Lo que Dios unió que no lo separe el hombre

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Benjamín Cobian y Gabina Santana

Hace 60 años que dejaron de ser dos para ser uno, hoy renovaron su vínculo matrimonial

Renovando los votos matrimoniales

Siendo las doce del día del dos de julio de 2018  en el Templo Nuestra Señora del Refugio de Pecadores en Las Paredes, Municipio de Autlán de Navarro, Jal., sonorizando el ambiente eclesiástico los acordes del mariachi Rosales; en alegre ceremonia confirmaron en el Señor su monogamia conyugal, en compañía de sus siete hijos, trece nietos, cinco bisnietos y un buen número de amistades.

¡Que ceremonia más alegre!

Sencilla y alegre homilía pronunciada por el Sr. Cura Rosendo González Díaz, quien nos hablo de los mandamientos iniciando por el primero: el Señor nuestro Dios es el único Señor; y tú amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma, con todo tu espíritu y con todas tus fuerzas. El segundo es: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento más grande que estos”

 

Familiares y amistades testigos presentes en la ceremonia
Saliendo de la ceremonia religiosa

 

 

 

 

 

Foto del recuerdo de la raíz troncal Cobian Santana

Al celebrar con gran jubilo el vinculo que dio origen a los que hoy festejan a sus padres, siendo ahora testigos presenciales en la  reafirmación del sublime sacramento del matrimonio, viviendo y compartiendo una gran emoción que siempre llevarán en sus corazones, así como esas orientaciones y ejemplos que han recibido de la experiencia de sus viejitos.

En el Salón Marcela lugar de la fiesta
Los acordes y cantos alegrando los corazones

Continuando el festejo todos los presentes nos trasladamos al  Salón Marcela, para continuar la fiesta sumándose algunos otros más, continuando con el Mariachi Rosas y posteriormente alternando el guateque la Banda Cielo Azul, animando el festín, entre bailes, platicas, cervezas, tequilas, birria y postres, corriendo las horas y tras ellas algunos despidiéndose dejando el lugar. los festejados estaban tan contentos que les dieron las doce y aún querían seguirle.

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