Pac-man o Rat-man

En lo deportivo las decisiones de los jueces son inapelables, este es un paradigma que la ciencia puede romper; iniciando con la ley, misma que se justifica necesariamente, debido a que en la actualidad son muy pocas las justas deportivas con las que no se pueden lucrar licita o ilícitamente.

     En el box, existe el nocaut con sus modalidades donde el fallo del réferi esta sobre los jueces y este si que es inapelable por su contundencia, semejante a la muerte de una gallo en el palenque, donde la labor del juez es confirmar la muerte pico en tierra con un “gano rojo” y “perdió verde” o decretar las tablas que pueden resultar polémicas…

En los deportes de conjunto: el rey de los deportes (beis bol), o en el fut bol, cuantas veces las preferencias o los errores del ampáyer o árbitro, con un penal, o un estráy definen los partidos…

     El único juego de mesa, donde no se requiere de apuestas para que éste resulte interesante por sí solo, es el llamado deporte ciencias, el ajedrez. Donde el tiempo pactado es quien determina la perdida de un juego ganado o no y donde la labor de un juez se reduce a la mínima expresión; si se trata de un juego en el hiperespacio, el juez es innecesario.

     La ciencia esta en la posibilidad no necesariamente de hacer innecesarios a los jueces, pero si de ser un instrumento para ser consultado en apoyo a la certeza de una justa decisión, todo lo que tendría que hacerse es pedir pequeños tiempos fuera en casos necesarios y de no hacerlo a riesgo de ser legalmente demandados… ¿Que si las casas de juego quiebran? Ese es su riesgo, igualmente si se devalúa una estrella…

    Mientras existan los robos legales, por errores ó intereses de jueces, por gobiernos que devalúan sus monedas, al parecer la ciencia no tienen nada que hacer.