expresion@elgrullo.com.mx
Buscar:
DOS CASOS DE JUSTICIA EXTREMA: PASTA DE CONCHOS Y ZAPOTILLO.

Por Pedro Vargas Avalos.

La nación se sacudió por el desastre minero de Pasta de Conchos, en el norteño estado de Coahuila, acontecido como a las 2:30 del lejano 19 de febrero de 2006, debido, según se dijo en ese tiempo, a una explosión provocada por el acumulamiento de gases, estallido que  colapsó varios túneles en el yacimiento  carbonífero denominado Pasta de Conchos,  municipio de San Juan de Sabinas, mismo que es conocido como Nueva Rosita, en la Entidad federativa mencionada, hoy por hoy gobernada por el priista Manolo Jiménez Salinas, el cual por cierto fue abucheado cuando, en el evento efectuado el aludido reciente día14,  hizo uso de la palabra para dar la bienvenida al presidente Andrés Manuel López Obrador y a la mandataria electa Claudia Sheinbaum Pardo, quienes presidieron dicha ceremonia.  

Si lo anterior se verificó en el mencionado estado del norte del país, aquí en el occidente, en nuestro hermoso estado de Jalisco, se registró la ceremonia de ofrecer disculpas a los habitantes de los tres pueblos que por 18 años vivieron amagados por su desaparición, desahucio de sus pobladores y despojo de sus propiedades, es decir, víctimas de la violación flagrante en una quincena de sus derechos humanos. Todo eso, gracias a la ceguera de los gobernantes, tanto de la república como del Estado.

En efecto, la desventura arrancó con Vicente Fox, el frívolo panista que desgobernó México de 2000 a 2006 y pretendió favorecer a León y alrededores, llevándose el agua del Río Verde, en el noreste jalisciense, a costa de inundar a los tres pueblos ya mencionados. El infortunio siguió con el simulador Felipe de Jesús Calderón, quien no solo arribó al poder tras una elección amañada, sino que enturbió su periodo con hechos reprobables, como incumplir con el compromiso de construir la vía corta Guadalajara-Puerto Vallarta, edificar una gasolinera de la cual solo dejó una afrentosa barda; gastar en una costosísima estela de luz, dizque para conmemorar el bicentenario de la independencia y centenario de la revolución, la cual inició con un presupuesto de 398 millones de pesos, y plazo para la conclusión de la obra el 21 de agosto de 2010, pero que incrementó su costo total a más de 1,000 millones de pesos, y se  inauguró con un retraso  15 meses. No hemos señalado lo peor, que fue la guerra sangrienta contra el narcotráfico y el nombramiento como secretario de Seguridad en su gabinete de Genaro García Luna, criminal personaje quien -con lógica connivencia de su jefe- dañó a la nación protegiendo el desarrollo de los carteles dedicados a esa maldad. Ya sabemos que esa arbitrariedad relativa al Zapotillo y sus consecuencias prosiguió con el bribón Enrique Peña Nieto. Todo lo anterior con la complicidad, de los políticos que gobernaron a Jalisco durante los 18 años de la pesadilla que padecieron los pueblos alteños que mencionamos.

En el ceremonial efectuado en San Juan de Sabinas, tras la rechifla al ejecutivo estatal, habló la joven secretaria de gobernación Luis Ma. Alcalde, quien hizo la narrativa cronológica del calvario de las familias que resistieron la desaparición de sus familiares en ese fatídico accidente. Causa admiración enterarse de todas las vicisitudes que pasaron, cuyo común denominador fueron las mentiras y desdenes que funcionarios de anteriores administraciones les propinaron, en 2006 y 2007; luego cuando en 2011 les dijeron que no había posibilidades de rescatar los cuerpos, porque se arriesgaban vidas, invertía mucho dinero y se ocupaba mucho tiempo. Ya con López Obrador en la presidencia, este decidió realizar indemnizaciones a las familias, rescatar los cadáveres, darles habitaciones, arreglar edificios públicos y erigir un memorial a los extintos. Por ellos se realizó este Plan de Justicia, con la divisa de “a los mineros se les rescata” y con la asistencia de los dos mandatarios nacionales, el saliente y la entrante. A cada paso se oía el agradecimiento de los asistentes, por medio de los coros clamorosos de los asistentes, (¡Es un honor estar con Obrador!) y con las sentidas palabras de tres viudas -Aída G. Farías, Claudia Escobar Pacheco y Elvira Martínez Espinoza) que con voz emotiva hablaron por todos los deudos, coronados por la voz profunda de doña Ma. Trinidad Cantú, madre de uno de los mineros fallecidos: ella con voz quebrada, quien dirigiéndose al presidente, le recordó que en 2012 lo entrevistó en Torreón y le pidió ayuda para el rescate de los fallecidos en la mina; le mostró una foto de ese momento, y luego le pidió a la flamante próxima presidenta de la república, una clínica para atención de los mineros de la zona: esta conmovida, cuando enseguida tomó el micrófono, les aseguró sentir su dolor y ofreció cumplir esa solicitud “porque los mexicanos somos generosos, y compartimos no solo el pan y la sal, sino también los sufrimientos”.

El evento se cerró con el mensaje de Amlo, quien les hizo saber que escogió el lugar, “para una gira por el país” acompañado por la primera presidenta de la patria en toda su historia, a la cual enalteció por su capacidad, preparación y valores humanos. El mandatario enfatizó que, ahora en México manda el pueblo y por lo tanto, todas las diferencias que existan, la democracia será la fórmula para resolverlas. Reiteró que lo que se alcanzó, fue con perseverancia del pueblo, apoyo de organismos defensores de derechos humanos y coadyuvancia de las iglesias, cerrando con sonoro, “yo ya me voy”, pero recuerden que “amor con amor se paga”.

En Temacapulín, al mismo tiempo de lo acaecido en San Juan Sabinas, se ofreció expresiva disculpa pública por parte del Estado mexicano a los pueblos alteños agraviados por «El Zapotillo». La voz cantante la tuvieron el Secretario de Gobierno del Estado, Lic. Enrique Ibarra Pedroza; el sub secretario de derechos humanos, Población y Migración de la Secretaría de Gobernación, Lic. Félix Arturo Medina Padilla, así como de la abogada Gloria Gómez Godoy, a quien desde el 10 de noviembre de 2021, cuando el Presidente y su Gabinete, sentaron las bases entre los pueblos y el gobierno federal para el desarrollo e implementación del “Plan de Justicia para la reparación integral de los daños, ocasionados por el mega proyecto El Zapotillo en Temacapulín, Acasico y Palmarejo”, se le designó para que lo implemente y cristalice.

Los puntos más resaltantes de ese programa son: Restauración y protección del Río Verde, declarándolo Área Natural Protegida y cancelando concesiones de extracción de piedra cercanos al río, dándoles permisos a los lugareños en el ramo de pesca y turismo, atendiendo sus necesidades acuíferas. En cuanto a Palmarejo, realizar el retorno de la comunidad desplazada de manera forzosa, debiendo reconstruir todos sus servicios e infraestructura.

Por lo que atañe a Temacapulín, se le dará atención psicológica para sanar los impactos psicosociales, incluyendo medicamentos y ambulancia. Se otorgue la denominación a Temacapulín de Pueblo Mágico y se ejecuten obras comunitarias como Casa de la Cultura con biblioteca; mercado, restauración del panteón Viejo y de los  empedrados tradicionales, fachadas y banquetas; de la Basílica, hacer una  Ciclovía hasta la glorieta del héroe indígena Tenamaxtli y una casa del Adulto Mayor, así como la Unidad Deportiva, el auditorio Comunitario y en general carreteras, caminos, senderos pasos de servidumbre, carretera de Terrazas a Temacapulín, pasos y camposanto a la vez un  puente en arrollo Colorado, vías terrestres entre Temacapulín, Palmarejo, Cofradía y Zapotillo; un entronque hacia Yahualica y conectividad (internet) en Temacapulín, Acasico y Palmarejo.

Mucho de esos puntos se han cumplido, por lo que el primero de ellas, se llevó a cabo ahora. Con tal motivo, habló el Lic. Ibarra, representando al gobernador Enrique Alfaro, quien, en su discurso, subrayó la importancia de este acto para la verdad, la justicia y la memoria, y expresó una disculpa pública a las comunidades afectadas. Sin embargo, fue desairado por muchos asistentes, quienes ya una vez fueron amonestados por el Presidente Amlo, cuando silbaban al ejecutivo estatal. Ahora le tocó a su enviado.

El discurso culminante -aunque también hablo Gloria Gómez Godoy, quien es bien vista por los vecinos- fue el del Subsecretario Medina Padilla, quien manifestó: “ la labor que encargó el presidente de México se ha cumplido y… la aspiración y anhelo de los habitantes de estas tres comunidades también se ha materializado.” Luego agregó: “El día de hoy recordamos los años de incertidumbre que Temacapulín, Palmarejo y Acasico experimentaron desde 2005, cuando empezó a promoverse el proyecto de la presa El Zapotillo, mismo que suponía la inundación de las poblaciones hoy presentes.” Fueron años de pavor, debido a que las autoridades no protegieron a las comunidades que estaban bajo su cuidado, la presa El Zapotillo, amenazaba con borrar siglos de historia, cultura y vida comunitaria. Sin embargo, en medio de la adversidad, la fuerza y la resistencia de las comunidades se mantuvieron firmes.”

Los atributos conculcados los enumeró el subsecretario: “el derecho a la vivienda, digna y adecuada; el derecho de participación en la formulación de planes o proyectos de infraestructura, violó derecho a la propiedad, el derecho a la manifestación, el derecho a la información, también violó el derecho a tener recursos judiciales efectivos, el derecho a la paz social, violó el derecho al agua y el  derecho a la libertad de asociación.” Eso provocó hubiese “historias de mujeres que, sin mostrar temor ni duda, en 2011 hicieron plantones en el lugar donde estaba proyectada la presa o que desafiaron a funcionarios estatales, federales que quisieron imponer una voluntad arbitraria sobre esta tierra.” No cabe duda, la impugnación a la presa El Zapotillo por parte de la gente de Temacapulín, Palmarejo y Acasico expuso “el profundo afecto que tienen sobre el lugar que los vio nacer, así como su capacidad y fortaleza para defenderlo.”

Los valores de estos lugares y su región son de ponderarse: “pueblos que conservan vestigios invaluables para la historia del país. En Temacapulín, está la Basílica de Nuestra Señora de los Remedios. En Palmarejo, el Instituto Nacional de Antropología e Historia ha realizado hallazgos que dan cuenta de la presencia de asentamientos prehispánicos. En Acasico, tenemos la portada del Santuario de Flamacordis, el portal de la Delegación Municipal y el pórtico de acceso al cementerio.

Además, son espacios ricos en recursos naturales. Hay turistas que visitan las aguas termales que abundan en la zona, además de que contemplan la variedad de plantas y árboles entre las que destacan: los sabinos, los sauces, los mezquites, los fresnos, los pitayos, los órganos, las biznagas y la yuca.

También es preciso mencionar a la fauna que habita esta tierra. En la cuenca del Río Verde, hay 53 tipos de mamíferos, 25 especies de anfibios y 69 de reptiles.

Todos estos elementos, que forman parte de la vida y el entorno de las personas de la región, son patrimonio de la nación y deben ser conservados como elementos que nos recuerdan la grandeza de un pasado y su continuidad hacia el futuro.”

En conclusión, estos dos actos, el de Coahuila y el de Jalisco, prueban que se han consumado dos hechos de justicia extrema, y nos recuerda un pensamiento del genial Mario Moreno, “Cantinflas”: Mi partido es la justicia social; mi bandera la igualdad y tengo como única meta la felicidad de todos.

LA DISOLUCIÓN DEL PRD

Por: Juan M. Negrete.

Juan M. Negrete

Entre las secuelas más notables derivadas de la jornada electoral recién celebrada, está la pérdida de registro del PRD. Busquemos explicarlo.

Para descubrir el cáncer que le dio al traste, habrá que revisar las variables presentes a la hora de su aparición. Tales precisiones nos obligan a dirigir la lupa a la vida misma de los partidos en nuestro país. Por fuerza tenemos que detener la mirada atenta en el PRI, que fue el monolito estatal, el partido de estado o la aplanadora, a lo largo de setenta años del siglo pasado, desde su nacimiento en 1929.

Hay, como debe serlo, una abundante literatura en torno a este asunto concreto. Mencionamos y recomendamos al lector, interesado en la formación y vida de este partido presente en nuestra vida nacional, el texto de un escritor mexicano fuera de serie: Luis Javier Garrido. Presentó su tesis doctoral en la Universidad de París I, el 23 de septiembre de 1980, bajo la tutela de Maurice Duverger. Se trata del conocido texto: El partido de la revolución institucionalizada (la formación del nuevo estado en México, 1928 – 1945). Se lo publicó la editorial Siglo XXI en 1982.

Este autor da cuenta de las peripecias del proceso vivido por nuestro pueblo para convertirnos en el México que fuimos a lo largo del siglo XX. Pero no le tocó vivir, para insertarla en ese texto, la gran crisis en la que el estado mexicano y su partido de estado se vieron envueltos en la década de los ochenta, al romper con la base económica y la dirección social que le había dado origen y de la que recibía toda su fuerza y apoyo colectivo. Era tan fuerte esta identificación colectiva, que se manejaba como muletilla frecuente la frase de: el pequeño priísta que todos llevamos dentro. Era algo parecido a la irónica calificación de marxistas guadalupanos, como para aludir a que lo guadalupano y lo priísta vendrían a ser sinónimos inequívocos de lo nuestro.

Pues bien, la identificación de lo priísta con lo mexicano se rompió desde dentro mismo de los vericuetos estatales y a la larga vino a dar al traste con todo lo que huela a PRI, aunque sus exequias definitivas van durando demasiado. Ahora empieza a ser más evidente su próxima inhumación. Pero dentro toda esta runfla de exequias prolongadas hay que insertar justo el nacimiento del PRD, que es el tema presente.

La contienda electoral del año 1988 fue muy pesada. Se dio una confrontación entre la contienda electoral la contienda electoral los dos bloques generados  por el cambio de marcha en los objetivos de manejo para la población desde la estructura del poder constituido, justo lo que sostenía el monolito estatal o PRI. Por un lado, estaban los tecnócratas, dispuestos a alinearse con la consigna neoliberal que dictó el imperio a sus colonias. Contra tal postura se levantaron los tradicionales priístas, que abrazaban la consigna del nacionalismo revolucionario, también calificado como cardenismo.

El bloque nacionalista priísta se conoció como Corriente Democrática. Su afán visible y público levantó la bandera de las elecciones internas. Lo que consiguieron fue ser expulsados de la maquinaria partidista, por lo que se lanzaron a la contienda con un candidato distinto al oficial o tapado. Al ser destapado se vio que era Carlos Salinas. El candidato de la CD fue el hijo del Tata Cárdenas: Cuauhtémoc Cárdenas, que se llevó de calle la votación. Pero la maquinaria o ‘el sistema’ como se decía entonces sentó en la silla presidencial a Salinas, por medio de un fraude escandaloso del que ya no se recuperó la maquinaria estatal. Esto ocurrió en julio de 1988.

A la candidatura de Cuauhtémoc, alzada por la CD del PRI, se le sumaron los demás partidos que pululaban por esos días, salvo el PAN. Todos se reclamaban de izquierda. La candidatura del hijo del Tata nació pues como frente opositor y aglutinó a los viejos conocidos, PARM, PPS, con los de más reciente aparición, PFCRN y PMS. Al bloque le pusieron el nombre de Frente Democrático Nacional (FDN), que vino a ser un abanico demasiado amplio.

Tras el traumático fraude y para no caer en la tentación de la violencia, que hubiera dado justificación a la represión sangrienta por parte del monolito estatal, se propuso convertir toda esta concurrencia partidista en una sola fuerza. Estuvieron de acuerdo en constituirse en un solo partido. Es el origen inicial del PRD, cuya asamblea fundatoria se celebró el día 5 de mayo de 1989, casi un año después de aquella memorable jornada electoral.

La clave que buscamos para entender la disolución actual del PRD ha de ser buscada justo en los actores que concurrieron a su fundación. Y concretamente habrá que fijar la lupa en la presencia y el actuar del que se conoció por esos días como PFCRN (partido del frente cardenista de reconstrucción nacional), que había cambiado su nombre original de PST. Sigamos esta pista.

 CIENCIA Y FE

GABRIEL MICHEL PADILLA

1.- Ángelo Sechi. (1818-1878) Un sacerdote jesuita nacido en Reggio, Italia. Fue quien primero catalogó las estrellas por su luminosidad y su color para desentrañar su temperatura y tamaño. Eso le valió ser considerado universalmente como el padre fundador de la Astrofísica. En 1978 al cumplirse el centenario de su muerte, la Asociación Astronómica Internacional honró su memoria con un congreso en Roma.

2.-Tehilard de Chardín  un eminente antropólogo, paleontólogo y astrónomo, sacerdote jesuita también, fue uno de los descubridores del Hombre de Pekín, y un eminente místico que ha influido en el pensamiento moderno, sus obras hablan de la visión espiritual muy conectado en el amor al pensamiento científico.

3.-George Laimetre, otro jesuita catedrático de la fracción francesa de la Universidad de Lovaina, Bélgica, estudioso preclaro de las fórmulas de Albert Einstein, que lo llevaron a la conclusión de la expansión del universo y a proponer la teoría de La Gran Explosión (Big Bang).

 Dicha aportación es una aportación protagónica a favor de la teoría de los orígenes del universo.

4.-Jorge Bergollio arzobispo de Buenos Aires y después Papa Francisco, sorprendió al mundo académico con su encíclica “Laudato sí”, sobre el cuidado de la casa común, la Madre Tierra. Su pensamiento inspirado profundamente en el pensamiento religioso, enriquecido por el pensamiento de las tribus ancestrales que ven al planeta con una visión profundamente mística, ha puesto sobre la mesa la ineludible tarea para el ser humano de detener el deterioro del planeta. En dicho documento el Papa jesuita aboga por una profunda revisión de “nuestros modelos de vida” de los modelos de producción, de los paradigmas de consumo y de las estructuras de poder que no respetan el medio ambiente, porque todo eso afecta profundamente la cultura y convivencia humana.

       Amigos cristianos y no cristianos, creer que la fe es un elemento obsoleto, y que la Ciencia es autosuficiente para darnos razón de nuestra misteriosa existencia, ya está pagando las consecuencias. La Ciencia se define a sí misma como “El estudio de la actividad de la materia”  Su misma definición la incapacita para explicarnos cosas metafísicas. La Ciencia no es un fin, es un medio que nos conduce a maravillarnos con sus nuevos microscopios y telescopios a mirar con asombro el micro y el macrocosmos. Los salmistas quedaron asombrados al mirar a simple vista el cielo lleno de astros y tuvieron inspiración para alabar al Creador. 

Ahora los telescopios nos permiten profundizar en la maravillosa obra del Creador. Por eso cantamos junto con Francisco de Asís, il poverelo, (el pobrecillo) su himno:    Laudato sí, il mío Sigñore per la mía sorela acqua, sole, luna e terra.

“Alabado sea mi Señor, por mi hermanita el agua, el hermano sol y hermana luna y nuestra hermana la tierra”