero de 2021, tan solo en el vital ramo de la salud contempla la gran suma de poco más de 667 mil millones de pesos, una porción de las mayores de dicho presupuesto y desde luego más que justificada; sin embargo el abono de la deuda pública es de casi 724 mil millones de pesos, es decir, relega la salud de los mexicanos a segundo plano, todo gracias a esa infame conducta de los que, en las recientes tres décadas o poco más, desgobernaron nuestra Patria.

Como consta a todos a la asfixiante deuda casi eterna que padecemos, este 2020 se le sumó la terrible pandemia del coronavirus (COVID 19) la cual generó fuertes presiones nacionales y extranjeras para que López Obrador contrajera mayor deuda: el primer magistrado nacional se opuso rotundamente y adoptando férrea disciplina de austeridad, estricto programa recaudatorio y una tozuda e integral política anticorrupción, pudo encarar la situación y no endeudar más al país. Esto es evidente y aunque no nos simpaticen algunas maneras de gobernar de AMLO, merece que se le reconozca.

Los adversarios del actual régimen no admiten nada de lo anterior y, obcecados en su visceral antagonismo, le imputan que de todos modos la deuda ha crecido. Al respecto, ellos saben mejor que nadie, que la inflación conlleva devaluaciones, y que la indispensable refinanciación, provocan inevitables incrementos de las obligaciones heredadas del prianismo, por lo que en la realidad, la multicitada deuda externa irá aumentando, pero con incrementos naturales y no por adquisición irresponsable de recursos adicionales.

De los expresidentes culpables del desbordante endeudamiento de México, la responsabilidad se reparte mayoritariamente, entre Zedillo y Fox por lo del FOBAPROA, y entre Calderón con Peña Nieto por el irrefrenable endrogamiento que, a una tolerable deuda externa, la convirtieron en una pavorosa e impagable deuda eterna.

¿Qué nos queda ahora? Saber administrar la pobreza, evitar la tentación de vivir de préstamos, trabajar fructíferamente para cumplir nuestras obligaciones y en lo posible ahorrar; asimismo, fortalecer nuestra democracia y nunca de los nuncas, bajar la guardia en la lucha sin cuartel contra la corrupción y la impunidad.

LA SUCESION DE MORENA

Por Pedro Vargas Avalos

Los partidos políticos son esenciales para la vida democrática de los países de todo el mundo. En esos institutos se gestan los líderes sociales, los funcionarios públicos y las directrices gubernamentales. En consecuencia es sustancial en ellos la búsqueda del poder.

En nuestra patria han sido trascendentes dichos organismos, legalmente integrados por ciudadanos interesados en la política. Luego de la convulsionada fase revolucionaria, que va de 1910 a 1927 (al margen está la Cristíada), sobrevino la creación del Partido Nacional Revolucionario (PNR), que teniendo como autolíder moral al expresidente Plutarco Elías Calles, (mal llamado por sus paniaguados Líder Máximo de la Revolución) regenteó la vida pública de México desde su fundación, el 4 de marzo de 1929, hasta prácticamente el año 2000, habiendo cambiado su denominación en 1938 por el de Partido de la Revolución Mexicana (PRM) y luego en 1946 por su nombre actual: Partido Revolucionario Institucional (PRI).

Esos setenta años de partido casi único, en los cuales ese instituto tricolor enarboló sucesivamente el nacionalismo, el socialismo y finalmente el neoliberalismo, cansaron al pueblo y éste, tras varios esfuerzos por sacudirse el priato, por fin logró el año 2000 la ansiada “transición democrática”:

para la mayoría de los mexicanos esta etapa fue una decepción, constando de dos sexenios de panistas en el poder federal (Vicente Fox y Felipe Calderón), lo cual preparó en 2012, el regreso a la presidencia de la república del reconocido heredero del PNR y PRM, o sea el PRI. El resultado de ese retorno fue aciago para la nación, (el sentir popular denomina como prianismo el tramo que va de Salinas de Gortari a Peña Nieto, incluyendo a los blanquiazules de la alternancia) lo cual facilitó que por fin, se diera oportunidad de gobernar a una verdadera oposición, con ideología de izquierda moderada y nacionalista, encarnada en el Partido Movimiento (de) Renovación Nacional (MORENA), registrado como tal apenas en 2014.

El fundador y primer presidente de MORENA, fue el actual primer mandatario de la Nación, Andrés Manuel López Obrador, quien arrasó prácticamente en los comicios de 2018, obteniendo lapresidencia de la república y su partido político, la mayoría de las cámaras de diputados y desenadores del Congreso de la Unión, así como la mayoría de 17 legislaturas estatales, varias gubernaturas (descollando la de Ciudad de México) y muchos ayuntamientos.

Lo anterior nos da idea de la suma importancia que para la sociedad mexicana y el gobierno, significad el partido MORENA, y por lo tanto de su dirigencia nacional. Esta debió renovarse hace varios meses, pero ante las complicaciones que surgieron para llevar a cabo la elección correspondiente de dirigentes, la autoridad intervino electoral y dio la presidencia interina al diputado Alfonso Ramírez Cuéllar (20 de enero de 2020), a efecto de que condujera la renovación de la dirigencia nacional.

Pero tras varios problemas internos, de nueva cuenta la máxima autoridad electoral representada por el Tribunal Electoral Federal, determinó que la sucesión se haría por medio de dos encuestas: la primera para extraer un cierto número de aspirantes a la presidencia y secretaría general del partido, y la segunda para de entre los reconocidos como más destacados, determinar quien será presidente y quien secretario general, respetando el principio de equidad de género. El procedimiento fue condenado por el presidente interino del partido, pero a final de cuentas expresó que acataría el fallo.

La primera encuesta, en la cual participaron 100 aspirantes (47 para presidente y 53 para Secretario General) se desarrolló del 22 al 28 de septiembre, bajo la rectoría del INE, por tres empresas especializadas, las cuales entregaron sus resultados inmediatamente.

El pasado 30 se supo quiénes fueron los ganadores para participar en la segunda encuesta, que se levantará del 2 al 8 de octubre: La Comisión de Prerrogativas y Partidos Políticos de Instituto Nacional Electoral (INE) aprobó por unanimidad a Mario Delgado, Hilda Mirna Díaz Caballero, Adriana Menéndez, Porfirio Muñoz Ledo y Yeidckol Polevnsky. Para la secretaría general, se avaló del sector femenino que pasaran a la consulta: Carla Díaz, Silva García, Carmen Gómez Ortega, Paola Gutiérrez, Martha Hernández, Citlalli Hernández, Blanca Jiménez, Claudia Macías Leal y Carmen Valdez Salinas. Los aspirantes masculinos para competir por ese mismo cargo son Francisco Aureoles, Carlos Montes de Oca, Oscar Manuel Montes de Oca Rodríguez y Emilio Ulloa.

Por cierto, varios polemistas, como Gibrán Ramírez, Antonio Attolini y Alejandro Rojas Díaz Durán, de los perfiles más mediáticos de MORENA, y que aspiraban a los cargos mencionados, no pasaron los filtros, generando acervas críticas a las encuestas y hasta al partido: como que son malos jugadores y pésimos perdedores.

Según los enterados en cuestiones políticas, Mario Delgado, actual líder de los diputados morenistas en el Congreso de la Unión, es el más adelantado de los aspirantes y por tanto se considera como amplio favorito. Sin embargo, Porfirio Muñoz Ledo, tan viejo como acreditado y conocedor, tiene mucha oportunidad de alzarse triunfante. Yeidckol Polevnsky, la otra más fuerte pretendiente a la presidencia, no deja de tener opciones. Para la Secretaría General, la verdad que no hay favoritos y cualesquiera podría ser. 

Pero quien particularmente importa es el presidente, quien señalará ruta y método para consolidar a tan importante partido.

Para Jalisco es intensamente importante esta sucesión de los morenistas, pues en el Estado hace falta una firme, integral y penetrante acción para que realmente, este partido se posicione como una verdadera opción frente al grupo alfarista, el cual se ha escudado con el partido Movimiento Ciudadano, y que hoy por hoy, ante la ciudadanía jalisciense no las tienen todas consigo.

La suerte está echada y para el 11 de octubre se debe registrar a los triunfadores en el INE. De quienes resulten victoriosos, dependerá si MORENA reafirma en las urnas el venidero 2021, lo que logró hace dos años, así como si podrá dar los apoyos necesarios para que el Presidente pueda avanzar en su proyecto alternativo de nación, denominado ahora como Cuarta Transformación.

No es pues descabellado enunciar, que de la sucesión de MORENA, depende en mucho el futuro inmediato de la nación.