El Grullo, Jalisco.

Rodrigo Polanco Ahumada.

 

El municipio de El Grullo, Jalisco se encuentra ubicado en el suroeste del estado, pertenece a la región Sierra de Amula, siendo este municipio la cabecera de la región. Esta aproximadamente a unos 800 metros sobre el nivel del mar.

     Visitar este municipio, resulta ser una experiencia sumamente placentera, al llegar las cercanías del lugar se puede sentir inmediatamente el clima cálido que predomina la mayor parte del año debido a su cercanía con la costa sur de Jalisco, pues El Grullo es el comienzo de dicha zona costera, sin embargo el calor que se siente no suele ser sofocante o intolerante como en otras zonas del estado, debido a que la mayor extensión de su territorio es húmedo esto compensa el clima para hacerlo agradable para sus habitantes y visitantes.

     Es inevitable darse cuenta de que este lugar es un valle rodeado de cerros y montañas que hacen del paisaje algo espectacular, donde sea que estés parado puedes observar el cerro donde se encuentra la capilla que se construyo en honor a la Virgen de Guadalupe, en donde cada 12 de diciembre, los fieles religiosos suben desde las faldas hasta la punta del cerro para festejar a la santa patrona durante los 12 días que dura la celebración, un dato curioso es que para subir hasta la cima, la gente del pueblo construyo un andador de escalones que inicia desde la parte baja del cerro y llega hasta la cima del mismo, cada uno de estos escalones tiene escrito en azulejo el nombre de la familia, persona, institución o corporación que ayudo y dono dinero para la realización del andador . Esta es apenas una de las tantas tradiciones que se siguen conservando en el valle de ayuquila, como anteriormente se le conocía al lugar que cabe rescatar que El Grullo es la zona prehispánica más antigua que todavía existe en la mencionada zona.

     La naturaleza grullense predomina en el paisaje del lugar, haciendo que el visitante se sienta instantáneamente acogido y en contacto con la pureza y frescura que este pueblo ofrece, y el principal motivo por el cual te das cuenta de que te encuentras en un valle es porque para poder llegar a El Grullo tendremos que pasar por algunos minutos de curvas cerradas al borde de cerros, uno de ellos es El Chorrillo, como lo conoce la gente del lugar, por lo que es recomendable tomar algún medicamento para evitar las nauseas y el mareo antes de comenzar el viaje para solo dedicarse a disfrutar del paisaje que la carretera nos propone, poniendo especial atención en los riscos ya que si tenemos suerte podemos ser testigos de la vida apacible de los venados.

     Una vez llegando a El Grullo, ya sea en automóvil o autobús, es imperdonable no visitar primero el centro del pueblo ya que en el podemos observar la presidencia municipal que relativamente tiene poco de haber sido construida tan solo a un costado de la presidencia antigua que a su vez esta a lado de la iglesia de Santa María De Guadalupe, que es visitada constantemente por el turismo nacional e incluso internacional, esta parroquia actualmente se encuentra en proceso de restauración, en el centro es fácil acercarnos a las tradiciones típicas del lugar en especial la comida, como el tejuino, la nieve, la cajeta, el alfajor, las marinas etc. Otro de los atractivos del centro es el jardín principal que cabe señalar que las autoridades del lugar se han encargado de cuidarlo y protegerlo, por lo que dar un paseo alrededor de dicho jardín puede ser una experiencia muy relajante y agradable tan solo a unos metros de la iglesia están colocadas dentro de las fuentes dos grullas (aves) en una especie de homenaje al nombre del lugar, que contrario a lo que parezca el motivo por el cual se le dio el nombre a este lugar es por la abundancia de zacate grullo que abundaba en los terrenos pantanosos que alguna vez existieron en el lugar.

     Siguiendo con el territorio de El Grullo, al este del lugar se encuentra situada “La Alameda”, un parque familiar de extensión mediana en donde se puede pasear en compañía de la familia y degustar de una nieve raspada, de muchísimos sabores, como tamarindo, piña, fresa, entre muchos otros, o de igual manera sentarse en una de las muchas bancas y observar cómo pasa el tiempo sin ningún contratiempo, la tranquilidad de este lugar es incomparable, sin duda alguna es una desconexión del ajetreo de las grandes ciudades, y una buena opción para dedicarnos un tiempo para nosotros mismos, en donde solo es necesario llevar ganas de conocer un lugar diferente y disposición de caminar para recorrer cada rincón de El Grullo.

     En entrevista con el cronista oficial de El Grullo, el Dr. Pedro Rubio Sánchez menciona que fue en el año de 1912 cuando se declaro el lugar como municipio y fue 50 años después cuando se le otorgo el titulo de ciudad, desde entonces el progreso de esta ciudad, ha ido evolucionando de manera constante por lo que el sector económico se ha visto beneficiado por dicho crecimiento, en palabras de Don Pedro Rubio, “la mayor parte de las personas que habitan en El Grullo se mantienen de pequeños negocios”. Sin embargo la industria alimenticia tiene una importante presencia en el lugar ya que uno de los ingenios de mayor productividad no solo para el estado sino también para el país, se encuentra instalado a las afueras del lugar, debe su nombre al abogado y científico Melchor Ocampo.

     Por tal motivo es común en El Grullo encontrarnos con el paisaje impresionante y de extensas dimensiones de los cañaverales, que dibujan de un verde vivo y alegre los contornos de este poblado, para los que gustan de la fotografía estos paisajes ofrecen vistas espectaculares que seguramente impactaran al ojo mas critico, otro atractivo turístico que se encuentra a tan solo 30 minutos en automóvil es “Guadalajarita” ubicado en la punta más alta de un cerro que si lo vemos desde abajo pareciera que estamos viendo una ciudad incluso se puede distinguir lo que pareciera ser una capilla, este es un mítico lugar lleno de misterios, Luis Omar Sandoval González oriundo de El Grullo, nos platico acerca de la leyenda de este lugar en donde se cree que muchos años antes un hechizo fue lanzado para que la ciudad fuera convertida en piedra incluyendo a sus habitantes, así mismo se dice que en “Guadalajarita” existe una puerta a otra dimensión, este lugar ha servido para reuniones y encuentros con la naturaleza, personas de muchas partes vienen hasta este lugar para recibir a la primavera el 21 de marzo, según esto para impregnarse de la energía que emana del lugar.

     En el camino que nos lleva a “Guadalajarita” nos toparemos con “El colomo” un rio de agua dulce, que se extiende desde El Grullo a El limón (Poblado cercano), en donde se puede acampar e incluso gracias al cuidado que la gente ha tenido con este rio, podemos meternos y disfrutar del agua, teniendo sus debidas precauciones.

     El Grullo, Jalisco, es una buena opción para visitar para quienes gustan del turismo de relajación, desconectarse de la ciudad y darse un tiempo para disfrutar de las cosas sencillas pero interesantes del lugar, caminar por “La alameda”, el centro, ir hacia el colomo, subir el cerro, desayunar en el mercado, probar las enchiladas que por cierto no son iguales a las que se conocen por ejemplo en Guadalajara, o __ comprar una típica cerveza de raíz que es tradicional en El Grullo que según “La güera Pelayo dueña de los muchos puestos de esta cerveza, la elaboración depende de la vainilla y agua mineral__ , será una experiencia inolvidable y divertida, en el lugar se encuentran dos hoteles de 4 estrellas cada uno, el hotel corona y el camino real, Mariana Naranjo Olivares , recepcionista del hotel corona nos dice que el hotel corona cuenta con servicios amplios y habitaciones cómodas, los precios oscilan entre 250 y 500 pesos por habitación por noche, para comer no es necesario gastar mucho, existen mucha variedad de puestos en donde encontrar comida desde casera hasta la más elaborada.

     Sin duda este es un buen lugar para visitar, explorar y encontrarse con la naturaleza pero sobre todo reencontrarse con uno mismo.

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