Festividades

Fiestas y Tradiciones

A cien años, cien tradiciones

El Ayuntamiento 2010 – 2012 ha convocado a escritores de la región con el propósito de conmemorar el centenario de nuestro municipio, con la edición de libros que hablen de nuestro querido Grullo. Agradezco la deferencia al Dr. Pedro Rubio Sánchez, cronista de la ciudad, quien personalmente me ha invitado a escribir, señalándome el tema: Fiestas y Tradiciones. Tengo entendido que de igual manera ha invitado a otras personas, siendo el próximo mes de diciembre la fecha límite para su entrega.
Mi participación la iré publicando por este medio conforme se vaya desarrollando, pidiéndote a ti, amable lector de expresión –– a quien dedico este trabajo ––, tengas a bien apoyar con tus comentarios y sugerencias con el propósito de agregar, corregir y mejorar.

Leonel Michel Velasco.

A manera de introducción

El Arraigo.

No cabe duda que El Grullo ha sido una población muy festiva, al grado de que muchos de sus moradores, oriundos de las poblaciones aledañas, se han visto cautivados y atraídos, jalados por ello; al igual que mucha de esa población flotante que en su caminar, de paso, ha echado sus raíces en esta tierra grulla, que ahora también les pertenece.
Así pues, la mayor parte de los abuelos y bisabuelos de este joven y feraz valle no nacieron aquí. Son gente arraigada, de espíritu festivo que promueve fiestas y sigue tradiciones. Familias de apellido, entre los más comunes: Robles, González y García, de Ejutla; los Zepeda, de San Martín Hidalgo; los Covarrubias, de Juchitlán; los Guerrero, de Tuxcacuesco; los Arriola, Uribe y Moreno, de Unión de Tula; los Negrete, de San Juan de Amula; los Michel, Gómez y Corona, de Autlán, y algunos otros llegados de otros estados como Colima, Michoacán, Tamaulipas y Tlaxcala. En fin, los Saray, los Figueroa, los Ramos, los Velasco, los Pérez, los Preciado, los Hernández, los Genel, los Ortiz, sólo por nombrar algunos entre los más prolíferos, y otros, más los que se me escapen, los considerados fundadores.
No cabe duda que fueron los cohetes −de trueno y luces−, los globos, su música y algarabía – muy propios del grullense- , los cánticos sacros o el agua zarca del colomo y su fértil tierra de verdes cañaverales, melones, tabaco, algodón, cártamo y maizales, entre otros. O su feria con los gallos y el tuxca que le dan su colorido. Fue su gente, la belleza de sus mujeres o los charros de aquí, esos que rematan bailando el jarabe tapatío. Su clima y ubicación, su entorno conjugado con el todo lo que ha llamado a esos espíritus festivos a poblar esta gallarda tierra, próxima a cumplir su primer centenario.
Es esta ciudad, con sabor a pueblo, de gente alegre y sencilla y que ha sabido destacar a nivel nacional e internacional siendo pionera en separación de desechos, medicina natural y cooperativismo; de igual manera ha sobresalido en música, deporte, religión y, destacándose en otro extremo, alguno que otro bragado con todo y su corrido además de su cinematografía.
Me aventuraré a describir, junto con los paisanos copartícipes, no menos de cien fiestas y tradiciones que en su gran mayoría aún se conservan y otras que no como el agua zarca del pipón, los danzantes de Manuel, el “pitahayero”, como la leche bronca y sus pajaretes.
NOTA: De las participaciones que se reciban, se reserva el derecho de su publicación; de publicarse, se dará el crédito o se conservará el anonimato en acuerdo con su autor.

Fiestas

Las dos principales fiestas grullenses de antaño van de la mano, como el agua y el aceite, sin mezclarse. El uno de enero inicia la fiesta religiosa que se prolonga hasta el 12; luego, al día siguiente, la fiesta pagana, que dura otros 12 días. Difiriendo de los arrepentidos, como quien dice, primero me doy golpes de pecho y luego jalo la reata – o pido perdón – y luego profanamente me doy permiso.

Continúan las cabañuelas (días de fiesta que se agregan para los muy picados) con el propósito de beneficiar alguna institución.

Fiesta Patronal dedicada a Santa María de Guadalupe.
Ésta, organizada de tal manera que incluye la participación de todo el municipio dividido en sectores, además de la representación de las parroquias Santa María de Guadalupe, el Sagrado Corazón y, recientemente, San José Obrero.
Las procesiones sectoriales en su peregrinar son observadas con todo respeto en las calles por las que pasan. Inician desde la parroquia o sector al que pertenecen para finalizar en la parroquia de Santa María de Guadalupe. Al frente va el carro alegórico anunciando el sector que representa, seguido por los ligeros y hábiles danzantes, muy bien ataviados y con su música de tambor y violín o chirimía. Luego, muy ordenadamente, con vela encendida en mano y algunos hasta uniformados, los peregrinos del sector van entonando cánticos y alabanzas, continúa la banda de música sonorizando el ambiente religioso festivo, sin faltar “La Guadalupana” y “Las Mañanitas”. Al final, a prudente distancia, el cohetero. Al término de la celebración, a escuchar la serenata con la Banda Municipal y degustar algunos tamales, enchiladas, churros u otra golosina, sin faltar las charlas informales en espera de que el reloj marque las 10:00 de la noche para la quema del castillo, que es donado año con año por algún feligrés en honor a Santa María de Guadalupe, en la fe de verse favorecido multiplicando sus ingresos.
Continuará… Leonel Michel Velasco

Fiesta Patronal dedicada a Santa María de Guadalupe

(Segunda parte)

De éste docenario se diferencian los días: 11 con unas especiales mañanitas, el 12 dedicado a los hijos ausentes y el cierre con el día 13 donde confluyen todos los sectores y comunidades del municipio, contándose con la presencia del Sr. Obispo de nuestra diócesis en misa concelebrada.

11 de Enero

Para éste día es tradición preparar unas mañanitas a la virgen dentro del Templo o en el atrio de la Parroquia de Santa María de Guadalupe, dependiendo de la naturaleza del grupo musical y sus necesidades o bien en la capilla del cerrito, estas mañanitas por tradición han sido muy selectas a satisfacción de los oídos más exigentes, generalmente los intérpretes han sido locales y ocasionalmente de lo mejor de nuestro estado. Dejemos que el continuador de esta tradición, Tarcisio Negrete Naranjo, nos relate este especial día.
“En los años sesentas, la Sra. María de Jesús Chavarín Uribe, conocida como “La Chuy”, dueña de unos restaurantes famosos en la ciudad de México en donde pasaban la primer prueba los artistas que querían triunfar en la ciudad de México, estaba pues bien relacionada en el medio artístico y solía venir a visitar a sus familiares que habían emigrado a El Grullo, venidos del municipio de El Limón, como: Tía Ruperta, tío Pancho, entre otros. Dicha señora invitaba a artistas de fama nacional para darle realce a la feria de El Grullo, pero primero le llevaba mañanitas a la Virgen de Guadalupe, ya fuera en su parroquia o en la capilla del cerrito.
A los niños de aquella época debió quedársenos grabado escuchar esas mañanitas con intérpretes de excepcional calidad, al grado de que a mediados de los noventa y parte del 2000 iniciamos o recogimos esa idea de continuar rindiéndole pleitesía a Nuestra Patrona Santa María de Guadalupe, como de costumbre el 11 de enero, un día antes del termino de la función. Nos dimos a la tarea de organizar a los sectores de la parroquia, contando con el fervor de todos y el soporte del Párroco en turno más los sacerdotes ayudantes. De igual manera contamos con el apoyo económico y logístico de la Caja Popular Sta. Ma. de Guadalupe, y entre otras voluntariosas personas que se sumaron llevamos adelante las mañanitas que durante catorce años de manera interrumpida pudimos realizar.
La idea del actual párroco es que de manera espontánea se lleve a cabo dicha fiesta ya que últimamente se había venido perdiendo la devoción en éste acto y se venía realizando únicamente como un evento aunque muy especial, pero se estaba perdiendo en fervor guadalupano que nos caracteriza a los que vivimos en ésta hermosa ciudad.
Quisiéramos que se retomara o se platicara con nuestro Párroco para que nos guíe y poder continuar con la mayor solemnidad posible esa enraizada festividad, las tradicionales mañanitas, que hace un año ya no se celebraron.
¡Gracias Chicho!

12 de Enero

Se inicia con la tradicional peregrinación para dar la bienvenida a los hijos ausentes, partiendo de la Parroquia del Sagrado Corazón. La procesión está integrada por danzas, pancartas de bienvenida, carros alegóricos, la Banda Municipal, entre otros. Termina en la Parroquia de nuestra patrona Santa María de Guadalupe donde se ofrece una misa. Posteriormente son invitados gratuitamente a una comida-baile donde se presenta y corona a la “Reina de los Hijos Ausentes”. De igual manera son invitados al toro de once que se realiza en su honor y que, como siempre, empieza a la una de la tarde.
Cabe señalar que el grupo grullense ha organizado esta tradición desde hace siete años coordinado con autoridades, empresarios locales y con las asociaciones de grullenses radicados en diferentes ciudades de la Unión Americana, efectuándose años con año mutuas visitas, participando en reñidos encuentros deportivos con las diferentes agrupaciones. Aquí en El Grullo estos encuentros los llevan a cabo el día once de enero. Una de las características que se repite años con año, ha sido realizar una obra o donación en beneficio de la sociedad, con aportaciones del grupo grullense y los hijos ausentes.

La Farola

Este mismo día, ya entrada la noche, merodea la tradicional farola, la más antigua y sofisticada forma de hacer publicidad en el pueblo (Herencia española. La primer corrida de toros de que se tiene noticia ocurrió en 1609, en Chacabuco y Alsina, y se ponía un farol que servía para anunciar las corridas de toros); nuestra farola es un cubo forrado en sus cuatro lados de manta donde se pintan algunos dibujos alusivos y letreros anunciando la corrida de toros del día siguiente, se sostiene o sujeta a un palo o asta que sirve para transportarla y en el centro del cubo lleva una vela encendida parecida a la dona de los globos, alumbrando los cuatro lados de anuncios charro-taurinos. Con la farola se hace un paseo, acompañada por la banda de música municipal, gente del pueblo que en grupo brincan y bailan al son de la culebra, la raspa y alguna otra que esté de moda. Hombres a caballo, llevándola por las principales calles del pueblo, hoy ciudad, hasta llegar al jardín donde la música sube al kiosco para seguir la fiesta y danzar las últimas alrededor del mismos, con las cansadas notas de la tradicional Banda Municipal.
Por muchos años fue tradicionalmente conducida por Pablo Covarrubias, mejor conocido como Pablo Bocas, hombre de ancha boca, bajo de estatura y corpulento, quien hacía alarde de fuerzas, equilibrio y maestría, aventando y cachando incansablemente con una sola mano la farola, a la vez que bailaba y luego la giraba y la aventaba, esbozando unas enormes y contagiosas sonrisotas que abarcaban el ancho de la calle.
Muy conveniente sería que la farola, centenaria tradición, evolucionara de su forma del cubo, a una que semeje los multiformes diseños de un globo de papel de china, dándonos con ello una mayor atracción e identidad. De igual manera, para lograr mayor vistosidad, se podrían incorporar costumbres de otras poblaciones, donde los hombre de acaballo que acompañan a la farola llevan paseando un manso y enorme toro y en el recorrido pitan un cuerno, como anteriormente se llamaba al ganado.

13 de Enero

Inicio de la feria. A temprana hora con un desfile de la reina de la feria del años pasado y las candidatas a reinas de feria en carros bellamente decorados, acompañados de los charros, música de banda y mariachi, algunas distinguidas personalidades, visitantes de ciudades hermanas y sin faltar los pipones jalados por ponis repartiendo ponche a todos, para luego trasladarse al toro de once. Por la noche se lleva acabo la inauguración oficial de la feria así como la elección de la reina de la feria.
Este mismo día por la tarde es la culminación de la función en honor de Santa María de Guadalupe, patrona de El Grullo. Se registra desde muy temprano una gran actividad de los vecinos de todos los sectores y comunidades del municipio, en la preparación o arreglo de los carros alegóricos, consiguiendo los atuendos, peinados, maquillajes y ultimando un sinnúmero de detalles. Para ello cada sector ya tiene elegidos a los actores acordes a la alegoría que van a representar, logrando un gran parecido a las representaciones pictóricas, esculturales y hasta fílmicas existentes. También tienen listos sus peregrinos, danzantes, músicos previamente convocados así como contratados los juegos pirotécnicos y la serenata.
Este día es esperado con especial interés por todo el pueblo y están presentes la mayor parte de sus hijos ausentes y un sinfín de visitantes de las poblaciones vecinas. Ya aproximada la hora, por las calles donde pasará la procesión, algunas familias sacan sillas plantándose en la cuneta de la calle del frente de su casa, dejando libre la banqueta con el propósito de que fluyan por detrás los transeúntes y que nadie les quite visibilidad para no perderse detalles de el largo desfile de carros alegóricos y danzantes.
Son las esquinas y el centro de la ciudad las de mayor afluencia y aún más a la llegada de la procesión, ya que muchos de los observadores se incorporan detrás del último carro alegórico para ingresar al templo, dar vueltas en el jardín, disfrutar algún antojito, reencontrarse y saludar conocidos en lo que inicia la serenata, y para cerrar con broche de oro y dar apertura a la feria, el olor a pólvora, entre cohetes de luces y trueno, la esperada quema del castillo, provocando sensaciones de peligro y placer en los espectadores. Los más temerosos lo observan a considerable distancia mientras que otros, no menos temerosos, indagan a su alrededor si el castillo trae o no buscapiés. Una vez desprendida la corona junto con algunas estruendosas y vistosas bombas chinas, anunciando el cierre de las fiestas patronales, el tumulto se disgrega lentamente en sentido contrario a las calles que confluyen al centro.

13 de Enero Feria El Grullo

(Tercera parte)

El 13 de enero arranca oficialmente la Feria al tiempo que cierran las fiestas patronales en honor a la Virgen Santa María de Guadalupe, que iniciaron el primero de enero.
Ya para el inicio de las fiestas paganas, con anticipación se deja sentir el olor del tuxca, teporochas, tequila o mezcal anunciando la proximidad de la fiesta brava, con el desbordamiento de emociones similares a la espuma de una helada cerveza. Así es en nuestro pueblo una pagana tradición, con olor alcohol, esencia de fiesta.
En los preparativos de la feria el Ayuntamiento en turno convoca a la ciudadanía para conformar un comité de feria, donde funcionarios y ciudadanos determinan la duración de la misma. Esta puede ser de 12 á 15 o más, ya que a la fecha no existe normatividad para ello. Asimismo, los espacios destinados para las diferentes actividades se planifican y se acuerdan con los empresarios, conforme a los eventos a realizar. Este comité a últimas fechas ha tenido como objetivo principal el dar una imagen publicitaria a la feria y ofrecer de manera gratuita, los eventos culturales que diariamente se llevan a cabo en la explanada del Jardín Ramón Corona y en la Alameda Hidalgo.

Muere una tradición.

Para la elección de la reina de la feria cada año se conformaban los gremios de pollos y choferes, quienes con tiempo se organizaban eligiendo a sus candidatas y desarrollando eventos y acciones −como la venta de fotografías− que servían de publicidad y para recabar dinero ya que cada peso representaba un voto. De esta manera ganaba la candidata del gremio que lograba reunir una mayor cantidad de votos o pesos. El primer día de feria se efectuaba el cómputo donde los agremiados, amigos, familiares y alguno que otro pretendiente de las candidatas estaban muy atentos y activos a la contabilidad de los votos, pujando para que su candidata no se quedara atrás. Este era un verdadero día de fiesta: música, dianas, porras hasta quedar desgargantados y en donde chicos y grandes participaban con desbordada pasión. Al finalizar la hora del cómputo las pasiones se relajaban, ya no entraban más votos, los contadores de los mismos aún tardaban hasta una hora contando y recontando sobre todo cuando la diferencia era mínima. Ya para anunciarse el resultado de las votaciones, la pausa del suspenso, el silencio, el parar de los paseantes en círculos encontrados del jardín, la serenata y demás música, todo caminante, danzante o marchante hacían un alto para enterarse quién reinaría la feria. Dado el resultado, el gremio ganador y simpatizantes se desbordaban sin freno disfrutando el triunfo. Ya tenían a la reina de la feria. Los perdedores, su princesa. Luego se anunciaba invitando a los presentes al baile de coronación y se entregaba lo recabado para beneficio de alguna institución educativa o de servicio social no lucrativa, según el caso.

A un año de consolidarse una nueva tradición
Hace cuatro años −desde el 2007−, esta manera de elegir a la reina de feria ya no se lleva a cabo. En su lugar se ha venido realizando un elegante certamen donde se califican varios aspectos muy parecido al que se realiza para la elección de la Señorita Jalisco, calificando la belleza integral, seguridad, elegancia, personalidad, salud física, conciencia social y pose. Para ello participan una docena de bellas doncellas de entre 17 y 24 años. En el certamen los jueces han sido la Señorita Fiestas de Octubre GDL acompañada de alguna otra belleza de nuestro estado y personas acreditadas y obviamente calificadas de la Secretaría de Turismo. Cabe señalar que esta manera de elegir a la reina de la feria ha sido muy bien aceptado por la población ya que todos somos de alguna manera testigos partícipes del desenvolvimiento de las chicas en el estrado y de las diferentes pruebas por las que pasan para poder ostentar el título de reina de la feria; este evento es preparado con mucha anticipación ya que a las participantes se les capacita desde cómo caminar, modulado de voz y varios aspectos más. De continuar con esta modalidad, para la próxima feria 2011, se consolidará como una tradición por sus ya cinco años de llevarla a cabo de esta forma.

Dos épocas de la Feria

Esta feria ha sido única desde tiempos del empresario Sergio Corona Blake, al presentarse lo mejor de nuestro folklore nacional ya sea en el palenque de gallos o en la plaza de toros El Relicario, artistas como: Conchita Cintrón, la primer rejoneadora que se presentó en esta plaza con sus elegantes y amaestrados caballos. Un espectáculo sin precedente, ya que “a la mujer estábamos acostumbrados a verla detrás del metate”, nos comenta Luis Aréchiga González. También los triunfadores Chucho Solórzano, Luis Castro “El Soldado” y Alfonso Ramírez “Calesero”.
El rejoneador Gastón Santos y el cantautor Antonio Aguilar hicieron tradición al presentarse año con año por más de cinco consecutivos, al grado que en el pueblo se rumoraba que ya la plaza era de ellos o que al menos eran accionistas. Lo cierto es que ambos llenaban la plaza y ambos presentaban hermosos caballos. Las presentaciones de El Piporro, El Chicote, Eloy Cavazos, entre otros, con los redobles y toques de corneta de la prestigiada Banda Municipal de El Grullo, que en ocasiones o con un cartel de lujo se acompañaban junto con la Banda de la Marina Nacional.
Merece una mención especial el Coronel Estanislao García Espinosa, fundador y director de la Banda de la Marina Nacional, quien año con año hacia lucir aún más nuestra feria con la presentación de la banda y coros de Marina Nacional, dándole a nuestra feria un realce de un nivel no visto en poblaciones o ciudades aún de mayor envergadura que la nuestra. Y para los bailes la Orquesta de Marina y para llevar serenatas el Cuarteto de Marina.
En el palenque de gallos fue común la presentación de los cantautores Rafael de España, Vicente Fernández, Juan Gabriel, Sasha Montenegro, los Dorados de Villa, entre otros.

Inicia una nueva época.

En el año 1998, la plaza de toros El Relicario, pasa a la Organización Guerrero, conservando su nombre y reconstruyéndose en su totalidad, y de igual manera, conservando el mismo estilo arquitectónico y continuando con la misma línea presentándose lo mejor de lo mejor. He invitado a un gran amigo Pedro López Chávez, gran aficionado a la fiesta brava, quien ha llevado un registro a partir de la nueva administración de la Plaza de Toros El Relicario, para que sea él, quien nos relate las mejores figuras que han pisado esta plaza.

Después de algunos años de ausencia, la Fiesta Brava volvió a brillar en 1999.
La Organización Guerrero ha traído figuras como: Pablo Hermoso de Mendoza, quien se presentó aquí por primera vez en la región. Igualmente se han presentado figuras nacionales como Eulalio López “Zotoluco”, Jorge Gutiérrez, Jorge Hdez. Gárate, Rafael Ortega, Ignacio Garibay, Rodrigo Santos y “El Zapata”. La mejor faena la ha ejecutado el español David Gil. El mayor número de actuaciones es para Alfredo Gutiérrez y “El Conde” con cinco y cuatro respectivamente. El único indulto fue para el toro “Marino” de Fernando de la Mora, lidiado por Oscar Sanromán. Se ha otorgado una alternativa siendo esta la de Oscar Rodríguez, mientras que el único diestro presentado en ambas épocas tanto con el Lic. Sergio Corona y el Señor Enrique Guerrero, ha sido Eloy Cavazos.
Complementaron la lista de toreros en un total de dieciocho corridas: Fermín Spínola, Alfredo Lomelí, Alejandro Silveti, José Luis Angelino, Alejandro Amaya, Guillermo Martínez, José Arturo Díaz, Isaac Chacón, Javier Gutiérrez y Fernando Ochoa.
Han actuado en “El Relicario” también los rejoneadores Enrique Fraga y Gerardo Trueba así como el español Celso Ortega, el portugués Pedro Luceiro y el estadounidense Dennis Barba.

Gracias Pedro López, por tu contribución.

Cabe destacar que para esta segunda época, la herencia por el buen gusto de la música que nos legara Estanislao García Espinosa, ha continuado dando frutos ya que gracias a la gestión y al empuje de varias personas, entre ellas Rosario Díaz Rosas, y a la presencia de varios grullenses en las filas de la Banda de la Marina Nacional, hemos tenido el privilegio de contar por más de cuatro ocasiones con esta excelsa banda sinfónica. Además, para la feria del 2008 se contó con la presencia de la Orquesta Sinfónica y Coro de la Secretaría de la Defensa Nacional, y para la feria del 2009 con la Banda de la misma Secretaría.

El Toro de Once.

Antesala a las corridas formales
El gusto de estar en el “toro de once”, que puntualmente inicia a la una de la tarde, es el disfrute de una gama de tradiciones como dogmas indispensables para el desborde de la alegría. Día tras día este “toro de once” es representado por alguna institución, empresa, persona o agrupación diferente. A esta representación se le denomina “El Barco”, y algunos de estos representantes son los comerciantes, las cooperativas, los cañeros, maestros, el presidente municipal de alguna población vecina, hijos ausentes, carniceros, la presidencia municipal, etc. En fin, podríamos decir que este convite se inicia a las once pues en lo que se reúnen y entonan todos los representantes del denominado barco, son esperados con música, pulque, mezcal y cervezas, sin faltar los pipones con sus ponches. Ya cerca de la una zarpan de su lugar de origen en un desfile por las calles que llevan hacia la plaza de toros. La algarabía, gritos, dianas y vivas van subiendo conforme se acercan al lugar, haciendo una entrada triunfal a la plaza ondeando la bandera de su representación junto con la música, la alegría y los “colados”, quienes aprovechan este mar de confusión para entrar gratis junto con los representantes del Barco.
Una vez instalados, al igual que la banda de música, salen al redondel entre una docena o veintena de charros. Los hombres de a caballo, colocándose en semicírculo esperan la salida del jinete con el propósito de cuidarlo y hacer gala de la equitación mexicana con sus certeros piales a las patas traseras del toro para detenerlo y quitar el pretal de donde atrevidos jinetes se aferran para evitar ser derribados del lomo del toro, demostrando así sus cualidades de vaqueros, y que de aguantar más de tres reparos se hacen ganadores de dianas y la ovación del público.
Entre los largos intermedios a la presentación de las montas del jaripeo, el ambiente festivo continúa. Los charros bailotean sus caballos al compás de las notas musicales de la banda, las personas que acuden a los tendidos entre copita y cañita, igualmente algunos bailotean o danzan en grupo al ritmo de la música, otros tantos observan el espectáculo, entablan pláticas y se dicen salud algunos otros, atentos ,como buscando de entre la multitud algún amigo o amiga de quien han recibido o desean mandar alguna cerveza o copita, para decirse salud a la distancia.
Entre toda la algarabía se entremezclan las notas de la banda o algún mariachi contratado por alguno de los asistentes o bien las persistentes notas de la chirimía y los cánticos y “guacos” de más de una docena de espontáneos desentonados. Al término, todos los asistentes son invitados al recibimiento, a seguir la fiesta, a comer y bailar.
En esencia esta tradición se ha conservado igual por muchos años, con algunos cambios que para muchos resultan muy significativos, aduciendo que ahora ya no pueden platicar ya que el ensordecedor volumen de la música no lo permite y que la mayor parte de las veces sale el toro y muchos ni cuenta se dan.
Propuesta de mejora publicada en Enero del 2004 por este medio (Periódico Expresión) de Marcos Velasco Coronado:
“¿Por qué no el Comité de Feria le hace como los Consejos de las Cooperativas?, independientemente de quién gobierne, que año con año o trienio tras trienio, salga una cuarta parte de los que conforman el Comité de Feria e ingresen nuevos para que queden algunos con experiencia, contratando a un Director de Feria con la responsabilidad de ejecutar las disposiciones del Comité, con el lema “preservar tradiciones, pugnando por mejorarlas año con año”.

Continuará…

Fiestas y Tradiciones

A cien años, cien tradiciones (Cuarta parte)

En las primeras tres partes describimos las dos principales fiestas de nuestra población, ambas con una rica serie de tradiciones, de las cuales algunas han dejado de serlo o variado su forma, además de las que se nos escapan.

La Tradición del Trueno

De los 365 días del año, de fiesta y tradición, lo más común son los truenos de cohetes utilizados para anunciar la fiesta en el lugar, así como el insistente “ven, ven, ven” del campaneo de los templos. 10 días a partir del segundo domingo de octubre, incluidos eventos culturales, en Nuestra Señora del Rosario de Talpa (Talpita) y en Santa Cecilia nueve días. Después las parroquias: Santa María de Guadalupe todo diciembre y parte de enero, para continuar en febrero en el Sagrado Corazón 10 días, y San José Obrero novenario, o el docenario en la capilla de Santa María de Guadalupe. También anunciando el paso de las procesiones de la Virgen de Talpa, la Virgen de Ixtlahuacán del Río, que se trasladan de templo a templo o a algunos hogares en los que previamente se han establecido y levantado pequeños altares y donde el común denominador es la tradición del trueno que paradójicamente representa más guerra que fiesta: “al sonoro rugir del cañón”. Desde hace cien y doscientos años (con centenario y bicentenario) el trueno perdura en gran parte de nuestra cultura nacional.

Fiestas Decembrinas

Al ser las tradiciones y fiestas religiosas las más abundantes en nuestra población, se nace, crece y desarrolla con ellas. Si hablamos de la esperada navidad, con sus cánticos y posadas, el arreglo de calles y sus faroles, los nacimientos y arbolitos en todos los hogares, los regalos del niño Dios, etc., debemos decir que es un día en que se duerme poco, tras la cena de nochebuena, la misa de gallo en compañía de la familia que por esta fecha resulta más numerosa por la llegada de los ausentes, un día en el que hasta las calles madrugan, niños despertando a los adultos que no pasaron la vigilia con el trajinar de sus regalos en casa y de a grupos en baquetas y calles, compartiendo con gran estruendo vocal, (“sí, con perifoneo y más”), sus alegrías y regalos.

Fiesta y Revolución

Dentro de las fiestas decembrinas, a diecinueve días de finalizar el año, el doce de diciembre, día de la Virgen de Guadalupe, tenemos una fiesta y revolución. Ya entrada la noche del once de diciembre, la gente encima del cerro, peregrina como auténticos revolucionarios; entre truenos y lumbradas, donde el pensamiento tiene una regresión mágica primitiva, con armónicas, guitarras, sarapes y sombreros; por ahí observamos algunas manos presionando con angustia y devoción licores regionales. En fin, una noche perfecta alrededor de una amena plática donde reina el contento y la amistad bajo el abrazador calorcillo de una fogata, desprendiéndose de las ardientes brasas olores de elotes, carne, café, atole, o solo humo, además del de cigarrillos prendidos al rojo cenizo de la brasa.
Ya entrada el alba, aún entre penumbras, se escucha el tropel de murmullos que de diferentes puntos suben en dirección norte, al cerro de la capillita. Ya vienen las mañanitas, rezos y vivas guadalupanos, con mariachi, banda o estudiantina; no muy lejos, conforme se va aclarando y calentándose la alborada, vemos brotar por doquier a graciosos chiquitines vestidos de Juan Dieguitos que con un corazón lleno de contento van devotamente a darle las mañanitas a la Virgen Guadalupana.
Conforme avanza el día el caminar se vuelve más denso, al cobijo de la sombra que da la tarde. Inician las danzas y los danzantes que pronto son rodeados por una impenetrable muralla humana, bailarines fervorosos que no parecen cansarse, al ritmo del flautín y al compás del tambor en batalla, continúan y continúan sin disminuir el frenesí de su danzar.
Este peregrinar de subir y bajar a la capilla se prolonga hasta ya entrada la noche; al término, la mayor parte de los feligreses hacen una pausa en el centro, concentrándose en el jardín, frente a la parroquia de Santa María, para de ahí tomar camino a casa, a pernoctar lo vivido.

Año Nuevo.

Todo gira alrededor de las doce. A la espera de las doce campanadas que a las doce de la noche despiden a los doce meses y se da la bienvenida al nuevo año se desarrollan una serie abundante de rituales, además del tradicional abrazo de las doce: el comer una uva por cada campanada pidiendo doce deseos, doce apóstoles, uno por cada uva, brindar con vino espumoso que representa felicidad, el vestirse con ropa interior de color rojo para atraer la buena energía del año entrante o el vestir interior de amarillo para tener dinero; quemar pólvora en cohetes y otros tipos de truenos, descargar al aire sus armas de fuego como si mataran el año viejo en el que no les fue muy bien, al grado que hay quien no sale a la intemperie por temor a que una bala perdida les pegue en la cabeza; velas doradas encendidas para recibir el año y garantizar abundancia, armonía y paz en el hogar; darse un baño y vestir ropa nueva de color blanco, fragancias especiales.
En fin, vale la pena intentar todo si de tener un mejor año se trata. Hay quienes esperan el año nuevo en algún bar, restaurante o baile, con o sin familia. En fin (ca’ quien) hasta en el pelar de un pepino se ve con quién tratas, mínimo sabrás si diestro, ambidiestro o zurdo es.

Mayo: mes de María madre.

Mes de las flores. Cuando niños y niñas vestidos de blanco ofrecen flores a la madre de todos. También, mayo es el mes en el que todos celebramos a mamá (el famoso 10 de mayo) y las flores son el regalo más frecuente de los hijos para agasajar a quien les dio la vida, además de las tradicionales serenatas, siendo este un día que no se duerme, ya que los jóvenes y adolescentes se organizan en grupo y así llevan las mañanitas a sus mamás. Muchos inician entonados y terminan vomitados, por eso es preferible ser de los primeros en llevar las mañanitas, o justo es… (cántenle p’a que no se oiga)
…Continuará

Baile del Estudiante Grullense

(Quinta parte)

Al hablar de fiestas y tradiciones necesariamente tendremos que hacer referencia a la Sociedad de Estudiantes Grullenses (SEG). De esta organización surgió el tradicional Baile del Estudiante, que llegó a ser considerado como el mejor del año y se realizó por más de doce años consecutivos. También organizó la Semana del Estudiante, el primer concurso de globos, la primera biblioteca y el primer periódico local. Y, para todo el que podía o quería seguir estudiando, sobre todo en Guadalajara, por tradición el punto de apoyo era la SEG. Razón por la que por este medio se invita a todos los exsegistas a que aporten sus testimonios, anécdotas y vivencias con el propósito de rescatar esta historia llena de fiesta y tradición.
Cuando era estudiante de secundaria en el Instituto Forja me enteré de la existencia de esta sociedad, de la que recibimos apoyo para equipar el laboratorio de química respondiendo a la petición que hicimos los dirigentes de la Sociedad de Alumnos, de la que era presidente Rosa Ramos Beas y quien esto escribe el secretario. Cabe destacar que este grupo de adolescentes, de la inquieta generación 70–72, fuimos quienes con propio esfuerzo construimos la cancha central de basquetbol. Tengo muy vivo el recuerdo cuando en una ocasión, durante el recreo, cuestioné a la Hermana López por qué no hacían una cancha para jugar en el recreo, ya que salíamos al recreo a sentarnos nuevamente en los pasillos. A lo que me contestó “porque no la hacen ustedes”. Le respondí “¿a poco cree que no podemos?”. Recuerdo cuando diseñé con un palo dibujando en la tierra los postes arqueados, con una “L” paralela al arco como cimiento para darle firmeza al sostener los tableros, previa investigación en la biblioteca de la misma secundaria. Le entregué la altura que debería tener considerando las medidas del tablero y que éste quedara en el centro, al delgado y alto albañil de apellido Robles, quien, con su amplia experiencia, no tuvo ningún reparo y para pronto nos pusimos manos a la obra. Para esto contamos con la aprobación y asesoría del maestro en historia Manuel Moreno Castañeda, quien posteriormente se casó con Rosa Ramos Beas, y con quienes tengo el honor del compadrazgo con su segundo hijo.
En esa misma época de mi educación secundaria, hurgando entre papeles, me encontré con un boletín tamaño mitad oficio que conservaba mi hermano Mariano, de sus años de estudiante de Contador Privado en la ciudad de Durango. Con ello se me prendió el foco e invité al compañero Javier Sánchez para hacer algo similar. Se expuso la idea en una junta con el alumnado de la secundaria y al ser aceptada se discutió el nombre que debería llevar y, después de varias propuestas, nació el primer boletín de la secundaria “Ecos Estudiantiles” en febrero del 72. Puedo decir que esta fue mi primera experiencia periodística. Traigo esto a colación porque posteriormente, en el año 1976, surgió “El Globo”, órgano informativo de la SEG, y que puede considerarse como el primer periódico de El Grullo.
Al terminar la secundaria, quienes contaban con la posibilidad de seguir estudiando tenían que emigrar para hacerlo. La mayoría a la capital del estado, a la Universidad de Guadalajara, algunos pocos a escuelas técnicas o la Universidad Autónoma de Guadalajara. Así estaba constituida la SEG, por amigos y paisanos, sin importar las posturas o imposiciones ideológicas “universitarias” recrudecidas por esos tiempos.
Al migrar a la ciudad de Guadalajara para continuar los estudios rentamos una casa cuatro hermanos y dos primos. Además, a una cuadra, por la misma calle, vivían nueve primos, todos hermanos, más los tíos. Por esto y visitar frecuentemente cuatro casas en diferentes puntos de la ciudad donde se asistían un promedio de diez a dieciséis paisanos, todos estudiantes, y en su mayoría integrantes de la SEG, el proceso de anomia social por el que necesariamente pasa todo migrante, fue casi imperceptible gracias al apoyo e identificación con el grupo de paisanos.
Circunstancias como la propia influyeron o determinaron la integración del estudiantado grullense que, organizados a iniciativa de los fundadores de la SEG, José Negrete Naranjo, Gregorio Ramos Beas, Ignacio Gómez Zepeda, Rogelio Contreras Manzano, José Manuel Figueroa Rosales, Pedro Rodríguez Palafox, entre otros, y unidos bajo el lema “Franqueza, Unión y Trabajo”, se dieron a la tarea de organizar lo que fue el tradicional baile del estudiante. El primero fue en enero de 1970, amenizado por la Orquesta de los Hermanos Contreras. Dado el éxito se organizó otro baile en mayo del mismo año y con la misma Orquesta. Los posteriores se continuaron organizando para el mes de mayo: en 1971 el Conjunto Canto Novo; en 1972 Juan Torres y su órgano melódico; en 1973 la Orquesta de Arturo Javier González, en enero 1974 se organizo el baile de coronación de la feria a solicitud del Ayuntamiento con la Orquesta de Los Aragón y 1974 la Orquesta de Enrique Reyes y el Conjunto Albatros.
El Baile del Estudiante se hacía con el propósito de recabar fondos para apoyar a instituciones educativas y a los paisanos estudiantes recién llegados a continuar sus estudios, al grado que tenían becas para los de escasos recursos.
Mi integración a este grupo fue cuando presidía la SEG el ahora ingeniero Guillermo Robles Díaz, a quien le pediré que nos relate sus logros, anécdotas y problemas durante su gestión. Posteriormente continúo “El Pescado”, quien por motivos personales renunció a la presidencia, y cuya gestión continuó el vicepresidente Antonio Guerra Horta. Dicha renuncia se dio a un mes de realizarse el baile del estudiante, por lo que tuvimos que recurrir a mi tío, quien vivía a una cuadra de mi casa, el Sr. Salvador Arriola Naranjo (exdirector de la Banda Municipal de El Grullo, y fundador de la Orquesta Continental), para que nos recomendara una buena orquesta, ya que para esas fechas las de renombre como la de Arturo Xavier González o la de Enrique Reyes ya tenían contratos.
El nos recomendó a Martín Gordo, de quien nos dijo era el violinista número uno del estado. Para pronto lo contactamos e hicimos el contrato con él y en ese momento llamó al sindicato de música y formó su orquesta. Para la publicidad, mantas, perifoneo, radio, y como Martín no era conocido, bautizamos a la recién formada orquesta como “La Internacional Orquesta de Martín Gordon’s”. Contratamos a Octavio Ramos Gutiérrez, para la decoración. La pista de baile fue de unos colgantes globos muy bien realizados y las mesas con rosas naturales y bombillas con su veladora.
Un ambiente romántico que Martín Gordo supo aprovechar y dejar satisfechos a los asistentes, ya que entre los intermedios de la orquesta él, junto con un bajo y una guitarra y entre penumbras, pasó entre las mesas, y las únicas luces eran las de las bombillas de las mesas. Este baile resultó muy exitoso y quedó en la mente de muchos por buen tiempo.
Terminado el periodo de Antonio Guerra, continué como presidente de la SEG. La elección de los nuevos dirigentes se realizó después de comernos un lechón con el propósito de: a) darles la despedida a los que dejaban de ser estudiantes y se integraban a la sociedad como profesionistas, b) hacer la elección de la nueva directiva y, c) darles la bienvenida a nuevos integrantes. Esto se llevó a cabo en las instalaciones del Club de Leones de El Grullo.
Para mi fue una gran sorpresa haber sido electo en votación secreta, con solo un voto en contra. Se procedió con la elección del secretario, y resultó electo Tarcisio Negrete Naranjo y como tesorero José Luis Zepeda Covarrubias. El Vicepresidente fue José Álvarez Cerda. En la siguiente reunión la nueva directiva presentó un ambicioso plan de trabajo. Para iniciar, al lema de ese entonces se le agregó “Por la Superación Cultural de Nuestro Pueblo”. En forma voluntaria se eligieron las actividades a realizar del mismo plan, con la consigna de que si no cumplían con su responsabilidad o acumulaban dos inasistencias consecutivas e injustificadas serían destituidos del cargo y de la SEG.
Así surgieron el periódico “El Globo”, órgano informativo de la SEG, con la dirección de Manuel Negrete Naranjo, quien propuso el nombre y solo participó en la primera edición, ya que obtuvo una beca y se fue para Alemania. Juan M. Avalos A., quien fuera el coordinador, pasó a ser el Director y su servidor, coordinador. Y a partir del tercer número me quedé en la dirección hasta el año 1984. Así surgió también la “Semana Cultural del Estudiante”, en la que se realizaron exitosos encuentros y torneos deportivos de futbol, cuyo responsable fue el Zurdo Herrera. Del basquetbol fue responsable José García Salvatierra, y del ajedrez su servidor. De la presentación de exitosas obras de teatro el responsable fue Tarcisio Negrete Narnjo. El programa cultural de radio fue coordinado por José Álvarez Cerda. Exposiciones de pintura, escultura y fotografía, y eventos de relevancia como el grupo acrobático del Departamento de Tránsito del Estado tuvieron como responsable a Alberto Espinoza Peña.
La semana cerró con broche de oro con la coronación de la reina en el ya tradicional baile del estudiante. Por esa misma época se obtuvieron otros grandes logros como el club de ajedrez, la primera Biblioteca Pública Municipal, donada por la SEG, y se llevó a cabo el primer concurso de globos, que pasó a ser una tradición, y ahora los mismos ayuntamientos son quienes lo convocan año con año.

Primer Concurso de Globos

Fines de mayo del 76, parecía que caminaba cabizbajo por las empedradas y olorosas recién llovidas calles de El Grullo. El gozo era interno, solo reflexionaba, sobre la profesión que estaba cursando (Psicología Social) y, me preguntaba: ¿que es lo que motiva a la masa grullense? Despegué la mirada de las piedras lanzándola al azul infinito buscando una respuesta, al tiempo que inhalaba el olor a tierra y la fresca humedad de una despejada tarde, estaba tan absorto en mis pensamientos que teniendo la respuesta al frente no la miraba.
De pronto, el alboroto de unos chiquillos que corrían siguiendo un globo que ya rato miraba me dieron la respuesta: un concurso de globos. Por ese tiempo el grupo musical Los Fujiyama, quienes ya tenían algún tiempo sin presentarse, se había reorganizado y querían hacer su reaparición con algunos nuevos elementos y nos pidieron que les apoyáramos. Razón por la que la premiación del concurso de globos se llevó acabo en el Club de Leones con el marco musical de los Fujiyama, en lo que le llamamos “Primer Festival de Globos”.
Anécdota: A unas seis horas de iniciarse el primer concurso de globos, alguien se acercó a los que estábamos afinando detalles en el kiosco municipal, donde se llevaría a cabo dicho concurso, y nos preguntó: “¿ya sacaron permiso en la presidencia?” Para este tiempo de lluvias, fines de junio, a escaso mes y medio, ya habíamos realizado varios eventos como la semana cultural y el baile del estudiante sin permiso alguno. Por eso la pregunta en lo personal me extrañó. Pero platicando estuvimos de acuerdo en ir a la presidencia. Para ello invité al ex segista Guillermo Robles.
Nos presentamos con el C. Presidente Municipal, Gildardo Ceballos Nava y le dije: “Chato, venimos para avisarte que hoy a las cinco de la tarde vamos hacer un concurso de globos”, a lo que respondió: “¿vienen a avisarme o a pedirme permiso?” , , y le dije: “no pues nomás a avisarte porque ya tenemos todo arreglado”, y nos dijo enfáticamente: “¡pues no lo voy a permitir¡ ¿que no ven que pueden causar una quemazón?” Se acababa de instalar un Restaurant Bar con techo de hoja de palma, (donde hoy es Plaza las Grullas). “Pero si aquí todo mundo suelta globos”, dijimos, “Pues ya dije y no lo voy a permitir. No tenemos personal como para apagar incendios”.
Abandonamos la presidencia un poco preocupados. Ya a eso de las cuatro de la tarde, al frente y a lo largo de la presidencia se encontraba formada la policía rural en posición de descanso con tremendos rifles al pecho y piernas separadas. Nosotros desde el kiosco los mirábamos de reojo preocupados y nerviosos. Eran las cuatro treinta y no había ninguna alma en el jardín. Faltando cinco minutos para las cinco, de pronto pareció que la población se vacío. Por todas las calles que confluyen al jardín, de todos los barrios y comunidades de El Grullo, empezaron a llegar una gran cantidad de personas, incluso más que en las fiestas de enero. Tropeles de niños, adolescentes, jóvenes y al frente, como si fuera el abanderado, el que cargaba el globo para el concurso. De inmediato se les asignó a cada grupo el lugar donde soltarían su globo y a un integrante de la SEG que sería el testigo presencial para dar fe y calificar de acuerdo a convocatoria.
En eso llego un numeroso grupo denominado “Taco Loco”, por cierto muy bien organizados ya que todos traían colgado con un mecate al cuello un cartoncillo donde especificaban su comisión: “rescate”, “inflar o soltar globo”, “hisopo”, “dona”, “petróleo”, etc. Todos en montón y hechos bola me preguntaron: “¿Dónde vamos a soltar el globo?” Del kiosco no era posible ya que su globo era enorme, uno jamás visto, de 180 pliegos. Se requería de una mayor altura y además no teníamos escalera.
Miré para todos lados buscando algún lugar y aún se encontraba formada la policía rural frente a la presidencia y les dije: “¡en la presidencia¡” para pronto corrieron los chiquillos y algunos hasta les pasaron por debajo de las piernas a los policías. Lo curioso del caso es que al rato la misma policía, que supuestamente impediría el concurso de globos, estaban ayudando con sus sombreros atejanados tomado a dos manos con rápidos movimientos hacia delante y atrás empujando el aire desde abajo frente a la boquilla del enorme globo.
Fue tal el éxito del concurso que al seguir la trayectoria de los globos, por calles, ventanas, puertas y sobre todo en las esquinas, se observaban personas con la mirada en el cielo, siguiendo la trayectoria de los globos y mirando pasar presurosos y llenos de emoción a los rescatistas, algunos en bicicleta y otros a pie.

La convocatoria:
Dicho concurso de globos de papel de china se realizó bajo las siguientes:

BASES
1.- Diseño, acompañado de una justificación. (Sin límite de pliego) de 0 a 20 pts.
2.- Accesorios. (Canastilla, paracaídas, confeti, serpentinas, mensajes…) de 0 a 30 pts.
3.- Elevación. (Rapidez y duración sin quemarse) de 0 a 20 pts.
4.- Rescate del mismo. (A todo globo se le pondrá en la boquilla un distintivo para comprobar a los jueces su rescate, independientemente si éste se quemó o no) de 0 a 30 pts.
La premiación, se llevará a cabo en el Club de Leones, en el ”Festival Globero” donde el grupo musical “Fujiyama” hará su presentación de su segunda época.

Primera Biblioteca Pública Municipal.

Este fue un objetivo añejo de la SEG que por algunas circunstancias no podía realizarse. Este fue uno de los más firmes propósitos que fijé en mi mente, para ello teníamos que sacar las mayores utilidades posibles de la única actividad lucrativa para recabar fondos que realizábamos: el tradicional baile del estudiante. Fue entonces que pensamos en traer a la Orquesta de la Marina Nacional, a sabiendas de que ésta solo nos costaría pagar los viáticos, transporte, comida y alojamiento.
Sin más ni más, ilusamente, Tarcisio Negrete y su servidor nos trasladamos a la ciudad de México, en donde un paisano y primo Tobias Corona Michel nos movió. Logramos ser recibidos y atendidos en la Secretaría de Marina, y se nos informó de la imposibilidad de que la orquesta estuviera en nuestro baile, ya que para esas fechas la banda de marina tenía un compromiso en Veracruz. Cabe destacar que posteriormente nos hicieron llegar por escrito la respuesta a nuestra visita y petición.
Como ya estábamos en México se nos ocurrió visitar a los paisanos músicos hermanos Mojica, quienes tenían rango militar y a quienes les platicamos nuestro propósito. Ellos nos sugirieron contratar a la orquesta de Ángel Chino Flores, que, dicho sea de paso, fue una excelente orquesta, misma que contaba con músicos de primera línea y sorprendió a los asistentes dedicando una composición de su autoría titulada “Danzón El Grullo” ganándose una gran ovación, (alterno el grupo Filosofía y su música ardiente).
Los Mojica apoyaron con el transporte. Los instalamos en el Hotel Palmeras, deshabilitado en ese tiempo por remoción mismo, y que de igual manera nos fue prestado. Además los hermanos Espinoza Peña por medio de un tío consiguieron una exclusiva de un brandy llamado Fontenac y quien llevaba de otro vino tenía que pagar corcho. En resumidas cuentas fue un evento de calidad y sobre todo muy lucrativo. Con las utilidades se compraron sillas, mesas, anaqueles ventiladores, lámparas, una máquina de escribir, sacudidores escobas, escritorio y se contrató a una bibliotecaria. Anexo a la biblioteca estaba el club de ajedrez.
Los libros los reunimos en un solo día. Se organizó un festival musical pro biblioteca con la participación gratuita de la banda municipal, un mariachi, un conjunto norteño y tres grupos de rock. La entrada al festival fue un libro, pero hubo personas que llegaron, no con un libro, sino con enciclopedias completas. Logramos reunir cinco mil libros en total. Todo ello además de la formación de un comité conformado de la siguiente manera: Presidente Dr. Pedro Rubio Sánchez, Secretario Lic. José Negrete Naranjo, Tesorero Elisa Aguilar Enciso, Vicepresidente J. Jesús Michel Corona, Subsecretario Gregorio Ramos Glez., Subtesorero Ma. Elena Corona Pelayo. También se recabó la cantidad en efectivo de $4390.00. Todo esto fue entregado al municipio el primer día de gobierno de la primera mujer Presidente Municipal de El Grullo, Rosario Díaz Rosas, el primero de enero de 1977. Consta en documento entregado en oficio No. 3/977, debidamente sellado y firmado.

Primer aniversario de la Biblioteca Pública Municipal.

El presidente del comité de la biblioteca, Dr. Pedro Rubio Sánchez, egresado de la UAG, me pidió que para celebrar el primer aniversario de la misma, y aprovechando que yo era estudiante de psicología de la misma universidad, que le hiciera el favor de invitar a un compañero y amigo de estudios, entonces director de filosofía de la UAG, para que nos hablara del arte gótico en México. En atención a su amigo accedió muy amablemente y lo acompañé en el traslado, el cual hicimos en camión.
La conferencia inició con una asistencia mediana, en su mayoría mujeres. A las indicaciones del conferencista yo pasaba las transparencias, razón por la que me encontraba al frente, cerca de la puerta de entrada. Al estar todos atentos a la conferencia no nos dimos cuenta que las jardineras que daban a la calle estaban llenas de jóvenes, mismos que a la cuenta de tres, en coro vociferaron: “¡Arriba la UdeG, mueran tecos reaccionarios!” En lo personal me resultó muy molesto no por lo que gritaron, sino por interrumpir un acto cultural que nada tenía de política, y como de rayo me incorporé y salí para ver quienes eran.
Ante mi sorpresiva aparición todos corrieron y solo pude detener a un valiente que se quedó parado. Lo agarré y presioné fuertemente con una mano por atrás de su cuello y con la otra tomando su brazo izquierdo lo conduje hacia la calle. En seguida salieron otras personas del recinto de la biblioteca donde se impartía la conferencia y luego regresamos a continuar con la misma. Por suerte esto no pasó a mayores. Posteriormente, como una manera de querer justificar este reprobable acto, sacaron unos carteles, que en verdad el pueblo ni entendió.
Posteriormente esta biblioteca, sin dejar de funcionar y sin previo aviso, desapareció con todo y libros, mesas, sillas y anaqueles. En fin, todo. Al tiempo un maestro que fungió como tesorero de un ayuntamiento me informó que los libros estaban en una escuela de la comunidad de Ayuquila, lo que si es que todos los libros tenían un sello con un globo y las siglas SEG.

“Nuevo Gabinete en el Poder Ejecutivo de la SEG”

El 28 de agosto de 1977 continuó en la presidencia el compañero José Álvarez Cerda, quien obtuvo el 95% de las votaciones, quien después de agradecer la confianza en él depositada dijo:
“Compañeros con la directiva que me antecede encabezada por los compañeros Leonel Michel, como presidente y secretario, Tarsicio Negrete aquí presentes y demás compañeros que trabajaron por nuestro pueblo a un ritmo que llevó muy en alto a los ideales de nuestra sociedad. “Por la superación cultural de nuestro pueblo”.
Primero: Con la continuación de nuestro periódico “El Globo”, segundo, con la realización de nuestra Biblioteca Pública Municipal, tercero con una infinidad de eventos sociales deportivos y culturales, y recientemente el club ajedrecista que lleva nuestras siglas S.E.G.
Nos han dejado ya encarrilada una estación transmisora que se llamará Radio Enlace Cultural.
Con esto compañeros nos hemos ganado la confianza del pueblo, y se ha logrado gracias al esfuerzo, al empeño de todos y cada uno de nosotros.
. Pues bien compañeros: Con la colaboración de todos ustedes, yo no deseo llevar ese ritmo, deseo superarlo.”

Tomado del Periódico El Globo No. 8, septiembre del 1977 artículo titulado “Nuevo Gabinete en el Poder Ejecutivo de la SEG”, firmado por Santos Javier Llamas.

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