VIDEGARAY ACUSADO, PEÑA NIETO EN CAPILLA.

Pedro Vargas Avalos

Por Pedro Vargas Avalos.

Se veía venir y parece que al fin ha llegado el momento esperado en la lucha anticorrupción y contra la impunidad. Las declaraciones de Emilio Lozoya que involucraron a Luis Videgaray Caso, el poderosísimo colaborador del expresidente Enrique Peña Nieto, crecieron con la declaración de  Emilio Zebadúa  González  y se confirman con lo que los abogados de Rosario Robles han manifestado. Consecuencia de ello es que también Enrique Peña Nieto pareciera estar a punto de ser imputado.

Ya Zebadúa había dicho que  Rosario Robles Berlanga  no informó «plenamente» al ex presidente Enrique Peña Nieto «de los alcances y riesgos» de contratar universidades para realizar servicios en la SEDESOL y SEDATU, esquema que fue utilizado para desviar millones del erario”, operación conocida como la “Estafa Maestra”. Por su parte, el abogado de Robles Berlanga, Sergio Arturo Ramírez comentó a varios medios de prensa el martes 24 de noviembre, que el exsecretario de hacienda peñanietista (Videgaray) virtualmente ordenó que se consignaran cuantiosos recursos públicos para respaldar al menos cuatro campañas electorales del Partido Revolucionario Institucional (PRI): la  presidencial de Enrique Peña Nieto (2012) donde también coadyuvó Odebrecht; luego la elección federal  de 2015, cuando se procuró ganar  la mayoría de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión; enseguida la campaña, derrochadora por cierto, de Alfredo del Mazo Maza en el Estado de México (2017), y por último, la del candidato priísta que para vergüenza de los tricolores realmente no era priísta, José Antonio Meade, en 2018.

Por la noche del día mencionado, la misma Rosario Robles, publicó en su cuenta de twitter  “que ha decidido acogerse a la figura de testigo colaborador que le fue ofrecido por la Fiscalía General de la República (FGR) en el caso de la “Estafa Maestra”. Asegura la exsecretaria, “Por el momento es lo único que puedo informar. Se han hecho declaraciones que no han sido acordadas conmigo. He instruido a mis abogados atenerse al procedimiento judicial. Lo que sí debo decir es que hablaré con la verdad”. Aquí surge la pregunta: ¿Entonces lo que había dicho por más de un año, negando su participación y conocimiento de ese enorme menoscabo de las finanzas  públicas, que fue? No queda otra opción que puras falsedades, con el fin de solapar a los que participaron en esa repudiable maniobra delictiva.

Según versiones,  la hija de Robles Berlanga (Mariana Moguel Robles) y el defensor de la exfuncionaria, la convencieron para buscar ser considerada como “testigo protegido”, pues con las acusaciones que se le han hecho y la de organización delictuosa que está por realizarse,  de plano se pasaría el resto de su existencia en la cárcel. A eso se agrega que sus compañeros de gabinete y el mismo Peña Nieto, no la han ayudado de ninguna forma, por lo que no subsiste compromiso alguno para solaparlos,  de allí que “se siente desilusionada de que la tratan de involucrar para zafar  a un sinnúmero de personas” de hechos de los que ella no es responsable. El miércoles 25 presentaron el escrito correspondiente en la FGR.

El ahora “profesor” en una Universidad estadounidense (Instituto Tecnológico de Massachusetts), Luis Videgaray, ripostó inmediatamente y expresó que “La corrupción no se combate con mentiras y fabricando pruebas”, porque según él, lo dicho por el jurista defensor de Robles Berlanga,  es  totalmente falso, y que si bien comprende la consternación de Robles Berlanga, “La desesperación no puede ser justificación para mentir e incriminar a inocentes. Ese no debe ser el camino para conseguir su libertad», escribió en Twitter. O sea, que el por muchos motivos mentiroso colaborador de Peña Nieto,  se autocalifica como un honrado, patriota y muy respetuoso servidor público. Bien reza un adagio que “alabanza en labio propio es vituperio”. 

Las baterías de la Fiscalía General de la República (FGR) están apuntadas  hacia el también ex canciller peñanietista. Pero  habiendo sido tan estrecho colaborador del exPresidente Peña Nieto, es de sentido común pensar que asuntos tan delicados eran conocidos por el jefe de todos, o sea el exmandatario, y que por lo tanto éste tiene evidente responsabilidad. La Unidad de Inteligencia Financiera tiene puestos sus esfuerzos para fincarle responsabilidades al excanciller peñanietista, lo cual no es poca cosa, sabiendo como se las gasta Santiago Nieto, quien sumará al expediente ya integrado por él cuando fue Fiscal Electoral, lo que a partir de lo testimoniado por Lozoya y ahora por Zebadúa, quienes lo señalan directamente como responsable de las malversaciones, resulte. Por lo tanto, Videgaray, el cuasi vicepresidente del sexenio pasado, está en el despeñadero.

La sabiduría popular sostiene que “Cuando veas las barbas de tu vecino rasurar, pon las tuyas a remojar”. Consiguientemente, estando virtualmente acusado Luis Videgaray  Caso,  queda en capilla Enrique Peña Nieto. Y conste que tal situación es únicamente por lo que concierne a la Estafa Maestra, porque en los demás casos que incluyen desde Odebrecht hasta el socavamiento deliberado de PEMEX, pasando por sucesos macabros como Ayotzinapa, no cabe la menor duda de que el predecesor de AMLO (Peña Nieto), está  sumergido en ese lodazal de los pies a la cabeza. En cualesquier caso, por más que aleguen inocencia, a los dos personajes abanderados de la corrupción el sexenio pasado, les es aplicable la frase que expresó Rosario Robles: “Habrá quienes nieguen los hechos, pero las pruebas hablarán.” Y ojalá que así sea, para bien de la República.

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